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Tema: Historia militar

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  1. #1
    Doctorado Cum Laude Avatar de Intruder
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    Historia militar

    Historia Militar

    Hilo oficial de Historia Militar


    Índice


    Batallas:
    1. La batalla de Verdún
    2. Operación Husky
    3. La batalla de Nordlingen
    4. La batalla de Covadonga
    5. Batalla de El-Alamein
    6. La ofensiva de las Ardenas
    7. El ataque final al centro de Berlín
    8. La batalla de Ceriñola
    9. La batalla de Jaffa
    10. La defensa de Belgrado
    11. Operación Torch
    12. Dia D: Desembarco de Normandía
    13. Operación Barbarroja
    14. La batalla de Bicoca (1522)
    15. Batalla de Pavía
    16. La batalla de Jutlandia
    17. Batalla de Rocroi, 1643
    18. La campaña del Sinaí, 29/10/1956 - 5/11/1956
    19. La infantería de marina en la guerra de Ifni
    20. Operación Baldur
    21. La Batalla de Tsushima
    22. Numancia
    23. La batalla de Cannas
    24. La guerra de los 6 dias
    25. La invasión aliada de Sicilia
    26. Iwo Jima, historia de una fotografía legendaria
    27. La Batalla de Little Big Horn - 1876
    28. La defensa de Valencia
    29. La ofensiva de las Ardenas
    30. La batalla de Lepanto
    31. La toma de Pensacola, 1781
    32. La toma de Pensacola II (la ayuda española a la guerra de independencia de EE.UU.
    33. La batalla de Trafalgar
    34. La batalla de Finisterre
    35. La batalla de la isla de Savo
    36. Batallas de Coronel y las Malvinas
    37. Batalla de Cavite (1 de mayo de 1898)
    38. Operación Rheinübung
    39. La batalla de las Termópilas
    40. La batalla de Ia Drang
    41. La guerra de Corea
    42. La mayor derrota de Nelson: El intento de ocupación de Tenerife (julio 1797)
    43. La batalla de Midway
    44. Ataque a Pearl Harbor
    45. Ataque a Truk. Los americanos devuelven la visita a Pearl Harbor
    46. La batalla de Waterloo
    47. La batalla de Hastings
    48. La batalla de Washita
    49. La batalla de Calabria
    50. La batalla de Diên Biên Phu
    51. La batalla de Zama
    52. La batalla de Gettysburg
    53. La batalla de Farsalia
    54. La batalla de Alesia
    55. La batalla de Adrianópolis
    56. La batalla de Otumba
    57. La batalla de Marathon
    58. La batalla de Poitiers
    59. La batalla de Gaugamela
    60. La batalla de Roncesvalles
    61. La batalla de los Dardanelos (Gallipoli)
    62. La batalla de Salamina
    63. La batalla de Stalingrado
    64. La batalla de Montecassino
    65. La Guerra Carlista
    66. El asalto al Cuartel de la Montaña - julio de 1936
      El Desastre de Annual.



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    Protagonistas:
    1. Los almogávares
    2. Erwin Rommel
    3. Adolf Hitler
    4. Los tercios de Flandes
    5. Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán
    6. Manfred Friher von Richthofen. "El Barón Rojo"
    7. William Wallace. La historia real.
    8. Samurai, Honor y Muerte
    9. Napoleón Bonaparte
    10. Heinz Wilhelm Guderian (1888-1954)
    11. Teniente Kolobanov y su KV-1
    12. Mariscal de Campo Fritz Erich von Manstein (1887-1973)
    13. Teniente Coronel Douglas Bader (RAF)
    14. Unterofficier Christ y su Panther G
    15. Ernst Barkmann y su Panther
    16. Michael Wittmann y su Stug III
    17. El Cuerpo Militar de Enfermeras de EEUU
    18. Francotiradores
    19. Vassili Zaitsev
    20. General William C. Westmoreland
    21. La Legión española
    22. Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas ("Los Regulares")
    23. La Guardia Civil
    24. General George Armstrong Custer
    25. D. Luis Vicente de Velasco e Isla. Capitán de navío de la Real Armada Española
    26. La División Azul
    27. Almirante Isoroku Yamamoto

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    Armas:
    1. BLU-82 y MOAB. Las bombas no-nucleares más potentes
    2. Historia de la bayoneta
    3. Hazañas de carros de combate
    4. El Monstruo de la Carretera
    5. El Crucero General Belgrano
    6. Santísima Trinidad - 140 - La Habana 1769 – 1805
    7. El Acorazado Bismarck
    8. Supercavitación, física aplicada a la guerra submarina
    9. HMS Victory
    10. Supermarine Spitfire
    11. El CETME
    12. La MG42
    13. Tanque T-34

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    Estrategia:
    1. La línea Maginot
    2. La muralla del Atlántico
    3. La guerra relámpago o Blitzkrieg
    4. La resonancia, factor de interés militar
    5. La falange griega
    6. Legión romana
    7. Bletchley Park y la Máquina Enigma
    8. Guerra Psicológica
    9. Helicópteros en Vietnam
    10. Kamikazes
    11. El sonar
    12. La contraarmada inglesa (la réplica inglesa a la armada invencible)

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    Otros:
    1. Cine y guerra. Influencia y propaganda. Primera Parte
    2. Cronología de las grandes batallas terrestres, navales, asedios y sitios de la historia del mundo
      Fotos segunda guerra mundial

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    Última edición por alex-kaiser; 12-02-09 a las 12:39

    Duende y Pryrates D.E.P.

  2. #81
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    Impresionantes los posts sobre la batalla de Trafalgar!! Bravo Elrohir!!

    Voy a intentar contribuir al tema con la historia del buque de guerra más poderoso de la época, que sucumbió heroicamente en Trafalgar:



    Santísima Trinidad - La Habana 1769 – 1805


    La construcción de navíos de tres puentes, en la España del siglo XVIII, sufrió una importante recesión hasta el último tercio de la centuria. Tras la primera unidad producida a principios del siglo siguiendo el modelo tradicional, el navío Real Felipe, fabricado en Guarnizo en 1729, existió un paréntesis de cuarenta años durante el cual la Real Armada no se dotó de navíos de este tipo. Precisamente serían los astilleros de La Habana los encargados de cubrir esta carencia inexplicable.

    En esta capital cubana, la antigua rivalidad entre los principales asentistas Acosta y Torres, era conocida por todos. Sin embargo, a partir de la muerte de Torres, el 22 de noviembre de 1754, y sucederle Pedro de Acosta, hijo del primero, siguió un periodo de estabilidad durante el que este último mantuvo el control exclusivo de las construcciones hasta la llegada de los Mullan en 1767.

    Mateo Mullan pertenecía al grupo de los expertos británicos y de otras naciones contratados por Jorge Juan en 1750 para colaborar en el remozamiento de la construcción naval española, y había trabajado en La Carraca desde que vino de Inglaterra. Entre 1759 y 1760, Cipriano Autrán y Mullan ya habían estudiado la posibilidad de construir navíos de tres puentes en el arsenal gaditano, pero en su informe de 27 de febrero de 1760, Autrán juzgaba difícil fabricar allí un buque de tanta magnitud y el ambicioso proyecto se vino abajo. Sin embargo las inquietudes de Mullan persistían, y así, cuando recibió la orden de 11 de noviembre de 1766 para encargarle la dirección de la construcción de bajeles en La Habana, antes de partir para el nuevo destino envió en abril de 1767 el modelo de navío de 112 cañones (MNM n.° 546) que hoy es gala del Museo Naval, como anticipo del que iba a fabricar en La Habana y tenía en la cabeza desde hacía años. Comparando este plano concreto con los anteriores del sistema Gaztañeta, se observan grandes diferencias, en cuanto de refiere a la cuaderna maestra, al lanzamiento del tajamar y a la proporción eslora/manga.

    Tras un viaje de 55 días de mar en la urca San José, el constructor irlandés y capitán de fragata Mateo Mullan comunicaba a la Corte madrileña el 30 de agosto de 1767 su llegada a La Habana, acompañado de la familia - con ella su hijo el teniente de fragata graduado y 2° constructor Ignacio - y varios colaboradores.

    Poco antes, por acuerdo adoptado el 14 de agosto de 1767 entre el intendente de Marina Conde de Macuriges y el jefe de escuadra Juan Antonio de la Colina, se había decidido la construcción en aquel astillero cubano de un navío de tres puentes cuando fuese botado el San Luis, de 80 cañones. La idea que presidía este proyecto era la de correr una tercera cubierta, aumentando ligeramente las dimensiones y el coste de los navíos de la clase de 80 cañones como el citado. Pero la llegada de Mullan trastocaría todo, pues en contra de este proyecto de Colina, prevaleció el del irlandés de construir un navío de 112 cañones con alcázar, toldilla y castillo.
    Tanta era la impaciencia de todos que, sin esperar la Real Orden de autorización de las obras - de fecha de 23 de octubre de 1767 -, inmediatamente comenzó el acopio de maderas, y en octubre ya se había plantado la quilla en la grada que había dejado libre el San Luis, botado el 30 de septiembre. Pero ocurrió lo inesperado, Mateo Mullan fallecía el 25 de noviembre de "vómito prieto o negro", sumiendo en la mayor consternación a las autoridades de la Armada en la isla. Mullan dejaba tan sólo delineado el navío desde la varenga maestra para popa, la quilla empernada sobre los picaderos, la roda labrada y el codaste. El Conde de Macuriges, a la vista de la situación, decidió el 27, dos días después del fallecimiento, que Ignacio Mullan se encargase del diseño de los planos, la ejecución de los gálibos y la delineación del buque, mientras Pedro de Acosta sería el responsable de la forma de fortificarlo a la española y de la dirección general de las obras. Quizá a estas circunstancias y la extraña disparidad de cometidos asignados a ambos constructores se pueda achacar las peripecias que sufrió el navío a lo largo de su dilatado historial, aun teniendo en cuenta que Acosta falleció pronto.

    Por Real Orden de 12 de marzo de 1768 el navío recibiría el nombre de Santísima Trinidad. En octubre del mismo año se le formaba la tercera cubierta, para ser botado a las 11 y media del 2 de marzo de 1769, con las siguientes dimensiones: eslora 213 y 2/3 de pies de Burgos (61,40 m), quilla 182 y 5/12 de pies (52,72 m), manga 57 y 3/4 de pies (16,59 m), puntal 28 y 11/12 de pies (8,31 m); arqueó 4.902 toneladas (7.443,69 m3) con un lastre de 1.546 quintales (71,12 tn). Según Colina, en escrito de 30 de septiembre de 1768, las medidas eran: eslora de alefriz a alefriz 100 codos (57,47 m); quilla de codillo a codillo 85 codos y 6 pulgadas (48,99 m), manga 27 codos (15,52 m), puntal 13 codos y 12 pulgadas (7,76 m), plan 13 codos 12 pulgadas (28,74 m), astilla muerta con el plan 12 pulgadas (28,74 cm), luz de cada porta de popa a proa 1 codo y 17 pulgadas (0,98 m), calado a popa 13 codos (7,47 m) y a proa 12 codos y 6 pulgadas (7,18 m); costó de fábrica 40.000 pesos. En el primer velamen incluía, además del normal, cebadera, sobrecebadera y periquito de sobremesana. Tenía previsto inicialmente montar 30 cañones de a 36 libras de peso de la bala, 32 de a 24, 32 de a 12, y 22 de a 8; en el primer viaje a la Península montó provisionalmente 32 cañones de a 24 y 14 de a 8. La dotación alcanzaba los 960 hombres.


    Por Real Orden de 30 de marzo de 1769 fue destinado al departamento de Ferrol, y a propuesta de Juan Antonio de la Colina se nombró primer comandante del Trinidad al capitán de navío Joaquín de Maguna Echezarreta, que tomó posesión del mando el primero de diciembre de 1769. Salió de La Habana para Ferrol el 19 de febrero de 1770, en compañía del San Francisco de Paula, pero hicieron la travesía con independencia por haber varado el segundo a la salida. Fondeó en Vigo el 12 de abril de arribada con averías en las vergas de los palos de trinquete y de mesana. Una vez reparado provisionalmente gracias a los auxilios proporcionados por el Guerrero, salió a la mar en conserva de este navío el 9 de mayo y entró en Ferrol el 15.
    Tras ser recorrido a flote en junio siguiente, inmediatamente levó para efectuar pruebas de mar del 21 de julio al 9 de agosto con los navíos Guerrero y Santo Domingo, todos al mando del jefe de escuadra Pedro González de Castejón y Salazar. Su artillado en esta salida fue de 62 piezas de a 24, 32 de a 12, dos de a 8, 16 de a 6 y cuatro pedreros de a 3. Aun con estos cañones, el navío resultó tener el punto de escora tan alto que su estabilidad le permitía hacer uso de la batería baja sólo con tiempos bonancibles; el lastre era de 39.478 quintales (1.815,99 tn). Para corregir este defecto, el 14 de marzo de 1778 entró en el dique grande del arsenal de Ferrol y salió el 28 siguiente. Durante las reformas se le rebajó la cámara alta y adicionó la falsa quilla, y con el fin de bajar el centro de gravedad se descendieron las cubiertas.

    Poco después de esta reforma pasó por el astillero de Cádiz en febrero de 1782 donde se le forró de cobre la obra viva. Para un navío de tres puentes se usaban unas 2400 panchas de cobre y unos 10000 clavos. Las dimensiones de las planchas eran: 5-10x1-9(pies-pulgadas) x1 (línea). Finalizadas las obras, salió a la mar al mando del capitán de navío Fernando Daoiz, quien informó el 7 de agosto del mismo año que los defectos persistían; por ello, tras muchos estudios, se carenó en firme el navío en el arsenal de La Carraca, y el 26 de septiembre de 1796 salió de la bahía de Cádiz al mando del brigadier Rafael de Orozco e insignia de Juan de Lángara, con las siguientes dimensiones según el estado de fuerza rendido el mismo día: eslora 220 y 6 pulgadas (63,36 m), quilla limpia 188 pies (54,02 m), manga 58 (16,67 m), puntal 28 y 9 pulgadas (8,26 m), plan 29 pies y 10 pulgadas (8,57 m), calado a popa 29 pies y 7 pulgadas (8,50 m) y a proa 27 pies (7,76 m); con 20.000 quintales (920 tn) de lastre, desplazaba 2.475 toneladas (3.758 m3), mientras que la artillería montada pasaba a 32 cañones de a 36, 34 de a 24, 36 de a 12, 18 de a 8, diez obuses de a 24 y cuatro obuses de 4, en total 134 bocas de fuego. La tripulación y guarnición era de 1.071 plazas y 25 criados.

    Sin embargo, tampoco había logrado mejorar su comportamiento en la mar, por lo que el 10 de enero de 1797 se decidió embonar el casco aumentando la manga en un pie por costado, lo que se realizó aprovechando las reparaciones a que hubo de someterse el navío tras el combate de San Vicente (14 de febrero de 1797), pero cometiendo el error de correrle la cuarta batería anulando los posibles efectos beneficiosos del embono. Al finalizar quedó convertido en un navío de cuatro puentes único en el mundo, con una artillería igual a la citada de los calibres de a 36, 24 y 8 libras, pero aumentando a 16 el número de obuses de a 24, alcanzando así las 136 piezas de artillería que montaba en Trafalgar el 21 de octubre de 1805.

    Ahora volvamos a la actividad operativa. Tras las reformas de 1778, el 22 de junio de 1779, una vez declarada la guerra a Inglaterra pero sin conocer esta circunstancia hasta el 14 de julio, salía de Cádiz el Trinidad mandado por el capitán de navío Fernando Daoiz, como insignia de la escuadra de 42 buques del almirante Luis de Córdoba, destinada incorporarse a la francesa del Conde d'Orvilliers - que llevaba agregada la española de Antonio de Arce - para dar cobertura a la proyectada invasión de la Gran Bretaña. Verificada el 23 de julio la unión de ambas escuadras en número de 65 navíos a la altura de las Sisargas, el Trinidad permaneció como insignia en la escuadra de observación con 16 navíos y dos fragatas a cargo del propio Córdoba.

    Los aliados entraron en el Canal el 14 de agosto y la británica de Hardy compuesta de 35 navíos quedó encerrada en Plymouth. El 17 las fragatas francesas Juno y Chantil, apoyadas por el navío Princesa apresaron el navío inglés Ardent, de 64 cañones. El 19 cayeron dos rayos sobre el Santísima Trinidad que ocasionaron 16 heridos. El 31, a la altura de las Sorlingas, se avistó la escuadra de Hardy, que ante la presencia de la aliada se retiró en desorden.

    Tras este infructuoso dominio del canal de la Mancha, al ser picadas las dotaciones por enfermedades y el escorbuto, los aliados se vieron forzados a desistir del intento y entrar en Brest el 14 de septiembre. Allí cesó d'Orvilliers a petición propia y el 22 se hizo cargo del mando el Conde Duchaffault de Besné.

    De acuerdo con las instrucciones de la Corte española de 27 de septiembre, Córdoba recibió orden de pasar a Cádiz para unirse a Lángara y reforzar el bloqueo de Gibraltar. Salió de Brest el 9 de noviembre con 15 navíos, dos fragatas, un brulote, una balandra apresada a los ingleses y seis fragatas francesas para exploración. Cuando el 11 se encontraba al norte de cabo Ortegal, despachó a Ferrol los cuatro navíos del jefe de escuadra Ignacio Ponce de León y prosiguió el viaje con el resto. Al llegar al Estrecho el día 19, Córdoba se enteró que Lángara había pasado al Mediterráneo forzado por el mal tiempo, y decidió esperarlo en el acceso de poniente del Estrecho. Allí sufrió en diciembre un temporal tan fuerte que el Trinidad estuvo a punto de perderse sobre la costa africana, y el resto de los buques resultaron tan maltratados que se vio obligado a entrar en Cádiz el 31 a repararse.
    Participó como insignia de Córdoba en la salida de las fuerzas combinadas del 9 al 18 de julio de 1780. Volvió a la mar el 31 de julio con la misma escuadra, que se situó entre 20 a 30 leguas del cabo de San Vicente. Durante el crucero, siguiendo las instrucciones del Conde de Floridablanca, el 9 de agosto de 1780 Córdoba interceptó un convoy inglés de tropas y pertrechos destinados a Bombay y Jamaica. Dada la orden de caza general, el día siguiente fueron apresados cuatro fragatas y 51 buques enemigos y conducidos a Cádiz el 29 de agosto.

    El 23 de julio de 1781 volvió a salir Córdoba con una escuadra de más de 50 navíos, entre ellos 22 franceses del Conde de Guichen y de La Motte-Picquet, destinada a dar cobertura a las fuerzas navales dirigidas a la reconquista de Menorca y llevar a cabo en agosto una segunda campaña en el canal de la Mancha, durante la cual se apresó a la altura de las Sisargas otro convoy británico de 19 buques que se dirigía a Terranova. Inmediatamente pasó a Algeciras para intervenir el 13 de septiembre con sus embarcaciones menores en el salvamento de las dotaciones de las baterías flotantes que atacaron el Peñón Regresados a Cádiz el 23 de septiembre, el Trinidad entró en carena y forró de cobre el casco en el arsenal de La Carraca desde el 5 de octubre al 15 de abril de 1782; durante este tiempo el almirante trasbordó su insignia al navío Purísima Concepción. El 20 de octubre, de nuevo como capitana de Córdoba, asistió al combate de Espartel librado por la escuadra combinada contra la británica del almirante Howe; durante la acción sufrió un muerto y cuatro heridos. Alcanzada la paz el 23 de abril de 1783, de Real Orden desarmó la escuadra. En 1786 a 1789 continuó en Cádiz al mando del capitán de navío Pedro Autran. De 1790 a 1795 permanecía en la misma situación al mando del capitán de navío Jerónimo González de Mendoza.

    El 4 de agosto de 1796 salió de Cádiz a las órdenes del capitán de navío Rafael Orozco con la insignia de Juan de Lángara, comandante general de la escuadra ,de 26 navíos y 14 fragatas que escoltó durante algunos días a la división francesa del contralmirante Richery destinada a hostigar los establecimientos británicos del banco de Terranova. Franqueados de la costa y los cruceros ingleses, Lángara regresó a Cádiz para salir nuevamente el 26 de septiembre y penetrar en el Mediterráneo. Allí, noticioso el almirante de la decisión británica de secuestrar los buques españoles que se encontrasen en aguas del Reino Unido, sorprendió y atacó un convoy inglés al que apresó un bergantín y un mercante. A la altura de Cartagena se le incorporaron siete navíos, y con todos cruzó sobre las costas de Córcega e Italia cuando el 5 de octubre se habían roto las hostilidades con Inglaterra. Entró en Tolón a principios de noviembre y se hizo de nuevo a la vela un mes más tarde con doce navíos más franceses, para escoltar la división de Villeneuve que se dirigía a Brest. Finalmente fondeó en Cartagena el 20 de diciembre. Lángara fue relevado en este puerto por el almirante José de Córdoba y Ramos, quien también izó su insignia en el Santísima Trinidad, incorporándosele la escuadra del Mediterráneo del Conde de Morales de los Ríos; nuestro navío seguía al mando de Orozco.


    Decidido por el Gobierno español el traslado de esta fuerza desde Cartagena a Cádiz, Córdoba salió a la mar el 1 de febrero de 1797 con 27 navíos y número proporcionado de fragatas y buques menores para dirigirse al Atlántico. Al llegar a su destino no pudo tomar el puerto por el viento de Levante y la escuadra se sotaventó hasta el cabo de San Vicente, donde el 14 de febrero, ya disminuida a 24 navíos, se vio sorprendida por la presencia de 15 británicos que en dos columnas cerradas al mando del almirante John Jervis se dirigían hacia él. Los españoles se encontraban desordenados por un exceso de confianza de su almirante, que a la vista del enemigo dispuso a las siete y media formar tres columnas al rumbo ESE. Al no cumplirse la orden por varios navíos, repitió la señal dos horas más tarde pero fue incapaz de reunirse con los buques más alejados; como consecuencia, a las once y media ordenó formar una pronta línea de combate, mura babor, sin sujeción a puestos, cuyo cumplimiento implicaba virar de vuelta encontrada hacia el enemigo y empeñar enseguida la acción. La escuadra española quedó así dividida en grupos, uno de 17 navíos del centro y la vanguardia, otro de cinco de la retaguardia y dos destacados por la mañana. Jervis atacó al primer grupo, rompiendo el fuego a las once empezando por la cola de la formación, precisamente donde se encontraba el Trinidad, que recibió las descargas sucesivas de los navíos enemigos según pasaban por su costado. El insignia español fue incesantemente cañoneado durante cerca de cinco horas por el Blenheim, de 98 piezas de artillería, el Orion, el Irresistible y el Excellent, los tres de 74, habiendo combatido previamente con el Captain y el Culloden, ambos también de 74. Quedó completamente desarbolado, deshecho el costado y la aleta de estribor, 60 balazos a la lumbre del agua, desmontados una porción de cañones, haciendo 37 pulgadas de agua por hora, con 476 bajas a bordo -de ellas 69 muertos - y tuvo que rendirse. Pero, sin embargo, al acudir en su socorro los navíos Conde de Regla, Príncipe de Asturias, San Pablo y el Infante don Pelayo, los británicos se vieron obligados a retirarse sin su ansiada presa.

    Córdoba trasbordó la insignia a la fragata Diana a las 7 de la noche del combate, y el Trinidad se dirigió hacia Cádiz navegando con las reliquias del trinquete y del velacho y armando bandolas, en conserva de la fragata Mercedes, que inútilmente intentó remolcar al navío. El 17 al mediodía se perdió el contacto con la Mercedes y el Trinidad fue avistado por una balandra inglesa; al anochecer se reincorporó la fragata. En la mañana del 20 fue alcanzado por una división de dos navíos, cuatro fragatas y un bergantín británicos. Ante la situación del navío y la superioridad del enemigo, Orozco recurrió a la estratagema de izar la bandera británica por encima de la española, dando a entender que estaba marinado por una dotación de presa inglesa, lo que unido al mal tiempo surtió los efectos apetecidos y la división enemiga se retiró, al anochecer del mismo día. El navío arribó sobre Zafí, en la costa de Marruecos, hasta el 28 por la mañana que logró poner proa a Cádiz. Este día a las 8 se situó por la popa del Trinidad la fragata inglesa Terpsichore, mandada por el capitán de navío Richard Bowen. A las 10 de la noche del mismo día se acercó lo suficiente para intercambiar un fuego vivo con el navío español, que finalmente rechazó a la fragata por los disparos acertados de los cuatro cañones de guardatimones de 36 y 24 libras. El Trinidad sufrió algunas averías en jarcias y velas, varios balazos en el costado, un soldado muerto, cinco hombres heridos, uno gravemente, y algunos contusos. La Terpsichore perdió el mastelero de gavia y averías en la arboladura, jarcias, vergas y costados; así continuó todo el día 1 de marzo en seguimiento del español desde barlovento hasta que el 2, el navío español avistó la escuadra del almirante Córdoba, a la que se incorporaría aquella misma tarde. El 3 de marzo fondeó en la bahía de Cádiz.

    En el arsenal de La Carraca fue reparado de las averías sufridas en el combate, y realzado a cuatro puentes como se dijo anteriormente. El 18 de noviembre de 1803 tomó el mando del Trinidad el capitán de navío Francisco Javier de Uñarte y Borja. Fue uno de los navíos de la escuadra de Cádiz escogidos para ser armados al declararse de nuevo la guerra con la Gran Bretaña en diciembre de 1804. El 18 de junio de 1805 quedó listo. Al llegar a Cádiz el 20 de agosto el jefe de escuadra Baltasar Hidalgo de Cisneros a bordo del Neptuno, trasladó su insignia al Argonauta y el 1 de octubre al Santísima Trinidad.

    Cuando salió de Cádiz la escuadra combinada el 19 de octubre de 1805 para pasar al Mediterráneo y dirigirse a Italia, el Santísima Trinidad tenía asignado el puesto número 5 de la primera escuadra o centro del cuerpo fuerte mandada por el propio vicealmirante Villeneuve, con su insignia arbolada en el navío Bucentaure, comandante el capitán de navío Jean Jacques Magendie. Se hizo a la mar la madrugada del 20 y ocupó su lugar en la formación, con el cuerpo de batalla navegando en tres columnas, al rumbo NW y el viento al SW. A las tres de la tarde los buques viraron por redondo simultáneamente en demanda del Estrecho, conservando por lo tanto la formación anterior. A las ocho y, media de la tarde, al enterarse el almirante francés del avistamiento por el Achule (capitán de navío Gabriel Danieport) de 18 navíos enemigos al SSW, hizo las señales de formar una pronta línea de batalla sin sujeción a puestos sobre los navíos más sotaventados y la de zafarrancho general. A las seis y media de la mañana del día 21, Villeneuve, a la vista del enemigo y cuando los navíos aliados en desorden procuraban alinearse, mandó adoptar una línea de batalla orden natural, lo que implicaba cambiar los puestos de la formación, pero poco después, a eso de las ocho, el almirante francés ordenó previa señal virar en redondo simultáneamente, y el Trinidad quedó colocado por la proa y a corta distancia del Bucentaure.

    En esta situación y dispuesto todo para emprender el combate, se apreció desde el buque español que la columna de barlovento británica encabezada por el Victory, insignia del vicealmirante Horatio Nelson, comandante el capitán de navío Thomas Masterman Hardy, seguido del Temeraire (capitán de navío Eliab Harvey) y el Neptune (capitán de navío Thomas Francis Fremantle), ambos también de tres puentes y 98 cañones, se dirigía a cortar la línea de los aliados entre la popa del Trinidad y la proa del almirante francés. Con objeto de evitarlo, el almirante Cisneros ordenó a las once y media que se metiesen las gavias en facha, a fin de acortar en lo posible la distancia al referido navío francés, y a las 12, para el mismo efecto, abrió un fuego vigoroso y sostenido con las baterías de babor; por su parte, el Bucentaure también concentraba sus fuegos sobre el inglés. De resultas, éste sufrió 50 bajas - entre ellas nueve soldados de Infantería de Marina muertos por una sola palanqueta del Trinidad que se conserva en el National Maritime Museum de Greenwich - y perdió el mastelero de mesana. De este modo Cisneros logró no sólo causar daños apreciables en el Victory, sino también frustrar el intento del almirante inglés, que se vio obligado a verificar el corte por la popa del Bucentaure, para colocarse por la aleta de estribor del navío español a muy corta distancia, ejecutando lo mismo por la parte de babor los otros dos navíos de tres puentes que le seguían. En esta disposición continuó la acción con los tres buques referidos que también batían al Bucentaure y al Redoutable, comandante el capitán de navío Jean Jacques Etienne Lucas. Al observar el almirante español que el insignia francés había sido desarbolado de sus palos mayor y mesana, a eso de las tres ordenó forzar la vela en lo posible, a pesar del mal estado en que ya se encontraba la maniobra del Trinidad, tanto para separarse del Bucentaure que con la falta de sus palos se venía encima del español, como para alejarse del fuego de los enemigos y poder reparar algún tanto las averías con la idea de volver de nuevo al fuego; pero el viento muy flojo y la marejada no le permitieron aumentar la distancia, al paso que por instantes aumentaban las bajas y las averías en el aparejo y casco del Trinidad.

    A partir de las dos, el Neptune, al que pronto se unieron el Leviathan, comandante el capitán de navío Henry William Bayntun, y el Conqueror, comandante el capitán de navío Israel Pellew, ambos de dos puentes y 74 piezas de artillería, cañonearon desde todas las posiciones con un fuego incesante al Trinidad, que se mantuvo casi sin poder hacer uso del suyo en defensa desesperada hasta quedar arrasado de todos sus palos, cubierto de los destrozos de ellos y de los de sus vergas, masteleros, jarcias y velas. Sucesivamente fueron retirados heridos o resultaron muertos cuantos tenían destino en la toldilla, alcázar y castillo, desde el almirante hasta el guardiamarina que custodiaba la bandera, quedando a las tres y media tan sólo el comandante sobre el alcázar, pero también cayó herido de un astillazo en la cabeza y sin sentido fue llevado a la enfermería un cuarto de hora después.

    Al llegar allí y recuperar el conocimiento, Uñarte informó a Cisneros el estado deplorable en que se hallaba el navío, sin gobierno por estar enteramente desarbolado de todos sus palos, inutilizada mucha parte de su artillería y la restante sin poder hacer fuego por hallarse embarazados los costados con los palos, jarcias y velamen, con muchos balazos a flor de agua y cubiertas sus baterías de cadáveres y heridos. El almirante envió a decir al tercer comandante con el único ayudante que le quedaba, el teniente de navío Francisco Basurto, continuase la acción en lo posible, sin rendirse antes de consultar con los oficiales que seguían en la acción, lo que verificado, según le participó pasadas las cuatro, quedó el navío rendido, manifestándolo, según el parte del combate, con una bandera enemiga que se presentó en la mano por no haber paraje donde colocarla, y evitar de dicho modo la total mortandad de la gente que sin poder hacer fuego lo estaba sufriendo.
    Luego que cesó el fuego se reconoció que había en la bodega sesenta pulgadas de agua, y se puso toda la atención en el trabajo de las bombas. El navío Prince de tres puentes, comandante el capitán de navío Richard Grindall, marinó al Trinidad y lo tomó a remolque con gran esfuerzo, pero sin embargo de haber manifestado los oficiales ingleses el empeño del almirante británico de conducirlo a Inglaterra, no siendo posible contener el agua, sin fuerza la gente en el trabajo incesante de las bombas noche y día, cuando la inundación en la bodega alcanzaba los quince pies, el día 24 al mediodía resolvieron los ingleses dejarlo ir a pique, salvando la gente entre el Prince y el Neptune, lo que no pudo verificarse enteramente a pesar del mucho esfuerzo y la actividad que todos desplegaron, pues debido a la rapidez del hundimiento unos 80 heridos o mutilados - 28 según fuentes británicas - que se hallaban en la enfermería desaparecieron al atardecer con el Trinidad, a pique a unas 25 a 28 millas al sur de Cádiz.

    Nunca se ha sabido el número exacto de bajas que sufrió el célebre navío durante el combate y su posterior hundimiento. El jefe de escuadra Baltasar Hidalgo de Cisneros en el parte que rindió a Gravina desde Algeciras el 31 de octubre, evaluó la pérdida total en unos 300 hombres según el cómputo del número de los cadáveres que se arrojaron al agua en la noche del combate y los días siguientes, incluyendo en la cifra los heridos de la enfermería no evacuados. Entre los muertos se registraron cinco oficiales, y sufrieron heridas de más o menos gravedad el propio almirante Hidalgo de Cisneros; el comandante, capitán de navío Uriarte; el segundo, capitán de navío Ignacio de Olaeta; el tercero, capitán de fragata José Sartorio, y trece oficiales más, así como unos doscientos de la tripulación y guarnición, de los que bastantes fallecieron posteriormente. Por último, Antonio de Escaño, en parte rendido Godoy el 5 de noviembre de 1805, evaluó las bajas del Trinidad en 205 muertos y 103 heridos.


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    Duende y Pryrates D.E.P.

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    LA BATALLA DE LA ISLA DE SAVO

    Tras Midway, los norteamericanos desembarcaron en Guadalcanal dispuestos a iniciar la reconquista del Pacífico. Nada más conocer el desembarco el vicealmirante Gunichi Mikawa, comandante de la 8ª escuadra, tomó la decisión de enfrentarse a los norteamericanos aún sabiendo que no podría contar con apoyo aéreo. La idea de Mikawa era atacar los transportes que estaban desembarcando tropas y pertrechos en Guadalcanal. Con el aeródromo de la isla, el famoso Henderson Field, en manos norteamericanas y sus portaaviones rondando por allí durante el día, el dominio aéreo de la zona era netamente estadounidense, por ello, Mikawa, que era un marino de excepcional valor y arrojo pero no un suicida, planeó entrar en el radio de acción de los aviones enemigos durante la noche, cuando no pudieran atacarle, con todos sus cruceros y destructores, buscar a la escuadra norteamericana que vigilaba de noche y exterminarla en un ataque nocturno fulminante. Mikawa sabía que las naves enemigas montaban radares, de los que sus naves carecían, pero aún así se arriesgó, confiando en la superioridad de sus hombres y naves en combates con torpedo y al cañón. Integraban su escuadra los cruceros pesados CHOKAI (buque insignia), AOBA, KAKO, KINUGASA y FURUTAKA con los cruceros ligeros TENRYU y YUBARI y el destructor YUNAGI. A las 6000 del 8 de agosto de 1942, Mikawa lanzó los hidroaviones de sus cruceros para reconocer las inmediaciones de Guadalcanal. Sus aviones señalaron la presencia de un acorazado, varios cruceros y destructores y transportes, pero no descubrieron a los portaaviones que se mantenían bien ocultos al sur de la isla. Mikawa envió entonces un mensaje al cuartel general en Rabaul pidiendo información, pero allí nada sabían. Cualquier marino prudente hubiera dado marcha atrás ante la letal amenaza de los indetectados portaaviones, pero Mikawa decidió seguir adelante con arrojo. En las estaciones de radio de las naves se captaban perfectamente los mensajes entre los portaaviones norteamericanos. En cualquier momento podían aparecer en el despejado cielo las mortíferas escuadrillas enemigas ante las que no había defensa posible, pero el valeroso almirante nipón no se arredró y continuó navegando dispuesto a cumplir con su deber.

    A las 1840 cayó la anochecida sobre las valientes naves niponas que marchaban a pecho descubierto sin escolta aérea y Mikawa reveló sus intenciones a los capitanes de sus 8 naves por semáforo luminoso para evitar usar la delatora radio: "Entraremos por el sur de Savo y torpedearemos en Guadalcanal a la fuerza enemiga más importante. Seguidamente nos dirigiremos hacia Tulagi para atacar con torpedos y al cañón, después de lo cual nos retiraremos por el norte de Savo. Inmediatamente comenzaron los preparativos en las naves. Se arrojaron por la borda los bidones de reserva de gasolina de los hidroaviones para evitar accidentes y también las cargas antisubmarinas y se izaron grandes gallardetes blancos en los palos para que las naves niponas fueran fácilmente reconocibles y evitar el temido "fuego amigo". Mikawa envió entonces a los hombres de sus 8 naves el siguiente mensaje: " Conforme a las mejores tradiciones de la Armada Imperial destruiremos al enemigo en una batalla nocturna. Espero que cada cual cumpla con su deber.

    A las 2330 del 8 de agosto se catapultaron de nuevo los hidroaviones de los cruceros que sobre Guadalcanal informaron de la presencia de naves enemigas, pero no pudieron localizar a los portaaviones. Aún estaba tiempo de dar marcha atrás y retirarse, pero en vez de eso ordenó aumentar la velocidad a 26 nudos.

    A las 2400 Mikawa ordenó zafarrancho de combate mientras las naves se ponían a régimen de 28 nudos. A velocidad de combate, de pie sobre el puente de su nave insignia, Mikawa avistó la isla de Savo, abierta 20º por la amura de babor del CHOKAI. Estaba a punto de entrar en la Historia por esa puerta reservada sólo a los más grandes. A los que no dudan de su capacidad y del esfuerzo de los que le siguen.

    El almirante Gunichi Mikawa, brillante artífice de la victoria japonesa en la batalla de la isla de Savo. La mayor derrota sufrida jamás por la Marina de los Estados Unidos.

    Apenas 3 minutos después, uno de los serviolas gritó "¡Un buque, 30º por estribor, aproximándose!". Todos los prismáticos del puente apuntaron en la dirección cantada y pudieron ver la borrosa silueta de un destructor norteamericano que vigilaba la entrada a la rada a más de 10.000 metros de distancia. Inmediatamente, todos los cañones de las 8 naves apuntaron al confiado destructor, pero Mikawa, desafiando una vez más a todo lo que en el mar puede ser desafiado no ordenó abrir el fuego. En ese momento se avistó a otro destructor enemigo. Con pasmosa sangre fría esperó a que las naves enemigas cambiaran de rumbo para poder adentrarse en la ratonera de Savo sin ser detectado. Sabía que los marinos norteamericanos no habían sido adiestrados para el combate nocturno y que sus serviolas no habían sido entrenados para descubrir naves enemigas en una noche cerrada. Además, Mikawa había maniobrado para navegar lo más cerca de la costa posible, con lo que los ecos de sus naves en los radares enemigos se confundían con ésta. A las 0130 Mikawa dio la orden de ataque, aumentó a 30 nudos y dejó al destructor YUNAGI vigilando el paso para impedir que los destructores enemigos le atacaran por la espalda. Inmediatamente aparecieron las moles negruzcas de 3 cruceros norteamericanos navegando a babor a 8.000 metros. En ese momento, los hidroaviones japoneses lanzaron bengalas sobre las naves norteamericanas convirtiendo la noche en día. "¡Torpedos de estribor, fuego!" ordenó el capitán del CHOKAI e inmediatamente los terroríficos peces metálicos nipones de 610 mm, 3 toneladas de peso y propulsados por oxígeno saltaron al agua. Inmediatamente las demás naves niponas enviaron a Mikawa la señal de "torpedos lanzados". Eran las 0137 horas.

    El primero en ser desventrado fue el crucero CAMBERRA a las 0144, al que tras los 2 torpedos recibidos le llovieron 24 impactos que lo dejaron al garete, sin propulsión, lleno de muertos y heridos, ardiendo por los cuatro costados y con una escora a babor de 10º.

    El Chicago, que antes del lanzamiento había avistado "sombras sospechosas" y estaba alertado, pudo esquivar los primeros torpedos al ver su estela, pero uno de ellos le alcanzó a las 0147 reventándole la proa y después un impacto de 203 mm.

    Las naves japonesas, que aún no habían recibido ni un sólo disparo enemigo, continuaron su cacería a toda máquina hacia el corazón de la rada dejando atrás a los dos cruceros enemigos envueltos en llamas. A las 0150, el CHOKAI encendió sus grandes proyectores de arco envolviendo a las sorprendidas naves norteamericanas en un cegador haz de luz al que pronto se sumaron los demás buques nipones. Desde 7.500 metros, los japoneses lanzaron de nuevo sus torpedos mientras rompían el fuego con todas sus piezas sobre las inermes naves enemigas. Dos minutos más tarde, la segunda salva del CHOKAI centró al crucero pesado ASTORIA convirtiéndolo en un infierno flotante en el que murieron 216 hombres, incluido su capitán y resultaron heridos 186. Esta nave fue la primera en abrir fuego contra las naves de Mikawa y la última en dejar de hacerlo.

    La confusión era tal que los comandantes de algunas naves norteamericanas estaban convencidos de que se estaban cañoneando entre ellos por error, ya que aún no eran capaces de asimilar que toda una escuadra de cruceros japoneses se estuviera paseando por aquella rada. A ello contribuyó el que los proyectiles japoneses, como los norteamericanos, llevasen colorantes para que cada nave pudiera identificar rápidamente sus disparos gracias a los enormes piques de agua y espuma coloreada que levantaban las explosiones en el agua y que a la luz de los reflectores eran perfectamente visibles, por lo que muchos marinos norteamericanos creyeron hasta el final que estaban siendo cañoneados por error por sus propios compañeros. El propio capitán del crucero pesado VINCENNES pidió por radio ¡al crucero nipón KAKO que apagara sus reflectores! a lo que el crucero japonés contestó con una salva de artillería que le destrozó las superestructuras. Ahora eran sus propias llamas las que iluminaban al desventurado crucero y los japoneses apagaron sus proyectores mientras machacaban por completo la nave que era alcanzada también por 2 torpedos. A las 0215 los buques nipones se alejaron del VINCENNES convertido en una antorcha con 332 muertos y 258 heridos.

    Ahora le llegó el turno al crucero QUINCY que no tuvo tiempo ni de mover sus torres triples de 203 mm antes de recibir la visita del infierno en forma de huracán de fuego y metralla. A las 0235 fallecía su comandante, reventado por la metralla nipona mientras la nave se hundía, envuelta en llamas, llevándose al fondo a 370 muertos y dejando 186 heridos sobre el mar. Poco después se hundía el VINCENNES.

    A las 0223, Mikawa, tras consultar con su estado mayor, decidió retirarse de Savo sin atacar los transportes.

    Su decisión fue muy criticada por sus superiores y aún hoy es parte de la polémica que nos acompaña a todos los amantes del mar. Como vuelvo a repetir, Mikawa era un hombre de enorme valor y arrojo, pero no un suicida. Sabía que si ponía rumbo al sur para atacar a los transportes no tendría luego tiempo de salir del radio de acción de los aviones norteamericanos antes de la amanecida. Tenía sus 8 naves intactas y no quería que tras aquella tremenda victoria se fueran también al fondo por atacar a unos transportes, así que se retiró.

    En 1957, este formidable marino volvió a reafirmarse públicamente en su decisión. "Ninguno de los que la criticaron estaban allí". Dijo con gran acierto.

    Las 8 naves de Mikawa dispararon aquella noche 61 torpedos y más de 1.700 proyectiles contra las naves norteamericanas, hundiendo 4 cruceros pesados y causando 1.023 muertos y 709 heridos.

    Los japoneses tuvieron apenas una docena de muertos y heridos y ninguna de sus naves resultó averiada de consideración.

    Desde aquella noche trágica, los norteamericanos bautizaron aquella bahía como "Iron Bottom Bay", o "La bahía del Fondo de Hierro". En las siguientes semanas, decenas de miles de toneladas de naves bajarían también a aquel fondo, escenario de terribles batallas.

    La superioridad industrial norteamericana volcó sobre el Pacífico recursos suficientes para acabar con tres o cuatro Teikoku Kaigun. Pese al valor demostrado por los marinos nipones, el peso de la formidable tecnología les aplastó sin remedio.

    La II GM terminó con la rendición condicional del Japón en agosto de 1945. para entonces, la formidable Teikoku Kaigun, la armada más moderna y poderosa del mundo en 1941, había sido barrida de las azules e inmensas aguas del Pacífico por la abrumadora superioridad industrial y tecnológica de los EEUU. Sin embargo, el valor demostrado por sus hombres y la capacidad combativa de sus naves consiguieron que Japón pudiera resistir hasta agosto de 1945, siendo necesario desatar el doble holocausto nuclear para doblegarlo al fin.


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    Última edición por Elrohir; 27-01-07 a las 13:37

  4. #83
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    BATALLAS DE CORONEL Y LAS MALVINAS




    El 4 de agosto de 1914 estalló la I GM. En ese momento, Alemania mantenía la inmensa mayoría de su flota en sus bases metropolitanas del Mar del Norte, a excepción del crucero de batalla GOEBEN y el crucero ligero BRESLAU que patrullaban en el Mediterráneo y que tras una increíble travesía lograron forzar el bloqueo aliado y refugiarse en Turquía donde continuaron la guerra contra la Entente aliada, los cruceros ligeros dedicados a misiones coloniales y la escuadra del Pacífico que estaba formada por los cruceros acorazados SCHARNHORST y GNEISENAU y los cruceros ligeros NÜRNBERG y EMDEN, además de 5 mercantes auxiliares que se reunieron en Pagan, al nordeste de las Islas Filipinas. Su comandante era el vicealmirante Maximilian Johannes Von Spee que izaba su insignia en el
    SCHARNHORST.
    El almirante Von Spee, uno de los más grandes marinos de la historia alemana

    Von Spee sabía que su escuadra, aún siendo poderosa, debería prepararse para afrontar las fuerzas combinadas de Británicos, franceses, rusos y japoneses que ya le estaban buscando. Von Spee era un marino lúcido y racional que conocía perfectamente sus fuerzas y era consciente de la imposibilidad de dedicarse a hacer la guerra al tráfico mercante aliado, así que en una reunión de todos los capitanes a bordo de la nave insignia, expuso a éstos sus planes: Tratar de alcanzar el Atlántico y llegar tan lejos como la Fortuna se lo permitiera. Era lo más lógico. Quién sabe si lograrían alcanzar Alemania incluso. Todos los capitanes estuvieron de acuerdo excepto Von Müller, comandante del crucero ligero EMDEN, quien pidió permiso al almirante para poder actuar libremente en el Océano Índico atacando el tráfico mercante aliado. Von Spee accedió a ello y las extraordinarias proezas que este legendario marino y su pequeña nave consiguieron demostraron el acierto de la decisión del almirante confiando en él
    Histórica fotografía tomada en Pagan que muestra a la izquierda al EMDEN de Von Müller y a la derecha al SCHARNHORST y al GNEISENAU.
    Así pues, la escuadra abandonó Pagan tras haber bombardeado los dos cruceros acorazados Papeete, en Tahití, donde hundieron el cañonero francés Zélée y destruyeron las baterías costeras. El 12 de octubre llegaron a la isla de Pascua, donde se unieron a la escuadra los cruceros ligeros LEIPZIG y DRESDEN que habían conseguido burlar la persecución aliada al largo de las costas del continente americano. El 19 Von Spee aparejaba de Pascua rumbo a Más Afuera y el 30 llegaba ante Valparaíso, Chile. Su gran momento se aproximaba. Estaba a punto de entrar en la historia por el exclusivo lugar por donde sólo entran los más grandes.

    El Almirantazgo británico, que conocía los movimientos de Von Spee y la amenaza que su escuadra suponía para el tráfico mercante aliado, ya había enviado al contraalmirante sir Cristopher Cradock para esperar a la escuadra alemana frente a las costas chilenas partiendo de su base en las islas Malvinas
    Sir Cristopher Cradock. Un buen marino que no dudó en ir directo a cumplir con su deber aún sabiendo que ello sería su fin.

    Cradock, que estaba al mando de una escuadra formada por los cruceros acorazados GOOD HOPE y MONMOUTH, el crucero ligero GLASGOW y el crucero auxiliar (mercante armado) OTRANTO, sabía que las unidades de Von Spee eran muy superiores a las suyas dijeran lo que dijeran sus superiores. Y sabía además que el nivel de adiestramiento de los hombres de Von Spee era enormemente superior al de sus propios hombres. Pidió que le asignaran el crucero acorazado DEFENCE como refuerzo, pero el Almirantazgo, impaciente, le recordó que las fuerzas estaban equilibradas y que había que impedir que los alemanes llegaran al Atlántico donde podrían paralizar todo el vital tráfico mercante británico. Las insistencias de Cradock hicieron que el 22 de octubre llegara a las islas Malvinas el acorazado CANOPUS, una nave pre-dreadnought armada con cañones de 305 que le daba total superioridad táctica a Cradock... pero la Fortuna, esa voluble señora, no estaba con el almirante británico y el acorazado sufrió una avería en su aparato motor que requería días de reparaciones, así que Cradock, consciente de su duro deber, aparejó de las Malvinas rumbo a la costa chilena.

    El 29 de octubre, el GLASGOW interceptó los primeros mensajes radiotelegráficos de la escuadra alemana y Cradock, con escalofriante valor y amor a su deber, zarpó rumbo a Coronel sin saber que sir John Fisher, que acababa de ser nombrado primer lord del mar, había ordenado que no entrara en contacto con las naves alemanas hasta no tener con él al DEFENCE al que había ordenado zarpar para reunirse con Cradock.

    Nunca lo supo. Mejor así.

    Lo que tampoco sabía Cradock es que Von Spee había ordenado al LEIPZIG incrementar sus emisiones de radio mientras las demás naves permanecían en silencio, por lo que el almirante británico no sabía a ciencia cierta si se las vería con una sola nave destacada en exploración o con toda la escuadra alemana, pero siguió adelante porque ese era su deber. Un deber tantas veces recompensado con la muerte. A las 1216 del 1 de noviembre de 1914 desde el GLASGOW se avistaron en el horizonte las negras columnas de humo que producían las naves de Von Spee y ya no cupo la menor duda. Sólo faltaba en la escuadra alemana el NÜRNBERG que estaba persiguiendo a un mercante. La situación táctica de Cradock era la peor imaginable. Tenía con él al OTRANTO, de menor velocidad que sus cruceros y que en combate sólo molestaría a los cruceros, y además tenía el sol a sus espaldas, con lo que sus naves se destacaban nítidamente en el rojizo atardecer austral mientras las naves de Von Spee se confundían con la costa chilena y las brumas del atardecer. Por si fuera poco, una marejada impulsada por un viento de fuerza 6 que llegaba de tierra chocaba contra el lado activo de las naves de Cradock inutilizando así sus cañones de la batería inferior que estaban montados en el casco.

    A las 19.00 Von Spee ordenó abrir el fuego a 10.800 metros.

    La batalla de Coronel. Entre los piques de los proyectiles británicos que le rodean, el SCHARNHORST de Von Spee encabeza la escuadra alemana que está lanzando un diluvio de fuego sobre la británica.

    Coronel fue un ejercicio de tiro de los extraordinariamente bien adiestrados artilleros alemanes. Nada pudo hacer Cradock para librarse del huracán de metralla que le llovió desmantelando sus naves una tras otra. Mientras los británicos lanzaban una salva cada 50 segundos, los alemanes lanzaban 3 en ese mismo tiempo y pronto se añadieron al tiro las piezas de 152 mm. y las de los cruceros. A las 1940 la distancia ya se había acortado a 9.800 metros. y poco después se llegó a los 4.500 metros. En ese momento el GOOD HOPE, que ardía por los cuatro costados, explotó hundiéndose rápidamente con Cradock, el capitán de la nave y todos y cada uno de los 920 hombres de su tripulación. No hubo supervivientes. Pocos minutos después apareció el NÜRNBERG que se acercó al destrozado MONMOUTH hasta una distancia de tan sólo ¡600 metros! y lo acribilló a quemarropa primero con la artillería y luego disparándole un torpedo que lo envió a las 2058 a pique con sus 720 hombres. Mientras tanto, el GLASGOW, atacado por el LEIPZIG y el DRESDEN consiguió huir amparándose en la noche. Alemania había conseguido la victoria naval más importante de toda su historia.

    Dos días después la escuadra de Von Spee atracó en Valparaíso. La colonia alemana dispensó a sus heroicos compatriotas un recibimiento apoteósico. Inmediatamente comenzó la operación de carboneo a fin de llenar hasta los topes las carboneras de las naves alemanas con el precioso mineral. El entusiasmo era generalizado, pero Von Spee no se hacía ilusiones. Sabía que los británicos, dueños y señores del mar, no iban a consentir que su pequeña escuadra saliera bien de aquella aventura... Y menos un hombre tenaz como Fisher, el creador del DREADNOUGHT y del crucero de batalla. Rápidamente, el almirante británico concibió y puso en marcha un gigantesco plan que movilizaría a decenas de naves para impedir que la escuadra alemana escapara. Una gigantesca telaraña se tejió con la rapidez de un rayo para atrapar en sus redes a la pequeña escuadra alemana que acababa de humillar a la Royal Navy inflingiéndola la derrota más importante desde Cabo san Vicente, cuando las naves españolas derrotaron a Nelson. Si Von Spee se dirigía de nuevo al Pacífico allí le estaría esperando la primera escuadra de batalla japonesa que se había desplegado entre las islas Fidji y las Marquesas. Y si se le ocurría subir hacia Norteamérica se toparía con el acorazado japonés ITZUNO y el británico NEWCASTLE que vigilaban California. Así que la única salida era seguir con el plan previsto y tratar de forzar la salida al Atlántico. Tras reunirse con el resto de sus naves, Von Spee decidió, en contra de la opinión de sus capitanes, bombardear las instalaciones militares británicas de las islas Malvinas. Era arriesgado, pero era también un jugoso bocado que su inquieta y valerosa alma guerrera se resistía a dejar pasar ante sus ojos. El 6 de diciembre la escuadra llegó al Atlántico.
    Otra histórica y espectacular fotografía que muestra a la escuadra de Von Spee cruzando el cabo de Hornos en medio de una tremenda galerna.

    Von Spee llegó a las islas Malvinas el 8 de diciembre a las 0750. Cuando se aproximaba a Port Stanley recibió andanada tras andanada de proyectiles de 350 mm que le hicieron mantenerse alejado. Era el acorazado CANOPUS que disparaba desde dentro del puerto auxiliado por serviolas (vigías) apostados en las colinas que dirigían eficazmente su tiro. Mientras Von Spee maniobraba para escapar de las granadas, el crucero ligero KENT salió de la bahía. Inmediatamente Von Spee se lanzó sobre él, pero el KENT dio media vuelta y volvió a penetrar en la bahía. En ese momento Von Spee descubrió ¡a dos cruceros de batalla británicos y otros cruceros ligeros que estaban carboneando en el interior del puerto! No es difícil imaginar lo que le pasó por la cabeza a este valeroso hombre de mar al contemplar aquellas dos poderosas naves frente a las que él nada podía ni siquiera intentar. Inmediatamente viró para alejarse de aquellas aguas, pero la estela de la muerte ya se había pegado a sus valientes naves. La trampa de Fischer había funcionado. Von Spee se había dado de bruces con los cruceros de batalla INVINCIBLE e INFLEXIBLE del almirante Sturdee. A toda máquina la escuadra alemana se dirigió a mar abierto con la esperanza de encontrar algún aguacero que ocultara sus naves de sus terribles oponentes. A las 1000 toda la escuadra de Sturdee estaba ya en alta mar y navegaba a toda velocidad hacia el sur siguiendo el rastro de sus presas. A las 1250 el INFLEXIBLE abría el fuego desde 14.500 metros. Von Spee a esa distancia no podía responder aún. Sabía que sus naves no tenían ninguna posibilidad y ordenó a sus cruceros ligeros que intentaran huir mientras él, con el SCHARNHORST y el GNEISENAU se sacrificaba intentando atraer sobre él el fuego británico. A las 1330 se inició el formidable y desigual duelo. A las 1345, los artilleros del GNEISENAU consiguieron alcanzar al INVINCIBLE. Sturdee se vio obligado a distanciarse momentáneamente y Von Spee trató de romper el contacto, pero la velocidad de los cruceros de batalla era muy superior a la de los cruceros acorazados y pronto las naves británicas cayeron sobre las alemanas vomitando fuego y metralla.

    A las 1515 una granada arrancó de cuajo la tercera chimenea del SCHARNHORST que se hallaba ya muy escorado a babor. A las 1540 la superestructura de esta magnífica nave era un montón de escombros metálicos en llamas. Von Spee tranquilizó al GNEISENAU al radiar un mensaje alentador. Pocos minutos más tarde Von Spee envió otro mensaje al capitán del GNEISENAU: "Si sus máquinas están intactas intente la huida". La nave insignia se hundía ya de proa, pero las pocas piezas que quedaban en servicio continuaban disparando, y siguieron haciéndolo hasta las 1600 en que la magnífica nave volcó sobre su flanco con las hélices aún girando y se hundió de proa. No hubo supervivientes.

    El GNEISENAU, que llevaba casi cuatro horas de infernal castigo, recibió un impacto que destruyó su timón a las 1700. A las 1730 ya no quedaba ni un sólo cañón en servicio en la nave. Habían disparado hasta la última granada y sufrido un pavoroso castigo que había convertido la nave en un infierno de llamas, explosiones, y carne mutilada y abrasada. Tan sólo 350 hombres quedaban ya en condiciones de combatir. A las 1740 se dio la orden de abandonar la nave. Veinte minutos más tarde se hundió la nave. El agua estaba a 6 grados y sólo sobrevivieron a su abrazo gélido y mortal 190 valerosos marinos.

    El crucero de batalla INDEFATIGABLE recoge a los náufragos del GNEISENAU. Los británicos no comenzaron el rescate hasta bastante tiempo después del hundimiento de la nave y por ello la mayoría de los marinos alemanes murieron congelados.

    La suerte de los cruceros ligeros no fue muy distinta. Los cruceros ligeros británicos eran, como ya vimos, más veloces y montaban una artillería muy superior. A las 1515 fue alcanzado el LEIPZIG por los disparos del KENT y del CORNWALL. A las 1900, con la nave completamente desmantelada, el crucero alemán consiguió lanzar 3 torpedos y su comandante, el capitán de fragata Haum, ordenó abrir los grifos para acelerar el hundimiento. La nave alemana comenzó a hundirse, sin embargo los británicos continuaron disparando. De los 150 hombres que habían sobrevivido al combate tan sólo 20 sobrevivieran a las heladas aguas.. A las 1700 fue alcanzado el NÜRNBERG por el KENT. la nave alemana consiguió resistir hasta las 1927. Entonces se hundió llevándose consigo a casi toda la tripulación.

    Tan sólo el DRESDEN consiguió escapar gracias a un repentino aguacero que lo ocultó.

    2.040 marinos alemanes perdieron la vida en las Malvinas.

    Tan sólo 6 Británicos les acompañaron en su última travesía.

    --------------------------------------

    Mucho se ha escrito sobre la escuadra de Von Spee. ¿Fue un error atacar las Malvinas? Posiblemente, pero en el alma del almirante alemán estaba primero la obligación del deber. Las Malvinas eran una base clave en el dominio naval británico del Atlántico sur y Von Spee creyó, acertadamente, que su destrucción sería de gran importancia al atraer naves allí. Lo que no sabía es que esas naves ¡ya estaban allí! Pienso que trató de hacer creer a los británicos que se dedicaría a atacar el tráfico en el Atlántico sur para fijar en esa zona buena parte de las naves que le perseguían. Así tendría mayores posibilidades de escapar.

    ¿Pudo haber conseguido escapar? NO. Jamás hubiera conseguido forzar el bloqueo británico, y muchísimo menos llegar a Alemania. El destino de la escuadra de Von Spee era la destrucción, y ningún marino alemán pensaba otra cosa. La valentía con la que afrontaron su destino y el valor con el que combatieron hasta la última granada son ya parte de la historia.


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    Última edición por Elrohir; 27-01-07 a las 13:38

  5. #84
    Tolon,Tolon.Tolon, Colagorda, Batalla repetida.

    La tenias aquí, se te ha pasado mirar el índice.xDDD

    http://www.forosedg.com/showpost.php...5&postcount=44


    un saludo
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  6. #85
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    Cita Iniciado por Fortesque
    Tolon,Tolon.Tolon, Colagorda, Batalla repetida.

    La tenias aquí, se te ha pasado mirar el índice.xDDD

    http://www.forosedg.com/showpost.php...5&postcount=44


    un saludo
    ok gracias ya he susanado el error.....

  7. #86
    Cita Iniciado por colagorda
    ok gracias ya he susanado el error.....
    Tranqui, no hay de qué, solo espero que el día que yo tenga un "error", estes ahí para darme el toque.

    un saludo amigo ;)
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  8. #87
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    Batalla de Cavite (1 de mayo de 1898)


    El resultado final de la guerra hispanoamericana de 1898 estuvo, inevitablemente, marcado por dos combates navales decisivos, que tuvieron lugar en Santiago de Cuba y Cavite. En ambos enfrentamientos, los americanos aniquilaron a las fuerzas españolas, recibiendo éstas la peor y más completa derrota naval de toda su historia contemporánea.


    Algunos antecedentes

    España poseía, hasta 1898, dos grandes territorios ultramarinos, la isla de Cuba y el archipiélago de Filipinas. Convendría recordar, antes de entrar en profundidad en los detalles del combate, lo difícil, en el caso de este último, que se hacía para los españoles controlar un conjunto de islas que en total superaban en número las 3.000. El principal problema con el que se encontraban era la dificultad que entrañaba el erradicar la piratería de aquellas aguas. De hecho la práctica totalidad de las fuerzas del apostadero se dedicaba principalmente a este cometido, estando compuesta en su mayoría por pequeños cañoneros y unos pocos cruceros ligeros. El movimiento independentista y la guerra con los EE.UU. sorprendieron a una fuerza que no estaba preparada para un combate naval de entidad, o lo que es lo mismo, en igualdad de condiciones contra los buques americanos.

    Curiosamente, es preciso señalar que ambos contendientes se conocían perfectamente. Ambas escuadras frecuentaban puertos como el de Hong Kong, estando las dos perfectamente al tanto de los últimos movimientos de la enemiga.

    Tras el luctuoso hundimiento del Maine, y antes de declarar la guerra contra España, el asistente del subsecretario de marina americana, Teodoro Roosevelt, ordena al comodoro George Dewey preparar su escuadra asiática basada en el citado puerto con el fin de destruir a la española de Filipinas.



    Las fuerzas enfrentadas


    Los americanos contaban con seis buques, los Olympia, Baltimore, Raleigh, Petrel, Condord y Boston. Los cuatro primeros eran cruceros protegidos y, los dos últimos, grandes cañoneros. En total sumaban 19.000 toneladas de desplazamiento. El insignia del almirante Dewey, al mando de las fuerzas atacantes, era el Olympia. Su poder ofensivo combinado era el siguiente: diez cañones de 203 mm., veintitrés de 152, veinte de 127 y un total de cincuenta piezas ligeras que iban de los 57 mm a 37 mm. Completaban su armamento 10 tubos lanzatorpedos. Eran de construcción moderna.

    Por parte española se contaba con 7 buques, entre los que se encontraban los Reina Cristina (insignia de Montojo), Isla de Cuba, Isla de Luzón, Castilla, Don Antonio Ulloa, Don Juan de Austria, y el Velasco, sumando un total de 14.000 toneladas. Estaban armados con treinta y siete cañones de entre 160 mm y 120 mm. nueve de entre 90 mm a 70 mm y treinta y cinco piezas ligeras de 57 a 37 mm. Se completaba el mismo con un número indeterminado de ametralladoras de entre 25 y 11 mm y trece tubos lanzatorpedos.

    Aunque eran buques un poco más viejos que los de los americanos, se podría afirmar que la mayoría se encontraban en la mitad de su ciclo de vida. Esto es un hecho que nos gustaría recalcar, y que reiteradamente ha apuntado con acierto por el Doctor de Historia Contemporánea D. Agustín Ramón Rodríguez González, desterrando por completo la teoría de que la escuadra española, compuesta por buques de madera se enfrentó con una todopoderosa flota de acorazados, teoría alentada y divulgada para eximir de culpa a los responsables de tan magno desastre naval.

    En Cavite pues, se iban a encontrar dos escuadras "a priori" casi equilibradas en fuerzas, con ligera ventaja de los americanos al ser sus buques en general, más grandes, rápidos, y potentes (por la mejor calidad y calibre de sus piezas) que los españoles.

    A pesar de los datos anteriormente apuntados, hay que reiterar el mal estado de mantenimiento en el que se encontraban los buques españoles, y es que el arsenal de Cavite había quedado del todo punto obsoleto para las necesidades de éstos. En el momento de estallar la guerra, tres de los principales buques estaban siendo sometidos a grandes reparaciones y el resto se encontraba en deficiente estado. Diríase que aquella parecía más una escuadra que acabara de salir de un combate que una que se preparara para empezarlo. A esta deplorable situación del material a flote se unía la escasez y la falta de preparación del personal que componía en aquellos momentos la Armada Española.


    Los preparativos

    Don Patricio Montojo y Pasarón, jefe del apostadero de Filipinas, pidió refuerzos que nunca llegaron, por lo que en el combate su misión sería estar a la defensiva apoyado por las baterías de costa. El 15 de marzo, los principales mandos militares del archipiélago se reunieron en el palacio de Malacañang para definir la estrategia defensiva de los españoles.

    Pronto se constató cierto desacuerdo entre el Ejercito y la Armada; así, mientras para los primeros el objetivo principal era defender Manila, Montojo señaló que la escuadra sólo podría defender adecuadamente Subic que, si bien se encontraba lejos de la capital, estaba más cercano a la entrada de la extensa Bahía.

    Lo ideal hubiera sido que la escuadra española se hubiera situado frente a Manila, combatiendo para su defensa con el apoyo de las baterías de la ciudad, pero los mandos españoles no querían que la hermosa ciudad fuera escenario del combate, lo que hubiera supuesto con total seguridad un gran número de bajas entre la población civil.

    Se decidió finalmente un despliegue de artillería de costa que no fue ni idóneo ni suficiente, y en el que no entraremos para no extendernos en demasiados prolegómenos.

    Entretanto los americanos que, como ya dijimos al principio, estaban basados en Hong-Kong, procedieron a cambiar la pintura blanca de sus buques por la gris, mientras esperaban al crucero Baltimore que había zarpado desde los EE.UU. cargado de municiones. Una vez reunida toda la flota salieron el 24 de abril de aquel puerto con el objetivo de ir hasta la isla de Luzón, donde esperaban encontrarse con la flota española, llegando el día 30 del mismo mes. Dewey había tomando la decisión, consensuada con sus comandantes, de forzar esa misma noche la entrada en Manila para, al día siguiente, atacar a la flota española.

    A las 23:30 horas la escuadra americana pasaba sin ser vista frente la isla del Corregidor. Los buques yanquis iban totalmente a oscuras y sólo una pequeña luz en popa indicaba al buque siguiente la derrota a seguir. El único peligro al que estaban expuestos los buques de Dewey eran las minas, que no hicieron acto de presencia.



    El combate


    Al amanecer del siguiente día, el 1 de mayo de 1898 la flota americana se encontraba frente a Manila. Inmediatamente las baterías de costa comenzaron a disparar, pero la distancia a la que se encontraban los buques impedían que los alcanzasen estas.

    La escuadra de Montojo se encontraba fondeada frente a Cavite, y era de todas las posibles ubicaciones de la flota la que menos garantías ofrecía para su defensa.

    A las cinco y cuarto de la mañana comenzó el combate. A una distancia quizás excesiva de 5.000 metros los buques españoles abrieron fuego, contestando 25 minutos después los Olympia, Baltimore y Boston que, con su artillería de 203’2 mm, concentraban su fuego sobre los Castilla y Cristina, recibiendo estos últimos numerosos impactos que causaron grandes daños. La flota de Dewey inició entonces una serie de pasadas a una velocidad de 6 nudos, reduciéndose poco a poco la distancia del combate con los inmóviles buques españoles, que llegó a ser de 2.000 metros.




    La táctica española era la de acercarse con su buque insignia el Cristina, apoyado por la artillería del Austria, lo más posible al enemigo, con el fin de torpedearlo, cosa que no se pudo conseguir al ser rechazados los intentos por el fuego enemigo.

    La superioridad americana se basó principalmente en sus cañones de gran calibre, de los que carecía la escuadra española y por la mejor calidad de las denominadas piezas de tiro rápido.

    Dos horas y media de combate después, la situación de la escuadra española no era tan mala como cabría imaginar. Sólo en dos cruceros españoles (el Castilla y el Cristina) la situación era casi insostenible, ya que ambos tenían graves daños y numerosas bajas, pero aún así continuaban a flote y seguían disparando (no obstante un temeroso Montojo cambió su insignia al Isla de Cuba); el resto apenas habían recibido algunos impactos y estaban en condiciones de soportar sin problemas el castigo americano durante bastante tiempo.

    Dewey ordenó la retirada al ver los escasos resultados de su ataque, aprovechando esta pequeña tregua para dar de comer a sus cansadas dotaciones. La situación se tornaba preocupante para el almirante americano, haciéndole reflexionar sobre el hecho de que a pesar de haber consumido la mitad de sus municiones, no había conseguido sin embargo hundir ningún buque enemigo.

    Si Montojo hubiera adivinado la preocupación del almirante yanqui no habría hecho lo que hizo: dar el combate por perdido y ordenar el abandono de sus buques, quitando el cierre de las piezas y abriendo los grifos.

    Mención especial se merece el comandante del Cristina, D. Luis Cadarso y Rey, por el valor de que hizo gala mientras duró el combate; además, fue alcanzado por una granada cuando dirigía la evacuación de su buque, siendo a la postre el muerto de mayor graduación.

    Dewey, gratamente sorprendido por lo que estaba presenciando, decidió reanudar el ataque, ensañándose con lo poco que quedaba a flote de la escuadra española.



    Conclusiones

    Pese a la superioridad artillería de los americanos, el porcentaje de acierto de sus cañones fue ridículo. Los cañones de 152 mm sólo consiguieron un 1% de impactos, los de 127 alcanzaron el 3’5% y sólo los de 203 tuvieron un aceptable 9%, siendo los que más daño hicieron a los buques españoles.

    En total los americanos hicieron 5.859 disparos de los que sólo unos 145 lograron alcanzar su objetivo: 81 impactos recibieron entre los cruceros Cristina y Castilla, 33 el Ulloa, 13 el Austria, 10 el Duero, 5 el Isla de Cuba y 3 el Isla de Luzón.

    Las bajas de ambos bandos fueron las siguientes: los españoles perdieron 60 hombres, resultando heridos 193; los americanos oficialmente tuvieron 1 muerto y 15 heridos, aunque otras informaciones mas veraces de países terceros, elevan esta cifra a los 50 ó 70 entre muertos y heridos.

    Parece claro que la decisión de Montojo de hundir sus buques fue algo precipitada, habiéndose puesto en duda por prestigiosos entendidos en la materia. Sobre este punto, desde hace ya algunos años, existe una pugna entre la versión "oficialista", que exime a Montojo de toda responsabilidad, y una versión "revisionista", más crítica con la actitud del Almirante. Es obvio que la crítica debe ser siempre constructiva; pero, en todo caso, es también importante no olvidar que, en el fragor del combate, se pueden tomar decisiones equivocadas y que, en honor a la verdad, tampoco parece razonable el pretender ocultar estos hechos. De todas formas si, visto el estado de su escuadra, poco cabía exigir a Montojo, tampoco parecería lógico el calificar su actitud de nelsoniana…

    En cualquiera de los casos, la batalla de Cavite no fue sólo una derrota total, sino también el triste aperitivo de lo que luego ocurriría en Santiago de Cuba.


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    Última edición por Elrohir; 27-01-07 a las 13:40

  9. #88
    Excelentes post todos (donde estan las palmas??) plas plas plas.


    Siendo partidista (sorry), me quedo con el Santisima Trinidad. Eso era un barco y lo demás son tonterias. El mayor buque de guerra de la época. El único de 4 puentes. En la batalla de Trafalgar llegó a repartir estopa hasta con 5 navios a la vez!.


    Esta semana os traeré la historia de otro barco impresionante pero más moderno.



    Salu2

    "Si los que hablan mal de mí supieran lo que pienso de ellos... hablarian aun peor"

    "Que gran vasallo si hubiere buen señor..."


    "Solo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro de la primera"

  10. #89
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    HISTORIA: AYUDA ESPAÑOLA A LA G. INDEPENDENCIA EE.UU
    Su Majestad el Rey de España Carlos III entró en guerra contra Jorge III de Inglaterra el 16 de junio de 1779, dispuesto a ayudar económica y militarmente a los independentistas norteamericanos de las trece colonias, y sobre todo, con ganas de recobrar los territorios perdidos frente a los los británicos en la anterior guerra. Antes de la declaración de guerra España ya ayudaba a los norteamericanos secretamente. En 1777 Benjamín Franklin, el representante americano en Francia, pidió la ayuda secreta de España a las colonias, de la que obtuvo 215 cañones de bronce; 4.000 tiendas; 13.000 granadas; 30.000 mosquetes, bayonetas, y uniformes; más de 50.000 balas de mosquete y 300.000 libras de pólvora. Franklin agradeció por carta al Conde de Aranda toda esta ayuda, de la que posteriormente recibió 12.000 mosquetes más enviados a Boston desde España. Además España dio casi dos millones de libras a los insurrectos.

    Con la firma de la "Paz de París" en 1763 se firmó el final de la guerra de Gran Bretaña contra Francia y España. Francia cedió el Canadá, Cabo Breton y Senegambia (en África ), además de posiciones en la India (dando inicio al proceso de afirmación británica en esas tierras).

    España recuperaba La Habana y Manila perdidas un año antes, a costa de devolver la Colonia de Sacramento y entregar La Florida a Gran Bretaña; en compensación, Francia cedió La Luisiana a España. Un tratado en el que España salió mal parada.

    A partir de 1763 se abrió un período constructivo en que el Gobierno dedicó especial atención al fomento de la Armada y del comercio marítimo, plasmado en la apertura de los puertos de la Península al tráfico con América y Filipinas (1765). La paz sólo se vio perturbada como consecuencia de la ocupación británica del archipiélago de las Malvinas en 1765, que obligó a desalojarlos en 1770 por una escuadra al mando de Madariaga.

    El Gobernador español de Luisiana, Bernardo de Gálvez (Nacido en 1746 en Macharaviaya, Málaga) recibió la noticia de la entrada en guerra con grandes ansias. No es para menos, Gálvez había estado apoyando secretamente la causa americana a través de su agente en Nueva Orleans Oliver Pollock. De hecho, Gálvez había estado preparaciones militares meses antes de la declaración oficial de guerra. Había estado manteniendo un servicio eficaz de espionaje en territorio británico desde 1777, y sus espías le dijeron que el resto de la Florida estaba listo para ser invadido.

    Gálvez comenzó con una fuerza de 667 hombres, que incluían a 170 soldados veteranos; 330 reclutas recién llegados de México y las Islas Canarias, y un surtido de cubanos, dominicanos, Puertorriqueños, milicianos, Negros libres y Mulatos, y 7 voluntarios americanos, incluído Oliver Pollock Parte de la tropa viajó con una flotilla al mando de Juan Alvarez, mientras el resto viajaba por tierra firme. Por el camino se alistaron 600 hombres más, sobre todo mercenarios alemanes y gente de la costa, además de indios, lo que sumaba una fuerza total de 1.427 hombres. Asi pues el 27 de agosto empezaron las hostilidades capturando una fortaleza británica en Mauchak, Luisiana, tomando 20 prisioneros, seguido por otra en Baton Rouge el 20 de septiembre, defendido por el Coronel Dickson, con 375 soldados veteranos y 500 paisanos y negros armados.

    El día 22 "salió la guarnición con los honores militares hasta la distancia de 500 pasos, donde 375 hombres de tropa veterana rindieron las armas y entregaron las banderas, quedando prisioneros de guerra".

    También se conquistaron otros 3 puestos avanzados, con los puertos de Tompson y Smith. Además de la entrega del fuerte Panmure de Natchez defendido por el capitán Foster, con 80 granaderos, se entregó sin resistencia, junto a su bandera.
    Así que en la primera semana de octubre de 1779, el coronel Gálvez y su pequeño ejército habían capturado 550 británicos y mercenarios alemanes, 500 colonos armados y negros, y tres fortalezas, capturando incluso un corsario inglés, el bergantín "West Florida", que había dominado el rio durante dos años. Habían agregado 1.290 millas de la mejor tierra a lo largo del Mississippi al dominio español, y todo con un costo ridículo de un español muerto y dos heridos. Gálvez fue ascendido a General de Brigada.

    El 28 de enero de 1780, pudo navegar hacia Mobile (en el actual estado de Alabama y cerca de Pensacola) con una flotilla de 12 barcos y 754 hombres, pero hasta el 6 de febrero 1780 no maniobró con su flota para comenzar las operaciones de asedio. Tres días más tarde, Mobile se entregó. Mobile estaba defendido por el comandante Durnford, al mando de 97 hombres del Rgto. inglés nº 60, 102 Realistas de Mariland, 54 paisanos armados, 51 negros y 2 cirujanos, que capitularon con 65 piezas de artillería. Un ejército británico de 1100 hombres que venían desde Pensacola en auxilio de los sitiados, emprendieron la retirada sin llegar a luchar, pero a su retaguardia se le apresó a 1 capitán y 20 dragones.

    Como recompensa por todas estas victorias, Gálvez fue promovido a Mariscal de Campo y responsable de todas las operaciones españolas en el norte de América. En enero de 1781, el general Campbell envió una fuerza de 600 hombres (300 casacas rojas y 300 indios), para intentar recuperar Mobile, pero no pudo debido a la resistencia que encontraron.

    Ahora que Gálvez había asegurado el río Mississippi, fijó toda su atención en borrar la amenaza británica del golfo de México. Sin embargo, el mal tiempo frustró sus esfuerzos varias veces. El 16 de octubre de 1780, Gálvez navegó desde el puerto de La Habana con 7 navíos de línea (con insignea de José Solano en el San Juan Nepomuceno), 5 fragatas, 1 paquebote, 1 bergantín, 1 lugger armado y 49 transportes llevando a 164 oficiales y a 3.829 soldados. Una salvaje tormenta tropical les alcanzó el día 18 y la azotó por cinco días, hundiendo una nave y dispersando el resto a través del golfo de México. Gálvez se encuentra a bordo de la fragata "Nuestra Señora de la O", mandada por el valiente Gabriel de Aristizabal, y cinco pequeñas embarcaciones más que se habían separado por un temporal del resto de la flota. Ante la negativa de Gálvez, Aristizábal puso rumbo a La Habana de nuevo. Este ataque frustrado tiene en Gálvez un consuelo con la captura de varias unidades británicas.

    Por mar el día 21 dos fragatas españolas capturan dos fragatas británicas armadas en corso, una de 24 cañones y la otra de 18, la "George" y la "Nancy"que iban de Jamaica a Charlestown, a 50 kilómetros al NO de La Habana y con mercancías valoradas en 200.000 pesos fuertes con cascos y todo: "Una se rindió bajando su bandera inglesa que había enarbolado al primer cañonazo, que aquella (la fragata española "Cecilia") le tiró.....la otra rindió su bandera de la misma nación al presentarla su costado (la fragata española "Ntra. Sra. de la O.")".

    A finales de febrero de 1781 lo intentó otra vez, y este vez todo fue bien.

    Con un navío de línea (el insignia "San Ramón" de 64 cañones), tres fragatas, un paquebote y varios pequeños transportes más, con una fuerza de sólo 1.315 soldados, salió de La Habana el 28 de febrero de 1781, aunque esperaban reunirse con más tropas salidas de Mobile, unos 500 hombres que se unieron a los 1.400 llegados de Nueva Orleans.

    El sitio y toma de Pensacola.

    El viernes el 9 de marzo de 1781 empieza el sitio. Casi sin que los británicos se percataran los españoles con el bergantín de Gálvez a la cabeza y tres transportes desembarcan a granaderos e infantería ligera en la Isla de Santa Rosa, fuera de la bahía y que serviría como centro de reorganización de la que, de momento, era una flota de buques ligeros y transporte, a la espera de refuerzos.

    El día 18 los bergantines británicos "Mentor" de 16 cañones y el "Port Royal", que custodiaban la boca del canal de la bahía se retiran por la presión de los barcos españoles y se concentran en las proximidades del puerto en el interior. Embarcados en el "Mentor" iban como infantes de marina tropas de los legitimistas de Maryland, los legitimistas eran norteamericanos leales a la corona inglesa. El bergantín británico "Childers" parte a Jamaica en busca de unos refuerzos que nunca llegarían.

    Tras asegurarse de que ningún barco británico estorbaría el traslado a la tierra del interior desde la Isla Santa Rosa se envían al continente tropas que van desembarcando. Al día siguiente pasan 22 barcos de transporte más sin recibir daños, bajo la protección de los barcos de guerra que se señoreaban de la zona.

    A finales de marzo se empiezan a desembarcar tropas y asentar posiciones en el interior de la bahía bajo la hostigación de el enemigo, indios principalmente, bien conocedores del terreno y que si bien no hicieron muchas bajas si retrasaban los trabajos de montaje de artillería de campaña, trincheras y suministros. Pero el dia 2 de abril son desembarcados en su totalidad todas las tropas y los indios se repliegan a la fortaleza George.



    Entre el 3 y 4 de abril se toma el puerto de la ciudad con los barcos allí dispuestos y que no dieron tiempo a ser destruídos por los ingleses.
    El "Port Royal" fue capturado el 4 de abril, además de 3 pequeños barcos de guerra. Como curiosidad decir que William Hargood era teniente del "Port Royal", y que en 1805 sería el capitán del navío "Belle Isle" en la batalla de Trafalgar. Mientras que el "Mentor" es uno de los buques incendiados por los británicos para evitar su captura.

    Pero el ataque a la fortaleza no puede ser todavía llevado a cabo dado el poco número de hombres que se disponía para tal acción, por lo que los buques menores mientras se esperan refuerzos, se dedican a hostigar la fortaleza.

    Los refuerzos no tardan en llegar. El 19 de abril, una flota española, llegó de La Habana con 1.600 hombres más. Además se dispusieron a unos 1.350 marineros españoles de los navíos en tierra para servir como soldados de apoyo y para el servicio de trabajo de avance. Otros 10.000 marineros en los dieciséis buques de guerra y docenas de buques más pequeños bloquearon la entrada a la bahía, cortando toda ocasión de escape o de entrada de suministros por mar a los británicos.

    A Gálvez también se les unieron cuatro fragatas francesas y 725 soldados franceses, al mando del Almirante Monteil.

    "Había 725 soldados franceses en las fuerzas de Gálvez. Ocho naves francesas entraron en la bahía de Pensacola. Los regimientos franceses eran los siguientes citados: Agenois, Gatinois, Cambresis, Poitiou, Orléans, el Chasseur Company, el cuerpo real de artillería, y del regimiento du Cap que venían de la isla de Hati. Habían embarcado la mayoría de los soldados franceses en Hati y Santo Domingo antes de embarcar para Pensacola."
    [p.69, Batalla de Pensacola 9 marzo - 8 de mayo de 1781, sociedad histórica de Pensacola, 1981].

    De modo que antes del 22 de abril, Gálvez tenía bajo su mando a 7.800 hombres de los soldados más veteranos de España como el batallón fijo de Luisiana, los regimientos del Rey, la Corona y el Príncipe, el Real Cuerpo de Artillería, los regimientos España, Soria, Navarro, Guadalajara, Mallorca, Navarra, Aragón, voluntarios de Cataluña y Toledo, el batallón fijo de La Habana, y los tres regimientos de casacas rojas de la famosa brigada irlandesa de España, los regimientos Hibernia, Irlanda y Ultonia más un pequeño grupo de patriotas norteamericanos. Todos estos hombres lucharían contra 1.600 hombres pertenecientes al 16º Rgto. inglés (destinado en el reducto de la Reina), el 60º inglés (en el reducto de Gales), el 3 er. Rgto. alemán de Waldeck, los Rgtos. de Realistas de Pensilvania y Maryland, los West Florida Royal Forresters, la Royal Artillery, los Dragones de Maryland, y unos 950 indios grigs, negros, civiles armados y marinos de los buques HMS "Mentor" y "Port Royal" .

    Entre los distinguidos oficiales que venían con la flota se encontraba Francisco Alcedo y Bustamante a bordo de la fragata "Nra. Sra. de la O", este oficial encontraría la muerte en 1805 en Trafalgar cuando mandaba el navío "Montañes". En el navío insignia de la flota, el "San Ramón" de 64 cañones y mandado por Calvo de Irizabal se apostan a la entrada de la bahía sin atreverse a entrar por desconocimiento de las aguas, ya que no se tenían cartas naúticas españolas de la zona ni ningún práctico o piloto que lo conociera y se corría el riesgo de encallar. José Calvo de Irizabal era el jefe de las fuerza navales, y aunque Gálvez fuera el Comandante en jefe de todas las fuerzas la última palabra en cuestiones navales la tenía Irizabal quien rehusó entrar en la bahía. Gálvez no desesperó, y junto con varios buques pequeños, se internó en el interior para demostrar la navegabilidad al capitán de navío español. Convencido entonces el 21 atacan 7 navíos de línea, 9 fragatas y bergantines, balandros y buques menores pegados a Punta Siguenza haciendo frente al fuego de las baterías británicas. El "San Ramón" queda entonces encallado y logra salir a alta mar de nuevo tras soltar todo el lastre que pudo. Pero posteriormente tiene que retirarse a La Habana para ser reparado.

    Constantemente la fortaleza es hostigada por los barcos pequeños de la flota española que aprovechan su rapidez para disparar sin tener daños.

    Desde finales de abril a principios de mayo se afianzan las posiciones artilleras de los españoles que hacen trincheras y túneles cada vez más cercanos y causan mayores daños a los ingleses. El 1 de mayo se instala una batería de seis cañones de veinticuatro libras a lo alto de una colina donde disparan las posiciones de los británicos. Estos harían una carga por sorpresa y lograrían desmontarla. Se empiezan entonces a instalar morteros que causan graves daños con la metralla. Aunque estos hacen un ataque el día 4 para intentar estorbar los movimientos españoles, causando 4 muertos, entre ellos un teniente de la brigada irlandesa (llamado O'Dun y enterrado con honores de guerra) y varios heridos, no evitan la progresión de los sitiadores que realizan 171 disparos de cañón y 37 de metralla.

    El día 6 de mayo en el puesto más avanzado de los españoles los morteros efectuan 563 disparos y 206 de metralla causando graves daños a los ingleses y desmontándoles varios de sus cañones. Los ingleses posicionan en estos puestos avanzados gran cantidad de hombres y material y el dia 8 una descarga de metralla de los morteros españoles impacta en el polvorín ingles, causando una terrible matanza entre los soldados y marineros británicos, matando a cerca de 80 hombres. Los españoles toman el puesto avanzado por la noche y realizan un fuego pesado de fusilería y artillería de campaña que deja maltrechos a los ingleses del regimiento nº 60 y a los marineros que custodiaban la zona. Poco después se empieza a disparar directamente sobre la fortaleza que no puede resistir el asalto masivo, lo que fuerza una tregua de la fortaleza George, que se rinde el dia 10 a las 5 de la tarde a los granaderos españoles al mando de Bernardo de Gálvez que toman posesión de la fortaleza y todas las restantes líneas británicas.
    El comandante británico, el general John Campbell y el Almirante Chester que era el Capitán General y Gobernador de West Florida, se entregaron junto con sus 1.113 hombres y todas sus banderas (1), artillería, pertrechos (123 cañones, 4 morteros y 6 obuses, además de balas, fusiles y demás material bélico) y la ciudad intacta gracias a un acuerdo previo entre los españoles y británicos para no llevar el combate a la ciudad.

    El propio Bernardo de Galvez describía la ceremonia de rendición, como era costumbre en la época:

    "el 10 (10-V-1781) a las 3 de la tarde se formaron a 500 varas del fuerte Jorge 6 cias. de granaderos y las de cazadores de la Brigada francesa, a cuya distancia salió el General con su tropa y después de haber entregado las banderas del Regimiento Waldeck, y una de artillería, con las ceremonias acostumbradas rindieron sus armas".

    Aparte también se rindieron los 300 legitimistas que fueron enviados a Georgia con la promesa de no levantarse en armas y no unirse al ejército británico nunca más. Los británicos tuvieron 105 muertos y un número indeterminado de heridos cercano a varios centenares, además de 86 desertores. Los españoles sufrieron 74 muertos y 198 heridos. Los franceses tuvieron sólo 3 muertos y 26 heridos correspondientes a su pequeña aportación.

    El 1 de junio se embarca a los prisioneros británicos, que son trasladados primeramente a la Habana el día 20, donde se aprovisionan de nuevo y el día 30 parten hacia Nueva York, donde llegarían el 12 de julio siendo allí acantonados bajo supervisión de los aliados norteamericanos y franceses.

    Gálvez dio a la flotilla francesa unos 100.000 Pesos, que de nuevo se aprovisionaban para partir. Esas naves francesas partieron para participar en el bloqueo de Yorktown, donde la Armada española apoyaba eficazmente a la francesa, el 19 de octubre de 1781 el general británico Cornwallis se rendiría con todo su ejército y su flota.

    El Rey Carlos III concedió a Gálvez varios títulos entre ellos el de gobernador de la Florida y de Luisiana del oeste. Thomas Jefferson escribió al General Gálvez, expresando sus gracias por la ayuda de España a la causa revolucionaria.

    Gracias a esta victoria los españoles lograron el control de Florida y obligó a los británicos a mantener tropas en la zona, con lo que se abría otro frente por el cual las fuerzas británicas debían desviar tropas en perjuicio de sus posiciones en el norte donde luchaban contra los insurrectos norteamericanos y franceses, debilitándolos aun más. Las actividades de los corsarios españoles fueron también un factor importante ya que ayudaron a mutilar las rutas inglesas de comunicación y transporte. Entre estos corsarios destacaba el español Jorge Farragut. Todo esto obligó a los británicos a la firma de un Tratado poco tiempo después. El propio Bernardo de Gálvez personalmente supervisó el ataque sobre las Bahamas y su rendición el 6 de mayo de 1782. Su ejército lo formaban 274 soldados regulares y 338 milicianos, que capturaron 12 barcos corsarios y 65 buques mercantes ingleses.

    Gracias a la paz firmada en Versalles (3 de septiembre de 1783), se ponía fin al enfrentamiento británico y español producido en el contexto de aquel conflicto. Además de preconizar amistad y paz perpetua entre las dos naciones, Gran Bretaña cedía oficialmente la isla de Menorca (un ejército hispano-francés al mando del francés Crillón, con el auxilio de la escuadra de Buenaventura Moreno, había recuperado Menorca en 1782); y las dos Floridas, dominando gracias a estas últimas el paso del canal de las Bahamas y la costa del Caribe, mientras que Gran Bretaña recibía las Bahamas y el derecho de cortar el palo de tinte en el tramo litoral costero de Belice, pero sin ningún derecho a la ocupación. Aunque no logró la recuperación de Gibraltar, en el plano americano el balance fue muy positivo para España, siendo, por contra, el mayor fracaso de los británicos en el siglo XVIII.

    El acuerdo franco-británico, pactado el 3 de septiembre de ese año reconoció la independencia de las trece colonias y la posesión francesa de la Luisiana occidental, Santa Lucía, Tobago y el derecho de pesca en Terranova. Ese mismo día, la representación británica y la de las independizadas colonias norteamericanas firmaron asimismo el pacto que reconocía la soberanía de esos territorios respecto de Gran Bretaña.

    Bernardo de Gálvez en 1782 recibió la Capitanía General de Florida y Luisiana. Fue nombrado capitán general de Cuba en 1784, y en ese mismo año sucedió a su padre, Matías de Gálvez, como virrey de Nueva España. Durante su gobierno, reanudó las obras del palacio de Chapultepec y tuvo que hacer frente a las hambrunas producidas por las sequías de 1786. Inauguró el alumbrado público en las principales calles de la ciudad de México y elaboró un reglamento sobre teatro. En su fulgurante carrera este malagueño había realizado unas proezas que pocos militares de cualquier nación hubieran podido realizar y que todavía bien pudiera haber llevado más gestas en nombre de España si con 40 años no hubiera muerto de fiebres el 30 de noviembre de 1786 en Tacubaya (México). En 1784 el Congreso estadounidense citó al General Gálvez y al gobierno español por su ayuda durante la Revolución, ya que la toma de Pensacola fue una de las batallas clave en la guerra de la Independencia norteamericana.


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    Última edición por Elrohir; 27-01-07 a las 13:41

  11. #90

    El Acorazado Bismarck

    Cita Iniciado por Elhoir
    Esta semana os traeré la historia de otro barco impresionante pero más moderno.
    Espero que no sea el Acorazado Bismarck.

    ******************************

    El Acorazado Bismarck

    El Bismarck amarrado a una boya en Kiel.Septiembre de 1940.

    Origen del nombre.

    OTTO VON BISMARCK

    El acorazado Bismarck fue bautizado en honor a Otto Fürst von Bismarck, el arquitecto de la unificación alemana y árbitro de la política europea durante la segunda mitad del siglo XIX. Bismarck, también conocido como el "Canciller de Hierro", fue el fundador y primer canciller del imperio Alemán, y a través de sus habilidades diplomáticas, consiguió mantener la paz en Europa durante una generación.

    Otto von Bismarck (1815-1898)

    Los primeros años de su vida y carrera.

    Otto von Bismarck, nació el el 1 de abril de 1815 en Schönhausen en Brandenburgo, Prusia. Su padre, Ferdinand von Bismarck-Schönhausen, procedía de la antigua nobleza prusiana. Su madre, Wilhelmine Mencken de la alta burguesía. Bismarck estudió leyes en al universidad de Göttingen en Hanover, donde obtuvo su título en 1837. En 1847, se casó con Johanna von Puttkammer. Durante las revoluciones de 1848, Bismarck apoyó la supresión de la revuelta oponiéndose a otorgar concesión alguna a los liberales, y manteniéndose leal a la monarquía. In 1849, fue elegido para la cámara prusiana de representantes (la cámara baja de la Dieta prusiana). En 1851, Federico Guillermo IV nombró a Bismarck como representante en la cámara de Frankfurt. En 1859, fue enviado a Rusia como embajador prusiano en San Petersburgo, y en mayo de 1862, marchó a París como embajador en la corte de Napoleón III. Poco después regresó a Berlín, y el 22 de septiembre de 1862, Bismarck fue nombrado ministro presidente y ministro de exteriores de Prusia por el Rey Guillermo I.

    La Unificación Alemana.

    Después de una serie de guerras victoriosas contra Dinamarca sobre Schleswig-holstein en 1864, y contra Austria en 1866, la Confederación de Alemania del Norte (Norddeustcher Bund) fue formada en 1867 bajo control prusiano. En 1870, tras la victoriosa conclusión de la guerra franco-prusiana, se anexionó Alsacia y Lorena. El Imperio Alemán fue proclamado en Versalles el 18 de enero de 1871 con el rey Guillermo I como emperador, y Bismarck como príncipe (Fürst) y canciller imperial (Reichskanzler).

    Canciller Imperial.

    Como canciller alemán, Bismarck dirigió un política exterior enfocada a mantener y fortalecer el poder del recien creado imperio aleman. Para prevenir una guerra de revancha por parte de Francia, Bismarck decidió ahora aislarla diplomáticamente. Así, en 1873, forma la Liga de los tres Emperadores (Dreikaiserbund) con Rusia y Austria-Hungría. Pero la rivalidad en los balcanes provocó la guerra ruso-turca de 1877, y Bismarck tuvo que mediar en el congreso de Berlín de 1878 consiguiendo mantener la paz. La creciente hostilidad rusa, trajo la doble alianza con Austria (1879), y luego la triple alianza cuando Italia se unió en 1882. Bismarck, sin embargo quiso incluir a Rusia en esta alianza formando de nuevo la Liga de los tres Emperadores (1881-87). Obtuvo además apoyo británico.

    Después de la muerte de Guillermo I en 1888, diferencias con Guillermo II provocaron la dimisión de Bismarck el 18 de marzo de 1890. Empleó sus últimos días escribiendo sus memorias y murió en Friedrichsruh el 30 julio de 1898 a la edad de 83 años.

    Diseño

    Introducción.

    Al contrario de lo que algunos autores han sugerido, el origen del diseño de los acorazados de la clase Bismarck no tenía nada que ver con la clase Bayern de la primera guerra mundial excepto por el hecho de que ésta también estaba equipada con ocho cañones de 38 cm en cuatro torres dobles y una planta propulsora de tres ejes. Los acorazados de la clase Bismarck fueron el resultado de una evolución que había empezado con la construcción de los acorazados de bolsillo (Panzerschiffe) de la clase Deutschland a principios de los años 30 bajo las restricciones del Tratado de Versalles.
    Antecedentes históricos.
    El Tratado de Versalles de 1919, decía en su artículo 181 que la fuerzas navales alemanas en servicio no podían exceder de seis acorazados, seis cruceros ligeros, doce destructores y doce torpederos, mientras que el artículo 190 limitaba el desplazamiento de los buques de línea a 10.000 toneladas. El 6 de febrero de 1922, los Estados Unidos, el Imperio Británico, Francia, Italia y Japón, firmaron el Tratado Naval de Washington. Bajo los términos de este tratado, las cinco grandes potencias navales acordaron limitar el desplazamiento estándar de sus buques de línea a 35.000 toneladas (35,560 Tm) y el calibre de sus cañones a 16 pulgadas (40,6 cm).

    El tonelaje estándar total para los buques de línea quedó distribuido de la siguiente manera:
    • Estados Unidos 525.000 toneladas (533,400 Tm).
    • Imperio Británico 525,000 toneladas (533,400 Tm).
    • Francia 175,000 toneladas (177,800 Tm).
    • Italia 175,000 toneladas (177,800 Tm).
    • Japón 315,000 toneladas (320,040 Tm).

    La conferencia naval de Londres de enero a abril de 1930, fue concebida para revisar el Tratado Naval de Washington, pero Francia e Italia no lo ratificaron debido al bajo tonelaje en buques de línea que les fueron asignados.

    Al comienzo de la década de los 30, la construcción naval en Alemania seguía restringida por el Tratado de Versalles, y no fue hasta el 18 de junio de 1935 cuando el ministro de exteriores británico Sir Samuel Hoare y el embajador alemán Joachim von Ribbentrop firmaron el Tratado Naval anglo-alemán en Londres, que sus restricciones fueron finalmente levantadas. A Alemania se le permitió entonces construir una flota de superficie de hasta un 35% de la británica y de hasta 45% en el caso de submarinos. Esto significaba que Alemania podía ahora construir 184.000 toneladas de buques de línea, en otras palabras cinco acorazados de 35.000 toneladas.
    Entre diciembre de 1935 y marzo de 1936, las cinco grandes potencias navales se reunieron de nuevo en Londres. Esta vez Japón se retiró de la conferencia en vista de que sus demandas en paridad de tonelaje con las potencias anglo-sajonas no eran satisfechas. Así que se añadió una cláusula que permitía construir acorazados de hasta 45.000 toneladas en caso de que una potencia no firmante del tratado fuese sospechosa de construir buques que sobrepasasen los límites acordados. Como Italia y Japón no firmaron el tratado, el desplazamiento estándar de 45.000 toneladas se entendió como aceptable por las otras potencias incluida Alemania.

    La Clase Bismarck.

    Después de la firma del Tratado Naval anglo-alemán, el acorazado "F" (Bismarck) fue oficialmente encargado y su diseño preliminar terminado cinco meses después el 16 de noviembre de 1935. Los acorazados "F" y "G" (Bismarck y Tirpitz) eran versiones mejoradas de los acorazados "D" y "E" (Scharnhorst y Gneisenau), y tenían muchos de los detalles de sus predecesores. El Bismarck parecía un Scharhorst en grandes dimensiones de hecho.

    Oficialmente considerado como un acorazado de 35.000 toneladas, el desplazamiento real del Bismarck era en realidad unas 7.000 toneladas superior. De acuerdo con la cláusula de 1937 este desplazamiento estaba dentro del límite de 45.000 toneladas y era completamente legal. De hecho ninguna de las otras potencial navales se mantuvieron dentro del límite de 35.000 toneladas, y todos los acorazados que surgieron del Tratado de Londres de 1936 (Vittorio Veneto, Richelieu, King George V, y North Carolina) excedían este límite.

    Se puso cuidado especial en la estabilidad del buque, y la característica más sobresaliente de la nueva clase Bismarck era su gran capacidad de absorber daños debido al volumen protegido. La subdivisión era muy extensa, y el casco estaba dividido en 22 secciones estancas numeradas de popa a proa. 17 de esas secciones estaban dentro de la ciudadela, lo que significaba que el 70% de la eslora estaba fuertemente protegida por blindaje. La enorme manga de 36 metros también contribuía a mantener un alto grado de flotabilidad.

    En contraste con la clase Scharnhorst, el grosor cinturón principal fue reducido de 350 mm a 320 mm (Tirpitz 315 mm). Un cinturón de 320 mm respaldado por una cubierta inclinada de 110-120 mm fue considerado como más que suficiente para rechazar cualquier proyectil a cualquier distancia, y esto hacía al acorazado prácticamente inmune en combates a corta distancia. El grosor del cinturón superior y las cubiertas fue aumentado. La protección subacuática también era mayor, y la distancia entre el mamparo antitorpedo y el casco exterior fue aumentada de 4,5 a 5,5 metros.


    Corte transversal del Scharnhorst Corte transversal del Bismarck

    El nuevo diseño tenía que tener una eslora mayor debido a la instalación de la cuarta torre de artillería. La colocación tradicional de cuarto torres gemelas fue elegida por encima de otras combinaciones. Aunque el uso de cañones de 40,6 cm estaba permitido por el Tratado Naval de Londres, el nuevo y potente 38cm/L47 con una gran velocidad inicial fue aceptado como más que suficiente para cumplir sus propósitos. Alemania no tenía cañones de 40,6 cm disponibles en esa época de todas formas. La artillería secundaria era prácticamente la misma que en la clase Scharnhorst, no obstante el uso de torres individuales fue abandonado en favor de dobles.



    La Construcción.

    "En junio de 1940, la primera vez que vi al Bismarck, se encontraba en los astilleros Blohm & Voss de Hamburgo, a punto de terminarse y ser entregado a la Armada alemana. Lo que vi, por tanto, fue un polvoriento gigante de acero, amarrado al muelle y plagado de herramientas, equipos de soldar y cables. Un ejército de operarios se afanaba en finalizar la tarea, mientras la dotación, ya a bordo, se familiarizaba con el buque y hacía todos los posibles ejercicios de adiestramiento en tales circunstancias."

    El acorazado Bismarck fue ordenado para ser construido a la firma Blohm & Voss fundada en 1877 por Hermann Blohm y Ernst Voss. La quilla se puso el 1 de julio de 1936 en la grada núm. 9 del astillero No. BV 509 en las instalaciones de Blohm & Voss de Hamburgo. En septiembre de 1938, el casco ya estaba completo hasta la altura de la cubierta superior. La ceremonia de botadura tuvo lugar el martes, 14 de febrero de 1939, y a ésta atendieron miles de personas entre personalidades militares, representantes del gobierno y trabajadores del astillero. Adolf Hitler pronunció el discurso de apertura y el casco fue entonces bautizado por Frau Dorothea von Loewenfeld, nieta del canciller alemán Otto von Bismarck, en honor al cual se había dado nombre al acorazado. Acto seguido, a las 1330, el casco del Bismarck se deslizó por la grada hasta alcanzar las aguas del Elba por primera vez.


    Después de la botadura, el Bismarck fue amarrado al muelle de equipamiento donde se le instalaron las torres y demás partes de la superestructura. Además, la proa que originalmente era recta, fue sustituida por una nueva más lanzada de tipo "atlántico" que proporcionaba una mejor navegación y una disposición diferente de las anclas. La guerra empezó en septiembre de 1939, pero a pesar de esto y del duro invierno que siguió, los trabajos de construcción continuaron según lo previsto.


    El Bismarck en Hamburgo en Diciembre de 1939. Para entonces la proa atlántica ya había sido instalada.

    En abril de 1940, comenzaron a llegar a bordo los primeros miembros de la futura dotación, y con ellos el recién nombrado comandante del buque, el capitán de navío de 46 años Ernst Lindemann. El Bismarck todavía se encontraba en construcción, y estos hombres comenzaron la primera fase de adiestramiento destinada a familiarizarse con los equipos del acorazado, identificando calderas, turbinas, torres etc. El 23 de junio, el Bismarck entró en el dique flotante núm. V-VI donde se le instalaron las tres hélices y el equipo antimagnético MES (Mangnetischer Eigenschutz). A la quilla se le paso una mano de pintura. El buque salió del dique flotante el 14 de julio y fue amarrado de nuevo al muelle de equipamiento. La dotación, oficialmente compuesta por 103 oficiales y 1.962 suboficiales y marineros, no estaba todavía al completo y se fue incorporando poco a poco. En realidad, no vivía aun a bordo del Bismarck, y la mayoría se alojaba en los buques-cuartel General Artigas y Oceana.


    El Bismarck en Hamburgo en junio de 1940 (izquierda) | El Bismarck en dique seco en julio de 1940 (derecha).

    La Ceremonia de Entrega.

    El sábado, 24 de agosto de 1940, el acorazado estaba finalmente listo para entrar en servicio con la Kriegsmarine. Era un día nublado, y la dotación se encontraba formada en la cubierta alta a la espera de que llegase a bordo el comandante Lindemann y empezar así la ceremonia de entrega. Lindemann llegó en una motora blanca junto con la bandera de combate. Subió a bordo, y acompañado por el segundo comandante, el capitán de fragata Hans Oels y del teniente de navío von Müllenheim-Rechberg, procedió a pasar revista a la guardia de honor, a los oficiales, y al resto de la dotación. Después Lindemann se dirigió a popa para pronunciar un breve discurso. En la toldilla, junto al asta de la bandera, se encontraban dos señaleros uno de los cuales, Franz J. Scharhag, sostenía la bandera de combate enrollada bajo su brazo derecho. Después del discurso, Lindemann dio la orden de izar la bandera y el himno nacional alemán comenzó a sonar. Eran las 1230, y el acorazado Bismarck acababa de entrar en servicio.

    El capitán de navío Ernst Lindemann pasa revista a la guardia de honor el 24 de agosto de 1940.


    El Periodo de Pruebas.

    El Bismarck visto desde el Prinz Eugen durante unos ejercicios de adiestramiento en el mar Báltico. Abril de 1941.

    Inmediatamente después de que el Bismarck entrase en servicio, y la dotación dividida en brigadas, comenzó el adiestramiento a jornada completa. Este incluía paseos guiados por el acorazado, vigilancia antiaérea, y entrenamiento de combate en el puerto para así familiarizarse con el buque y acostumbrar a la dotación a trabajar en equipo. Las alarmas aéreas, control de daños y zafarrancho de combate eran los ejercicios más comunes.


    El Bismarck abandonado los astilleros de Blohm & Voss en Hamburgo. 15 de septiembre de 1940.

    El 15 de septiembre, el Bismarck abandonó Hamburgo por primera vez para comenzar con sus pruebas de mar en el mar Báltico con base en Gotenhafen (hoy Gdynia). El Báltico era un lugar muy seguro para realizar ejercicios y pruebas, y fue utilizado por prácticamente la totalidad de las unidades de la Kriegsmarine durante la guerra. Su única entrada a través del Skagerrak y el Kattegat estaba muy bien vigilada y fuertemente protegida por campos de minas. A las 1658, mientras arrumbaba al norte bajando por el rio Elba, el Bismarck colisionó con el remolcador de proa, el Atlantik, pero afortunadamente ninguno de los dos buques sufrió daños y esa tarde el acorazado fondeó en la rada de Brunsbüttel para entrar en el canal de Kiel a la mañana siguiente. Durante la noche del 15 al 16 de septiembre, mientras se hallaba fondeado, aparecieron aviones británicos y la batería antiaérea del Bismarck entró en acción de inmediato. Fueron disparados más de 300 proyectiles pero no se observó ningún efecto apreciable. El 16 de septiembre el Bismarck entró en el canal de Kiel. El canal de Kiel, inaugurado en 1895 y con 98 kilómetros de longitud, une el mar del Norte con el Báltico, y permite evitar un viaje más largo rodeando la península de Jutlandia. El Bismarck pasó por el canal asistido por remolcadores, y después atracó en Kiel el 17 de Septiembre, donde permaneció una semana alineando las baterías y embarcando provisiones. Tras cuatro días más amarrados a la boya A 12, el 28 de septiembre, el Bismarck dejó Kiel escoltado por el rompeminas 13 (Sperrbrecher 13) hasta la isla de Rügen, y después llegó solo a Gotenhafen el mismo día.

    El Bismarck de camino a Kiel. Mediados de septiembre de 1940.

    Una vez en Gotenhafen, y durante los dos meses siguientes, el Bismarck realizó múltiples pruebas de navegación y velocidad. La planta propulsora, originalmente diseñada para obtener 138.000 caballos y 29 nudos alcanzó 150.170 caballos y 30,1 nudos. Esto hacía del Bismarck uno de los acorazados más rápidos del mundo, y claramente superior en este aspecto a cualquier acorazado de la Royal Navy. En noviembre, comenzaron los primeros ejercicios de tiro y después las pruebas concluyeron. El 5 de diciembre el Bismarck abandono el Báltico y regreso a Hamburgo a donde llegó el día 9 después de pasar de nuevo por el canal de Kiel.

    El Bismarck a toda máquina en el mar Báltico. Octubre de 1940.

    En Hamburgo, el acorazado atracó de nuevo en el muelle de Blohm & Voss para recibir los últimos retoques. Durante el invierno de 1940-1941, fueron instalados los telémetros estereoscópicos sobre sus correspondientes puestos directores. A la torre "Anton" le fue extraído el telémetro de 10,5 metros debido a su escasa utilidad al estar situado muy bajo a proa y poder ser dañado por el agua del mar con las cabezadas del buque a altas velocidades. La batería antiaérea no estaba al completo, y los cuatro montajes dobles de 10,5 cm de popa del nuevo modelo C37 fueron instalados conforme a lo establecido. Además, dos nuevos montajes cuádruples de 2 cm fueron instalados a ambos lados del mástil-torre en la plataforma del proyector luminoso. La dotación tuvo permiso por Navidades, y para la mayoría de ellos esta sería la última oportunidad de poder ver a sus familiares. El 24 de enero de 1941, el acorazado estaba ya listo para volver al Báltico y continuar con las pruebas y ejercicios, pero el canal de Kiel estaba bloqueado por un mercante hundido y puesto que el Alto mando rechazó el viaje alrededor de la península de Julandia, la salida del buque tuvo que ser retrasada. Así pues, el adiestramiento continuó en el puerto durante febrero, y no fue hasta el 6 de marzo que el Bismarck dejó finalmente Hamburgo para ir a Gotenhafen.

    El acorazado pasó una vez más por el canal del Kiel y el 8 de marzo atracó en Kiel. En Kiel se alinearon de nuevo las baterías, y se embarcaron provisiones, municiones, combustible, agua y dos Arado Ar 196. Al buque también le fue aplicada la pintura de camuflaje usada por la mayoría de grandes unidades de superficie alemanas de la época. Tres franjas blancas y negras sobre el casco y la superestructura, con la proa y la popa en gris oscuro y blancas olas falsas. Para el reconocimiento aéreo, se pintaron los emblemas nacionales (swastikas) en la cubierta superior a popa y en el castillo de proa. Además la parte superior de las torres de la artillería principal y secundaria se pintó de rojo. El 17 de marzo, el Bismarck dejo Kiel escoltado por el viejo acorazado Schlesien y el rompeminas 36, y arrumbo al este a Gotenhafen.

    Embarcando provisiones y pintando el buque en Kiel. 8-17 marzo de 1941.

    Historía Operacional


    16 de noviembre de 1935: Contrato de construcción encargado a los astilleros de Blohm & Voss de Hamburgo. Número de construcción BV 509.
    01 de julio de 1936: Puesta la quilla en la grada 9 de los astilleros de Blohm & Voss.
    14 de febrero de 1939: Botadura. Bautizado por Dorothea von Loewenfeld, nieta del Canciller alemán Otto von Bismarck.
    Abril de 1940: Llegan a bordo los primeros miembros de la dotación.
    23 de junio de 1940: Entra en el dique seco flotante núm. V-VI por un periodo de tres semanas donde se le instalan las tres hélices y el equipo antimagnético (MES).
    14 de julio de 1940: Sale del dique seco.
    24 de agosto de 1940: A las 1230 el Bismarck es oficialmente entregado a la Kriegsmarine y puesto bajo el mando del capitán de navío Ernst Lindemann. La bandera de combate es izada y el buque entra en servicio activo.
    25 de agosto de 1940: Alarma aérea. La batería antiaérea del Bismarck dispara 52 proyectiles de 3,7 cm y 400 de 2 cm. No se observan resultados.
    31 de agosto de 1940: Alarma aérea. La batería antiaérea dispara 46 proyectiles de 3,7 cm. No se observan resultados.
    08 de septiembre de 1940: Alarma aérea. La batería antiaérea dispara 72 proyectiles de 3,7 cm y 65 de 2 cm. No se observan resultados.
    10 de septiembre de 1940: Alarma aérea. La batería antiaérea dispara 6 proyectiles de 3,7 cm. No se observan resultados.
    15 de septiembre de 1940: El Bismarck zarpa de Hamburgo por primera vez. A las 1658, mientras baja por el Elba, colisiona con el remolcador de proa, el Atlantik, pero ningún buque sufre daños y a las 1902, el Bismarck fondea en la rada de Brunsbüttel. Durante la noche del 15 al 16 de septiembre, hay una alarma aérea y la batería antiaérea del Bismarck dispara 13 proyectiles de 10,5 cm, 136 de 3,7 cm, y 191 de 2 cm. No se observan resultados.
    16-17 de septiembre de 1940: El acorazado pasa por el canal de Kiel asistido por remolcadores. A las 1448 del día 17, el Bismarck entra en la esclusa de Kiel-Holtenau, sale del canal, y atraca en Scheerhafen, Kiel.
    17-24 de septiembre de 1940: En Scheerhafen, Kiel.
    24-28 de septiembre de 1940: Amarrado a la boya A 12 en Kiel.
    28 de septiembre de 1940: El Bismarck deja Kiel escoltado por el rompeminas 13 hasta el cabo Arkona, y alcanza más tarde Gotenhafen sin escolta.
    Octubre-noviembre de 1940: Realiza pruebas y ejercicios de adiestramiento en el mar Báltico. Durante su estancia en Gotenhafen, las dos cúpulas giratorias de 10,5 metros que albergan los telémetros son instaladas sobre la cofa y a popa respectivamente. Los cuatro montajes dobles antiaéreos de 10,5 cm SK C/33 del nuevo modelo C37 también son instalados.
    05 de diciembre de 1940: Abandona el Báltico y regresa a Hamburgo para completar su equipamiento.
    07-08 de diciembre de 1940: Pasa por el canal de Kiel.
    09 de diciembre de 1940: Llega a Hamburgo.
    24 de enero de 1941: Está listo para navegar de nuevo.
    06 de marzo de 1941: Zarpa de nuevo hacia Gotenhafen.
    07-08 de marzo de 1941: Pasa por el canal de Kiel por última vez.
    08-14 de marzo de 1941: Entra en el dique C de Deutsche Werke Kiel.
    14-17 de marzo de 1941: Embarca provisiones (municiones, combustible, agua...) en Scheerhafen, Kiel. El día 15 llegan a bordo los primeros dos aviones de reconocimiento Arado Ar 196 (T3+IH y T3+AK).
    17 de marzo de 1941: Deja Kiel y llega a Gontenhafen.
    18 de marzo-abril de 1941: Realiza pruebas y ejercicios de adiestramiento en el Báltico.
    02 de abril de 1941: Embarca los últimos dos Arado Ar 196 (T3+DL y T3+MK).
    Finales de abril de 1941: Dos nuevos montajes antiaéreos cuádruples de 2 cm Flak C/38 son instalados a ambos lados del mástil-torre sobre la plataforma del proyector luminoso.
    05 de mayo de 1941: Adolf Hitler visita el Bismarck acompañado del mariscal de campo Wilhelm Keitel, el comandante general de la Escuadra almirante Günther Lütjens, y otras personalidades. El Führer permanece a bordo durante cuatro horas.
    12 de mayo de 1941: Embarcan el almirante Lütjens y su Estado Mayor.
    13 de mayo de 1941: Realiza ejercicios de toma de petróleo en la mar con el Prinz Eugen.
    14 de mayo de 1941: Realiza ejercicios con el crucero ligero Leipzig. Como resultado de estos ejercicios, la grúa de 12 toneladas de babor queda averiada.
    16 de mayo de 1941: Grúa de babor reparada.
    18 de mayo de 1941 (domingo): Operación Rheinübung.
    1200. Abandona el muelle de Gotenhafen y fondea en la rada donde embarca víveres y combustible.
    19 de mayo de 1941 (lunes):
    0200. Zarpa de Gotenhafen rumbo al oeste.
    1200. Posición 54º 45' norte, 13º 20' este. El Bismarck se reune con el Prinz Eugen y los destructores Z-16 Friedrich Eckoldt y Z-23 a la altura de la isla de Rügen.
    2230. El destructor Z-10 Hans Lody se une a la formación.
    20 de mayo de 1941 (martes):
    0200-0600. Pasa por el Gran Belt junto con el Prinz Eugen y los destructores Z-10, Z-16, y Z-23.
    1300. El Bismarck y el Prinz Eugen son avistados por el crucero sueco Gotland en el Kattegat.
    21 de mayo de 1941 (miércoles):
    0800-0900. La agrupación alemana entra en el Korsfjord cerca de Bergen.
    1100. El Bismarck fondea en el Grimstadfjord. Posición 60º 19’ 48” norte, 05º 14’ 48” este.
    1315. Es avistado y fotografiado por un Spitfire británico del Coastal Command.
    2000. Abandona el Korsfjord junto con el Prinz Eugen y los tres destructores en vanguardia.
    2340. Rumbo 0º.
    22 de mayo de 1941 (jueves):
    0420. Rumbo 0º. Los destructores abandonan la formación y el Bismarck se pone en cabeza.
    1200. Posición 65º 53' norte, 03º 38' este. Velocidad 24 nudos.
    1237-1307. Alarma submarina y aérea. Navegación en zigzag.
    1310. Rumbo aproximado 325º.
    1800. Rumbo 311º.
    2125. Rumbo aproximado 295º.
    2322. Rumbo 266º.
    23 de mayo de 1941 (viernes):
    0400. Rumbo 250º. Velocidad 27 nudos.
    1200. Posición 67º 28' norte, 19º 28' oeste. Rumbo 250º. Velocidad media 24 nudos.
    1420. Rumbo 270º.
    1811-1822. Falsa alarma. Buques identificados como icebergs.
    1821. El Bismarck y el Prinz Eugen alcanzan el límite de los hielos. Nuevo rumbo 240º.
    1922. Avista al Suffolk por babor a 7 millas.
    2030. El Bismarck avista al Norfolk por babor y dispara cinco salvas con la batería principal. Ningún impacto. El radiotelémetro de proa (FuMO 23) queda fuera de servicio debido a la onda expansiva de las torres de proa. Seguidamente el Prinz Eugen adelanta al Bismarck y toma la delantera.
    2200. Invierte el rumbo y se lanza a por el Suffolk que advierte la maniobra y se retira evitando el contacto.
    24 de mayo de 1941 (sábado):
    0543. Rumbo 220º. Velocidad 28 nudos. El Bismarck y el Prinz Eugen avistan dos buques a 17 millas por la banda de babor.
    0552. El Hood abre fuego dando comienzo la batalla del estrecho de Dinamarca. El Bismarck informa al "Grupo Norte": "Estoy en combate con dos unidades pesadas".
    0555. El Bismarck dispara su primera salva contra el Hood seguido poco después por el Prinz Eugen.
    0555-0601. El Bismarck es alcanzado a babor por tres proyectiles de 356 mm del Prince of Wales. Uno en el centro bajo la línea de flotación (sección XIV), otro a proa (sección XXI), y un tercero pasa a través de un bote.
    0601. El Hood vuela por los aires tras ser alcanzado por el Bismarck y se hunde en posición aproximada 63º 22' norte, 32º 17' Oeste.
    0602-0609. El Bismarck obtiene cuatro impactos en el Prince of Wales el cual se retira tras una cortina de humo.
    0609. Dispara la última salva contra el Prince of Wales. 93 proyectiles perforantes (Psgr. L/4,4 (m.Hb)) de 380 mm disparados. Está perdiendo petróleo y su velocidad máxima se reduce a 28 nudos. Embarca 2.000 toneladas de agua en el castillo.
    0632. Bismarck informa al "Grupo Norte": "Crucero de combate, probablemente Hood hundido. Otro buque de línea, King George V o Renown, averiado. Dos cruceros pesados mantienen el contacto."
    0705. Bismarck informa al "Grupo Norte": "Hemos hundido un acorazado en aproximadamente 63º 10´ norte, 32º 00´ oeste."
    0801. Bismarck informa al "Grupo Norte":
    1. Perdida de central eléctrica núm. 4.
    2. Sala de calderas núm. 2 hace agua pero puede ser contenida. Agua en el castillo de proa.
    3. Velocidad máxima 28 nudos.
    4. Estrecho de Dinamarca 50 millas minas flotantes. Enemigo tiene radares.
    5. Intención: Ir a Saint-Nazaire. No hay bajas entre el personal.
    1200. Posición 60º 50' norte, 37º 50' oeste.
    1240. Nuevo rumbo 180º. Velocidad 24 nudos.
    1814. Cae 180º a estribor mientras que el Prinz Eugen mantiene el rumbo y abandona la formación.
    1830-1856. Abre fuego contra el Suffolk y el Prince of Wales. Ningún impacto.
    1914. Bismarck informa "Seekriegsleitung": "Breve combate con el King George sin resultados. Prinz Eugen destacado para tomar combustible. Enemigo mantiene contacto."
    2056. Bismarck informa al "Grupo Oeste" y al "Seekriegsleitung": "Imposible romper contacto debido a radar enemigo. Debido a existencias combustible arrumbo directamente a Saint-Nazaire."
    2300. Es avistado por el guardacostas norteamericano Modoc.
    Medianoche. El Bismarck es atacado por ocho Swordfish del 825.º Escuadrón (capitán de corbeta Eugene Esmonde) procedentes del portaaviones Victorius. Velocidad del Bismarck 27 nudos. El acorazado recibe el impacto de un torpedo MK XII de 18 pulgadas (457 mm) a estribor, en el centro. Los daños son muy ligeros aunque la onda expansiva causa la primera muerte a bordo: el Oberbootsmann Kurt Kirchberg.
    25 de mayo de 1941 (domingo):
    0028. Bismarck informa: "Ataque de aviones torpederos. Impacto de torpedo a estribor."
    0037. Bismarck informa al "Grupo Oeste": "Esperamos más ataques!".
    0131. Dispara dos salvas contra el Prince of Wales. Ningún impacto.
    0153. Bismarck informa al "Grupo Oeste": "El impacto de torpedo no reviste importancia."
    0310. Cae a estribor y rompe contacto con los británicos.
    Sobre las 0500. Nuevo rumbo 130º.
    0727. Bismarck informa al "Grupo Oeste": "0700 horas cuadrante AK55. Un acorazado, dos cruceros pesados mantienen el contacto".
    0912-0948. Bismarck informa al "Grupo Oeste" y al "Seekriegsleitung": Existencia de radar en buques enemigos, con alcance efectivo de por lo menos 35.000 metros, afecta muy adversamente las operaciones en el Atlántico. Buques localizados en el estrecho de Dinamarca, con niebla cerrada, fueron continuamente señalados. Rotura de contacto no tuvo éxito pese a condiciones atmosféricas favorables. En general toma de petróleo ya no es posible, si alta velocidad no permite rotura de contacto con el enemigo. Combate de persecución entre 20.800 y 18.000 metros. Hood concentra su fuego en el Bismarck. Tras cinco minutos, Hood es destruido por una explosión; después, cambio de blanco al King George que se retira tras cortina de humo causada por impactos claramente observados. [King George] permanece fuera de vista por varias horas. Munición gastada: 93 proyectiles. Más tarde, King George aceptó combate sólo a máximo alcance. Bismarck recibió dos impactos del King George. Un impacto bajo cintura acorazada en secciones XIII-XIV. Impacto en sección XX-XXI redujo velocidad y causó hundimiento de proa un grado y pérdida de tanques de petróleo. Tras combate con crucero y acorazado en la niebla fue posible destacar al Prinz Eugen. Nuestro radar sujeto a perturbaciones, especialmente durante el tiro.
    26 de mayo de 1941 (lunes):
    1030. Es avistado por hidroavión Catalina Z/209 en posición 49º 20´ norte, 21º 50´ oeste.
    1740. Avistado por el Sheffield.
    2047-2115. Atacado por quince Swordfish de los escuadrones 810.º 818.º y 820.º del portaaviones Ark Royal. El Bismarck es alcanzado por dos (o tres) torpedos MK XII. Uno (o dos) a babor en el centro, y otro a estribor a popa. Como resultado del ataque ambos timones quedan agarrotados 12º a babor.
    2054. Bismarck informa al "Grupo Oeste": "Atacado por aviones embarcados."
    2105. Bismarck informa "Grupo Oeste": "Cuadrante BE 6192. Impacto de torpedo a popa."
    2115. Bismarck informa "Grupo Oeste": "Impacto de torpedo al centro."
    2115. Bismarck informa al "Grupo Oeste": "El buque ya no se gobierna."
    2130-2155. Dispara seis salvas contra el Sheffield. Distancia nueve millas. Ningún impacto.
    2140. Bismarck informa al alto mando de la Kriegsmarine (OKM): "Buque incapaz de gobernar. Lucharemos hasta la última granada. Larga vida al Führer."
    2238. Avistado por el destructor polaco Piorun.
    2242. Abre fuego contra el Piorun.
    2325. Bismarck informa "Grupo Oeste": "Estoy rodeado por Renown y fuerzas ligeras."
    2358. Bismarck informa: "Al Führer del Reich alemán, Adolf Hilter. Lucharemos hasta el fin, creyendo en usted, mi Führer, con inconmovible confianza en la victoria de Alemania."
    2359. Bismarck informa al "Grupo Oeste": "El buque es capaz de defenderse, y equipo propulsor intacto. Sin embargo, no responde al gobierno con las hélices."
    27 de mayo de 1941 (martes):
    0217. Bismarck informa al comandante en jefe de la Kriegsmarine (Gran almirante Raeder): "Recomiendo concesión Cruz de Caballero al capitán de corbeta Schneider por hundimiento Hood."
    0500. Bismarck informa al "Grupo Oeste": 50% cubierto, techo 600 metros, [viento] del noroeste 7."
    0625. Bismarck informa al "Grupo Oeste": Situación invariable, viento fuerza 8 a 9."
    0710. Último informe del Bismarck al "Grupo Oeste": "Envíen un submarino para recoger el diario de guerra."
    0844. Avistado por el Rodney y el King George V. Velocidad siete nudos.
    0847. Comienza la última batalla. El Rodney abre fuego.
    0849. Torres "Antón" y "Bruno" abren fuego contra el Rodney.
    0902. Es alcanzado por primera vez. Puesto director de cofa inutilizado.
    0908. Puesto director de proa inutilizado. Torres "Antón" y "Bruno" fuera de combate.
    0913. Puesto director de popa inutilizado. Torres "César" y "Dora" pasan a puntería local.
    0921. Torre "Dora" fuera de combate.
    0927. Torre "Antón" o "Bruno" dispara una última salva.
    0931. Torre "César" dispara su última salva y queda fuera de combate. Batería principal silenciada.
    0958. Posible impacto de torpedo a babor.
    0936-1016. Recibe múltiples impactos a distancias que varían entre 2.500 y 4.000 metros, pero continúa a flote.
    Sobre las 1000. Cargas de demolición explotan en la sala de turbinas.
    1022. Es alcanzado a estribor por dos torpedos MK VII de 21 pulgadas (533 mm) disparado por el Dorsetshire desde 3.000 metros.
    1037. Es alcanzado a babor por un tercer torpedo MK VII del Dorsetshire disparado desde 2.200 metros.
    1039. El Bismarck finalmente se hunde en posición aproximada 48º 10´ norte y 16º 12´ oeste. 116 hombres rescatados.
    9 de junio de 1989: El Bismarck es descubierto a 4.700 metros de profundidad por una expedición al mando de Robert D. Ballard.

    ****************************

    LA Película: Hundid al Bismarck!

    Cartel publicitario de la película realizado por Eric W. Pulford.

    La historia del Bismarck también ha sido llevada al celuloide. No obstante, aunque existen numerosos videos y documentales sobre el tema, hasta la fecha la única película realizada ha sido: “Sink the Bismarck!” (Hundid al Bismarck!) del año 1960. Se trata de una producción británica de 97 minutos de duración, en blanco y negro, y basada en el libro de Cecil S. Forester (1899-1966): “Hunting the Bismarck”. La película comienza con imágenes originales de la botadura del Bismarck en Hamburgo. El personaje principal es el capitán de navío Shepard (interpretado por Kenneth Moore), oficial encargado de dirigir las operaciones contra el Bismarck.

    En líneas generales la película es bastante fiel a los acontecimientos, aunque quizás como nota negativa, habría que decir que el almirante Lütjens es retratado como un nazi fanático con una fe ciega en su "insumergible" acorazado y no admite ninguna sugerencia de Lindemann cuyo papel es muy pasivo. Las maquetas de los buques utilizadas son buenas, pero la película tiene algunos errores históricos. Por ejemplo, dos Swordfish son derribados y un destructor británico destruido por el Bismarck, cuando en realidad nada de esto ocurrió. De todas formas, a parte de esos detalles, y teniendo en cuenta el año de producción, la película es más que aceptable, y todos los fans del Bismarck pasarán un buen rato viéndola. Esperemos poder ver pronto una nueva película del Bismarck en los cines.

    Una verdadera historia de heroísmo en el mar.

    Heroísmo y decisiones arriesgadas son las órdenes del día mientras la Royal Navy trata desesperadamente de destruir el acorazado más poderoso del mundo, el Bismarck. La fortaleza flotante de Alemania, el Bismarck, el cual es más rápido y tiene más potencia de fuego que cualquier cosa que la Gran Bretaña pueda lanzar contra el, está irrumpiendo en mar abierto para dominar el Atlántico norte. Este monstruo de destrucción debe ser detenido y el mismo Churchill da la orden, ¡hundid el Bismarck a cualquier precio!

    Título: Sink the Bismarck!
    Año: 1960.
    Nacionalidad: inglesa.
    Productor: John Brabourne.
    Director: Lewis Gilbert.
    Distribuidora: 20th Century Fox.
    Blanco y Negro.
    Duración: 97 minutos.
    Intérpretes:

    Kenneth Moore . . . . . . . . . . . . Capitán de navío Shepard
    Dana Wynter . . . . . . . . . . . . . . Anne Davis
    Karel Stepanek . . . . . . . . . . . . Almirante Lütjens
    Carl Mohner . . . . . . . . . . . . . . Capitán de navío Lindemann
    Geoffrey Keen . . . . . . . . . . . . . A.C.N.S
    Laurence Naismith . . . . . . . . . . Primer Lord
    Michael Goodliffe . . . . . . . . . . Capitán de navío Bonister
    Michael Hordern . . . . . . . . . . . Comandante en jefe King George V
    Jack Gwillan . . . . . . . . . . . . . . Capitán de navío King George V
    Walter Hudd . . . . . . . . . . . . . . Almirante Hood
    John Stuart . . . . . . . . . . . . . . . Capitán de navío Hood
    Esmond Knight . . . . . . . . . . . . Capitán de navío Prince of Wales
    Ernest Clark . . . . . . . . . . . . . . Capitán de navío Suffolk
    John Horsley . . . . . . . . . . . . . . Capitán de navío Sheffield
    Mark Dignam . . . . . . . . . . . . . Capitán de navío Ark Royal

    La Película
    Hundid al Bismarck!

    El Bismarck Hoy.


    La proa del Bismarck en la actualidad. (Foto Discovery Channel).

    El interés en los restos del Bismarck despertó en gran medida después del descubrimiento del Titanic en 1985 por el famoso explorador y científico estadounidense Dr. Robert D. Ballard. La primera expedición destinada a encontrar al Bismarck en julio de 1988 no tuvo éxito. Se realizó un segundo intento en mayo de 1989, y el 8 junio de 1989, Ballard y su equipo encontraron por fin el acorazado en el fondo del océano. El buque se encuentra a unas 600 millas al oeste de Brest y a una profundidad de 4.790 metros.

    El Estado del Buque.

    El casco se encuentra boca arriba enterrado en el fango hasta más o menos la altura de la línea de flotación. A pesar del terrible castigo sufrido por los proyectiles británicos y los efectos obvios del hundimiento, el buque está sorprendentemente en una condición relativamente buena. Pocos buques naufragados se conservan es un estado tan bueno como el Bismarck, y excepto por una pequeña parte de la popa el casco está intacto. Las torres de la artillería principal se desprendieron del casco cuando el buque se hundió, así como otras partes de la superestructura como el mástil-torre y la chimenea. Sin embargo las seis torres de la artillería secundaria y la mayoría de las piezas antiaéreas todavía están con el buque. El puesto director de proa y el puente de mando, aunque dañados también se conservan en su sitio.

    Considerando el hecho de que la mayor parte de las cubiertas todavía conservan la madera de teca e incluso la pintura, lo más probable es que el Bismarck resista los efectos de la corrosión por lo menos durante varios cientos de años si no más.

    Consideraciones Éticas y Legales.

    De acuerdo con las leyes internacionales, los restos del acorazado Bismarck hundido en aguas internacionales, son propiedad de su país de origen y están considerados como una tumba de guerra. Después de su descubrimiento, el gobierno alemán se expresó de la siguiente manera respecto a futuras expediciones submarinas:

    "Die Bundesrepublik Deutschland betrachtet sich als Eigentümer des ehemaligen reichseigenen Schlachtschiffes Bismarck. Tauchgänge in das Innere des Wracks sowie Bergungsversuche bedürfen der Zustimmung der Bundesregierung. Diese wird wie in anderen Fällen gesunkener Schiffe aus den Weltkriegen, bei denen mit Toten im Wrackgerechnet werden muß, grundsätzlich nicht erteilt. Die Bundesregierung fühlt sich den beim Untergang des Schiffes zu Tode gekommenen Seeleuten verpflichtet. Gemäß internationalen Gepflogenheiten sieht sie das Wrack der Bismarck als Seemannsgrab an, das entsprechend zu respektieren ist."

    "La República Federal de Alemania se considera propietaria del antiguo y soberano acorazado Bismarck. Excursiones submarinas al interior del buque así como intentos de rescate requieren la aprobación del Gobierno Federal. Al igual que ocurre con otros barcos hundidos en las guerras mundiales, dicho consentimiento no es concedido en ningún caso en los que se debe contar con la posibilidad de encontrar restos humanos en el interior del buque La República Federal siente que es su deber proteger a los marinos que perecieron en el hundimiento del buque. Siguiendo costumbres internacionales, vemos los restos del Bismarck como un cementerio de marinos que debe ser debidamente respetado."

    Expediciones Submarinas.

    Un sumergible MIR.

    Después de la expedición de Robert Ballard en 1989, el Bismarck no fue visitado de nuevo hasta el año 2001. Entre el 5 y el 15 de junio de 2001, Deep Ocean Expeditions (DOE) organizó una expedición al mando del australiano Michael McDowell. La expedición llegó el lugar del hundimiento a bordo del buque científico de investigación ruso Akademik Keldysh (6.240 toneladas), que fue utilizado como buque nodriza de dos sumergibles MIR. Estos sumergibles, que ya fueron usados para inmersiones al Titanic, pueden alcanzar una profundidad de hasta 6.000 metros y transportar a tres personas (piloto y dos observadores). Las coordenadas utilizadas para localizar al Bismarck fueron las de la expedición de Ballard. Heinrich Kunht y Heinz Steeg, supervivientes del Bismarck, estaban a bordo acompañados por el presidente de la asociación de veteranos del acorazado (Marinekameradschaft Schlachtschiff Bismarck) Dieter Heitmann. También se encontraban a bordo dos expertos que instalaron un laboratorio gráfico por ordenador. De esta forma la expedición tenía acceso completo a planos y detalles del buque. Además estos expertos fueron de gran utilidad cuando llegó el momento de identificar pequeños trozos del buque en el fondo marino.

    El buque científico de investigación ruso Akademik Keldysh (6.240 toneladas).


    Una vez en el lugar del hundimiento, a unas 380 millas al sur de Cork, Ireland, se rindieron los correspondientes honores en Inglés y alemán. Dieter Heitmann presidió el acto siguiendo los protocolos de la Armada alemana para estos casos. Don Walsh hizo lo propio para con las otras armadas representas a bordo: americana, británica, francesa y rusa. También hubo una corta ceremonia de despedida cuando la expedición abandono el lugar por última vez. Una placa conmemorativa hecha por Blohm & Voss fue depositada en el Bismarck y fotografiada en el segundo día de inmersiones. Tres equipos de televisión estaban a bordo: IMAX, National Geographic y un grupo alemán. Además había dos equipos de prensa impresa: Focus Magazine (Alemania) y The Mail on Sunday (Inglaterra). Se realizaron ocho inmersiones dobles (dos sumergibles por inmersión) con 24 personas incluyendo los pilotos y tres participantes particulares de pago. Por supuesto, inmersiones de este tipo son muy caras, y sólo un puñado de personas pueden permitirse el lujo de pagar por semejante viaje. Esta expedición tenía permiso del Gobierno alemán, y el lugar fue tratado con respeto. Nada fue removido del fondo y sólo se tomaron fotografías y video.

    A comienzos de julio de 2001, se montó otra expedición al mando de David L. Mearns, de Blue Water Recoveries, con la intención de encontrar y filmar los restos del mítico Hood. De camino a lugar del Hood la expedición se detuvo para filmar también al Bismarck. Esta expedición tenía el apoyo de la Royal British Legion, Commonwealth War Graves Commission, Royal Naval Association, Ministry of Defence, y por supuesto de las asociaciones de veteranos del HMS Hood y del Bismarck. A bordo del Northern Horizon, se utilizó un aparato de control remoto Magellan 725 conectado por cable al buque en la superficie. El Magellan 725 incluía un sonar, cámaras y potentes luces para la observación submarina. El 9 de julio, se tomaron las primeras imágenes del Bismarck que inmediatamente fueron enviadas a la superficie. Se dejó una placa conmemorativa, que incluía todos los nombres de los marinos caidos grabados en un CD. El 13 de julio, la expedición abandonó el área y arrumbo al estrecho de Dinamarca donde descubrieron los restos del Hood el 20 de julio de 2001.



    El Documental
    El Acorazado Bismarck - Discovery Channel

    Continua con la OPERACIÓN RHEINÜBUNG......



    Web Monográfica del Acorazado Bismarck

    un saludo ;)


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    Última edición por Fortesque; 02-01-07 a las 08:39
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  12. #91
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    Un saludo y gracias por los enlaces ;)

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  13. #92
    Cita Iniciado por Fortesque
    Espero que no sea el Acorazado Bismarck.

    Si, era el Bismarck xDDDDD. De todas formas no he tenido tiempo de prepararlo (lo tengo a medias) y el tuyo es completísimo.

    Voy a buscarme otro tema xDDD.



    Salu2

    "Si los que hablan mal de mí supieran lo que pienso de ellos... hablarian aun peor"

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  14. #93
    Cita Iniciado por Elrohir
    Si, era el Bismarck xDDDDD. De todas formas no he tenido tiempo de prepararlo (lo tengo a medias) y el tuyo es completísimo.

    Voy a buscarme otro tema xDDD.



    Salu2
    Lo siento Elrohir, tenía la intuición que podía ser ese, me sabe mal que ya tuvieras algo preparado. Seguro que el próximo tema que pongas, también será de nivel.

    Un saludo crack ;)
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  15. #94
    Cita Iniciado por Intruder
    Extraordinario post, Fortesque!!!



    Un saludo y gracias por los enlaces ;)
    Muchas gracias Intruder, he tenido un buen maestro de quien aprender las estructuras de los post. :)

    un saludo crack ;)
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  16. #95

    Operación RHEINÜBUNG

    Ver: El Acorazado Bismarck


    Operación RHEINÜBUNG

    El Bismarck atracado en el muelle de Gontenhafen en mayo de 1941, poco antes de comenzar la Operación Rheinübung.

    Introducción.

    Después del éxito logrado por los buques de superficie en aguas del Atlántico durante el invierno de 1940-41, el Alto Mando naval alemán decidió montar una operación mucho más ambiciosa. La idea era mandar al Atlántico un poderoso grupo de combate formado por los acorazados Bismarck, Tirpitz, Scharnhorst y Gneisenau para atacar el tráfico marítimo aliado. Estos dos últimos acorazados se encontraban en Brest, en la Francia ocupada, desde el 22 de marzo, después de realizar una exitosa campaña de dos meses en el Atlántico Norte al mando del comandante general de la Escuadra, almirante Günther Lütjens, en la que hundieron o capturaron a 22 barcos mercantes totalizando 116.000 toneladas. El Bismarck a punto de terminar su periodo de adiestramiento en el Báltico pronto estaría listo para hacerse a la mar en lo que sería su primer crucero de guerra. Sin embargo, al Tirpitz que acababa de ser entregado a la Kriegsmarine el 25 febrero todavía le quedaban varios meses de adiestramiento, y era improbable que estuviese listo para esa primavera. Además resultó que el Scharnhorst debía entrar en dique seco y someterse a reparaciones en sus máquinas lo que inmovilizaría al buque por lo menos hasta junio.

    El 2 de abril, el mismo día que el Bismarck embarcaba los dos últimos hidroaviones Arado 196, el Alto Mando dejó clara la estrategia a seguir en su orden de operaciones (B.Nr. 1. Skl. I Op. 410/41 Gkdos Chefs.). Descartados el Tirpitz y el Scharnhorst, el Bismarck y el nuevo crucero pesado Prinz Eugen serían enviados al Atlántico Norte a finales de abril, bajo el mando del comandante general de la Escuadra. A estos dos buques se les uniría más tarde en alta mar el Gneisenau saliendo desde Brest. La misión de los buques alemanes era la de atacar a los convoyes aliados que operaban en el Atlántico Norte por encima de la línea del Ecuador. No obstante, tras la experiencia sufrida por el Scharnhorst y el Gneisenau en su anterior salida, ahora los convoyes enemigos iban fuertemente protegidos por cruceros o acorazados británicos. Así que llegado el caso, el poderoso Bismarck sería el encargado de hacer frente al buque de escolta, mientras que los otros buques procederían sin problemas al ataque del convoy.

    El Almirantazgo británico estaba inquieto y tenía serias sospechas de que los alemanes estaban montando una gran operación con buques de superficie. Los británicos, conscientes de la presencia del Scharnhorst y el Gneisenau en Brest y del peligro que supondría su salida a la mar, se dispusieron a inmovilizarlos mediante bombardeos aéreos. El 6 de abril, un avión Beaufort del 22.º Escuadrón del Coastal Command de la RAF al mando del teniente Kenneth Campbell alcanzó al Gneisenau con un torpedo a popa. El avión británico fue derribado por las baterías antiaéreas, pero el Gneisenau tuvo que entrar en dique seco para reparar. Apenas unos días después, en la noche del 10 al 11 de abril, el acorazado fue alcanzado por cuatro bombas durante un bombardeo de la RAF, y como consecuencia las reparaciones debieron de alargarse durante meses. Por tanto, sólo el Bismarck y el Prinz Eugen estarían en condiciones de hacerse a la mar para hacer la guerra al tráfico marítimo.

    Así pues, parece que había más que suficientes argumentos para cancelar la salida del Bismarck y esperar hasta el otoño a que el Tirpitz o los acorazados estacionados en Brest estuviesen listos. Además las cortas noches primaverales aumentaban las posibilidades de que los buques alemanes fuesen detectados antes de alcanzar el Atlántico. Pero a pesar de estos inconvenientes, la idea de sacar al Bismarck y al Prinz Eugen al Atlántico en la primavera de 1941 no era mala. La posición de Inglaterra era crítica, y darle cinco meses de "relativa tranquilidad" en el mar no haría mas que reforzar su posición. También existía el creciente temor de que los Estados Unidos pudiesen entrar en guerra, lo reduciría de forma considerable los movimientos de la flota alemana. Resultaba también irónico mantener a un buque con el potencial del Bismarck amarrado en su base sin poder actuar. El gran almirante Erich Reader no quiso aflojar el acoso y decidió seguir adelante con la operación. Lo más importante era que los dos buques alemanes alcanzasen el Atlántico sin ser detectados. Después podrían perderse en la inmensidad del océano y lanzarse a por los convoyes.

    Mientras tanto, el almirante Lütjens estuvo en París el 8 de abril con el comandante en jefe de la flota submarina, vicealmirante Karl Dönitz, para perfilar el apoyo que el arma submarina tendría que proporcionar a su agrupación. Se acordó que los submarinos permanecerían como de costumbre en sus posiciónes asignadas, pero si surgiese cualquier oportunidad de una acción coordinada con el Bismarck se explotaría al máximo. Además, el comandante general de la Escuadra estaría constantemente informado de la disposición de los U-boote y de las intenciones del mando submarino. Por tanto, un oficial de submarinos fue destinado al Bismarck.

    El 22 de abril, Lütjens estableció los detalles de la operación que recibió el nombre en clave de Rheinübung (Ejercicio Rin). La salida de los buques alemanes era inminente, pero el 23 de abril, el Prinz Eugen fue averiado mientras se dirigía a Kiel por la explosión de una mina magnética. Así que las necesarias reparaciones obligaron a retrasar el inicio de la operación. Tres días después, el 26 de abril, Lütjens y Raeder mantuvieron una entrevista en Berlín donde pudieron analizar la situación a fondo. El comandante general de la Escuadra sugirió a Raeder la posibilidad de postponer la operación hasta que el Scharnhorst o el Tirpitz estuvieran listos. El gran almirante sin embargo rechazó la idea argumentando que la batalla del Atlantico debía reanudarse lo antes posible. El 5 de mayo, Hitler hizo una visita a Gontenhafen para inspeccionar el Bismarck y el Tirpitz. Reader no estaba presente, y Lütjens recibió al Führer, no obstante no le informó de la próxima salida a la mar de la agrupación. La salida del Bismarck se vio de nuevo retrasada el 14 de mayo, cuando su grúa de babor resultó averiada, y debido a las reparaciones se perdieron un par de días más. Finalmente, el 16 de mayo Lütjens informó que los buques estaban listos para hacerse a la mar, y la fecha de comienzo de la Operación Rheinübung quedó fijada para el 18 de mayo.

    La salida del Bismarck.

    A las 1000 de la mañana del 18 de mayo de 1941 en Gotenhafen, el almirante Lütjens pasó revista a la dotación del Prinz Eugen. Más tarde se celebró una conferencia a bordo del Bismarck, en la que el almirante expuso los planes de la operación a los dos comandantes de buque, capitanes de navío Ernst Lindemann y Helmuth Brinkmann. Se decidió que si el tiempo era favorable, la agrupación no se detendría en el Korsfjord (Krossfjord en la actualidad) y navegaría directamente hacia el norte, para tomar combustible del Weissenburg antes de entrar en el estrecho de Dinamarca entre Islandia y Groenlandia.

    Al mediodía, el Bismarck abrió del muelle bajo los acordes de Muß i' denn tocada por la banda de la escuadra, y fondeó en la rada de Gotenhafen para tomar provisiones y combustible. La Operación Rheinübung se había puesto en marcha. Sobre la 2130 zarpó el Prinz Eugen, y en la madrugada del 19 de mayo, a las 0200, el Bismarck dejó Gotenhafen. Ambos buques navegaron por separado hasta la isla de Rügen, donde se encontraron al mediodía del 19 de mayo. Entonces Lindemann informó a la dotación por los altavoces que iban al Atlántico Norte a hacer la guerra al tráfico británico por un periodo de varios meses. Después, el Bismarck y el Prinz Eugen siguieron juntos hacia el oeste escoltados por los destructores Z23 (capitán de fragata Friedrich Böhme) y Z16 Friedrich Eckoldt (capitán de fragata Alfred Schemmel). Al anochecer se unió a la agrupación el destructor Z10 Hans Lody (capitán de fragata Werner Pfeiffer) con el jefe de la 6ª Flotilla de destructores capitán de fragata Alfred Schulze-Hinrichs a bordo. Durante la noche del 19 al 20 de mayo, los buques alemanes pasaron por el Gran Belt que se había cerrado al tráfico marítimo, y al mediodía del día siguiente ya estaban en el Kattegat.

    El Bismarck durante su viaje hacia Noruega visto desde un dragaminas de la 5ª Flotilla el 20 de mayo 1941.

    El 20 de mayo, una vez en el Kattegat, la agrupación alemana fue avistada por múltiples pesqueros y mercantes suecos, lo que hacía peligrar el secreto de la operación. Sobre las 1300 los buques alemanes fueron avistados en el Kattegat por el crucero sueco Gotland (capitán de navío Agren) que avisó a Estocolmo. Lütjens asumió que este crucero informaría de su posición, y a las 1737 transmitió un mensaje sobre este incidente al Grupo Norte en Wilhelmshaven. Por la tarde, desde la Embajada británica en Estocolmo, el agregado naval, capitán de navío Henry W. Denham transmitió un mensaje al Almirantazgo en Londres. La escuadra alemana había sido descubierta.

    Mientras tanto, a las 1615, se unió temporalmente a la agrupación la 5ª Flotilla de dragaminas (capitán de corbeta Rudolf Lell) para ayudar al Bismarck y al Prinz Eugen a pasar por los campos minados alemanes que cerraban la entrada al Kattegat. Al anochecer del día 20, los buques alemanes ya estaban a la altura de Kristiansand saliendo del Skagerrak. Fue entonces cuando Viggo Axelseen, de la Resistencia noruega, avistó desde la costa a la agrupación alemana informando por radio casi inmediatamente a Londres. Durante la noche del 20 al 21 de mayo, los alemanes arrumbaron hacia el norte.

    A primeras horas del 21 de mayo, el Almirantazgo británico recibió el informe de Denham, y seguidamente aviones de reconocimiento fueron puestos en alerta. Sobre las 0900, los buques alemanes entraron en el Korsfjord al sur de Bergen bajo un sol radiante. La intención de Lütjens era la de seguir hacia el norte sin parada alguna, pero debido al buen tiempo que en nada favorecía a los alemanes, decidió recalar en el Korsfjord a la espera de continuar la marcha por la noche protegidos por la oscuridad. Al mediodía, el Bismarck fondeó en el Grimstadfjord a unos 250-500 metros de la orilla más próxima. El Prinz Eugen siguió hacia el norte con los tres destructores y fondeó en la bahía de Kalvanes.


    The Bismarck aproximándose a la rocosa costa noruega visto desde el Prinz Eugen.

    Mientras tanto, a las 1100 del 21 de mayo, un Spitfire de reconocimiento del Coastal Command había despegado desde Escocia en busca de los buques alemanes. A las 1315, el Spitfire avistó y fotografió a los buques alemanes fondeados en el fiordo noruego. Durante su breve estancia en el Korsfjord, el Bismarck y el Prinz Eugen cubrieron de color gris sus franjas blancas y negras de camuflaje. El Prinz Eugen tomó además combustible del Wollin ya que tenía menos de 2.500 toneladas en sus tanques. El Bismarck no tomó combustible y esto demostraría más tarde ser un error. A las 1700, el Prinz Eugen finalizó su y a las 1930 los buques alemanes levaron anclas. Poco antes del anochecer, sobre las 2000, los cinco buques alemanes abandonaron el fiordo noruego, y después de separarse de la línea de costa arrumbaron hacia el norte durante toda la noche.

    El Bismarck en el Korsfjord, en la mañana del 21 de mayo de 1941.

    Esta es la famosa fotografía tomada a las 1315 del 21 de mayo por el Spitfire del Coastal Command a unos
    8.000 metros de altura. El Bismarck puede verse claramente a la izquierda fondeado en el Grimstadfjord con tres
    barcos mercantes. El Spitfire pilotado por el teniente Michael Suckling había despegado a las 1100 desde Escocia.

    Por su parte los británicos seguían muy de cerca los movimientos de los alemanes. Ya en la mañana del 21 de mayo, el comandante en jefe de la Home Fleet, almirante sir John Cronyn Tovey había recibido el informe de Denham relativo al avistamiento de los buques alemanes en el Kattegat. Por la tarde, llegaron las fotos del reconocimiento aéreo del Spitfire que permitieron a los británicos identificar al Bismarck, y a un crucero de la clase Hipper. Tovey ordenó a los cruceros pesados Suffolk y Norfolk, ambos bajo el mando del contralmirante Willian Frederick Wake-Walker que vigilasen el estrecho de Dinamarca. A media noche, partieron desde Scapa Flow hacia Hvalfjord en Islandia, al mando del vicealmirante Lancelot Ernest Holland, el crucero de batalla Hood y el acorazado Prince of Wales, acompañados por los destructores Achates, Antelope, Anthony, Echo, Electra, y Icarus. Tovey permaneció en Scapa a bordo de su buque insignia, el acorazado King George V a la espera de confirmar que el Bismarck había abandonado Noruega.

    Hacia el estrecho de Dinamarca.

    Durante la noche del 21 al 22 de mayo el tiempo empeoró, y los alemanes que habían interceptado un mensaje británico supieron que habían sido descubiertos y que el enemigo les estaba buscando. La agrupación alemana marchaba rumbo al norte, con los tres destructores en vanguardia y el Prinz Eugen cerrando la formación. Después de las 0400 de la madrugada, los destructores abandonaron el grupo y se dirigieron al este, hacia Trondheim, mientras que el Bismarck y el Prinz Eugen continuaron hacia el norte a 24 nudos. A las 1237 hubo una alarma antisubmarina y los buques alemanes comenzaron a navegar en zig zag durante media hora. Después pusieron rumbo al noroeste, hacia el estrecho de Dinamarca. Durante todo el día el cielo estuvo cubierto de nubes, y la niebla era tan espesa que el Bismarck, que iba delante, se veía obligado a encender sus proyectores luminosos para que el Prinz Eugen no lo perdiera de vista y evitar una posible colisión ya que la visibilidad era muy mala. Las condiciones atmosféricas eran ahora idóneas para que los buques alemanes pudiesen cruzar el estrecho de Dinamarca y alcanzar el Atlántico sin ser descubiertos.

    El Prinz Eugen sigue al Bismarck entre la niebla ayudado por uno de sus proyectores luminosos. 22 de mayo.

    Mientras tanto, el almirante Tovey después de recibir noticias de que los buques alemanes habían abandonado Noruega, salió a la mar a las 2245, con el acorazado King George V, el portaaviones Victorius, los cruceros ligeros Kenya, Galatea, Aurora, Neptune, Hermione, y los destructores Active, Inglefield, Intrepid, Lance, Punjabi, y Windsor. El crucero de batalla Repulse navegando desde el Clyde se uniría a esta agrupación a la mañana siguiente.

    El 23 de mayo continuó el mal tiempo. Por la tarde, a las 1821 la agrupación alemana alcanzó el límite de los hielos, y a las 1922 el crucero pesado británico Suffolk (capitán de navío Robert Meyrick Ellis) detectó a los buques alemanes a siete millas escasas de distancia. El Suffolk informó: "Un acorazado, un crucero a la vista a 20º. Distancia siete millas, rumbo 240º." Los alemanes también habían advertido la presencia del crucero británico, pero no pudieron actuar ya que el Suffolk se limitaba a mantener contacto escondido entre la niebla. Apenas una hora después, a las 2030, los alemanes detectaron al crucero pesado británico Norfolk (capitán de navío Alfred Jerome Lucian Philipps) a babor, y esta vez el Bismarck abrió fuego inmediatamente. En total disparó cinco salvas de las que tres ahorquillaron al buque de la Royal Navy. El Norfolk no fue alcanzado por ningún impacto directo aunque algunos cascotes de metralla le alcanzaron, así que tuvo que lanzar una cortina de humo y ocultarse rápidamente entre la niebla. Después ambos cruceros británicos se situaron a popa de los buques alemanes, el Suffolk a estribor y el Norfolk a babor, y simplemente se limitaron a mantener contacto por radar a la espera de que unidades más potentes pudieran entablar combate con los alemanes.

    A bordo del Bismarck, el radiotelémetro de proa había quedado fuera de servicio debido a la onda expansiva de las torres proeles, así que Lütjens ordenó entonces un cambio de posiciones. Situó al Prinz Eugen con sus radiotelémetros intactos en vanguardia, y al Bismarck con su artillería más poderosa detrás para mantener a raya a los cruceros británicos en caso de que se aproximasen demasiado. Este cambio de posiciones provocaría gran confusión en los británicos a la mañana siguiente.

    Después de ser avistado por los cruceros británicos, Lütjens podría haber dado la vuelta y dirigirse al mar de Noruega para tomar combustible del Weissenburg. De hecho, ya había actuado de esta forma a principios de año, cuando entando al mando del Scharnhorst y el Gneisenau había sido detectado por el crucero británico Naiad en el paso entre las Islas Feroe e Islandia. Una retirada ahora hubiera obligado a los cuatro buques de línea británicos que ya habían salido a la mar, a regresar a Scapa Flow con un considerable gasto de combustible. Sin embargo en esta ocasión Lüjens continuó su marcha con la esperanza de poder romper el contacto por la noche. Las condiciones atmosféricas en el estrecho de Dinamarca eran favorables y Lütjens probablemente creía que las unidades pesadas de la Home Fleet se encontraban todavía muy lejos para poder interceptarle. Los informes de reconocimiento alemanes parecían confirmarlo, aunque la verdad es que la fuerza del vicealmirante Holland se aproximaba a la zona a gran velocidad. Otra cosa que Lütjens no tuvo en cuenta fue el acertado uso que los británicos hicieron del radar. Sobre las 2200, el Bismarck viró en redondo para sorprender al Suffolk, pero el buque británico atento, dio media vuelta y mantuvo las distancias, así que el Bismarck volvió a la formación. Durante toda la noche los alemanes arrumbaron hacia el sudoeste a 29 nudos, intentando romper contacto con los cruceros británicos pero sin resultado.

    La batalla del estrecho de Dinamarca (un duelo de titanes).

    La batalla del estrecho de Dinamarca, también conocida como La batalla de Islandia, fue un combate naval de poco más de un cuarto de hora. Un duelo de titanes en el que los buques de guerra más grandes de la tierra (el Bismarck y el Hood) se vieron obligados a medir sus fuerzas dando como resultado el hundimiento de uno de ellos.

    Al amanecer del 24 de mayo, el tiempo mejoró y la visibilidad aumentó. La agrupación alemana mantenía un rumbo de 220º y se desplazaba a 28 nudos, cuando a las 0515, los hidrófonos del Prinz Eugen detectaron el ruido de buques por babor. A las 0537, los alemanes avistaron lo que creyeron que era un crucero ligero a unas 19 millas (38.480 yardas - 35.190 metros) por babor. A las 0543, otra unidad sin identificar fue avistada por babor, y seguidamente en el Bismarck y el Prinz Eugen se tocó zafarrancho de combate. A bordo del Bismarck, la identificación de los buques enemigos era dudosa, y eran ahora tomados por cruceros pesados. No obstante, al irse reduciendo las distancias pronto surgió el temor de que fuesen acorazados. Sus sospechas se verían confirmadas en apenas unos minutos. Los buques británicos (el crucero de batalla Hood y el acorazado Prince of Wales como veremos a continuación) marchaban aproados contra la agrupación alemana a 28 nudos con un rumbo de 280º. Probablemente, el vicealmirante Holland, en el Hood, consciente de la vulnerabilidad de su crucero de batalla en un combate a larga distancia, trataba de aproximarse rápidamente antes de abrir fuego. A Lütjens no le quedó otro remedio que aceptar el combate.


    Debido a la gran similitud de las siluetas de los buques alemanes, a las 0549, Holland ordenó concentrar el fuego sobre el buque alemán que marchaba en cabeza (el Prinz Eugen) creyendo que era el Bismarck. En ese momento los buques británicos cayeron 20º a estribor en un nuevo rumbo de 300º para acelerar todavía más la aproximación. A las 0552, justo antes de abrir fuego, Holland identificó por fin al Bismarck y ordenó cambiar de blanco sobre el buque de la derecha, pero por alguna razón el Hood continuó apuntando al buque alemán en cabeza. A bordo del Prince of Wales sin embargo, concentraron su tiro correctamente sobre el Bismarck que marchaba detrás del Prinz Eugen. De repente, a las 0552, y con la distancia ya reducida a unas 12,5 millas (25.328 yardas - 23.150 metros), el Hood abrió fuego, seguido del Prince of Wales apenas 30 segundos después a las 0553. Ambos buques abrieron fuego con las torres proeles, ya que debido a su desfavorable ángulo de aproximación, las torres de popa todavía no podían orientarse hacia el blanco. La primera salva del Prince of Wales cayó a la derecha a popa del Bismarck, después el cañón número 1 de la torre "A" cuádruple de proa quedó temporalmente fuera de servicio debido a fallos mecánicos y no pudo tirar más. La segunda, tercera y cuarta salvas del Prince of Wales cayeron largas. Las primeras salvas del Hood cayeron cortas respecto al Prinz Eugen.

    Dos proyectiles de 38,1 cm del Hood caen cerca del Prinz Eugen.

    Jod Dora! El Bismarck abre fuego.

    El Bismarck abre fuego contra el Hood.

    Las salvas británicas caían ya peligrosamente cerca, pero los cañones alemanes permanecían todavía en silencio. A bordo del Bismarck, el director de tiro, capitán de corbeta Adalbert Schneider, en el puesto director de cofa, solicitaba una y otra vez permiso para abrir fuego sin recibir respuesta alguna del puente. Por fin, a las 0555, mientras Holland caía con sus buques 20º a babor (lo que permitió a los alemanes identificar ahora claramente al crucero de batalla Hood y a un acorazado de la clase King George V), el Bismarck y el Prinz Eugen respondieron concentrando su tiro sobre el Hood.1 La primera salva del Bismarck cayó corta. A las 0556, la quinta salva del Prince of Wales volvió a caer larga, pero la sexta ahorquilló al Bismarck aunque a bordo del acorazado británico no se observó impacto alguno. El tiro inicial de los alemanes había sido excelente, y a las 0557 el Prinz Eugen ya había alcanzado al Hood a la altura del palo mayor provocándole un gran incendio que se extendió hasta la segunda chimenea. Uno o más proyectiles de 203 mm habían alcanzado municiones de artillería antiaérea situadas en la cubierta alta. No obstante, el Bismarck también había sido alcanzado, y Lütjens ordenó al Prinz Eugen cambiar de blanco y abrir fuego sobre este acorazado, junto con las tres torres de babor de la artillería secundaria del Bismarck que acababa de entrar en acción.

    La destrucción del Hood

    El Bismarck abre fuego contra el Hood.

    A las 0600, el Hood y el Prince of Wales volvieron a caer otros 20º a babor para poder por fin utilizar sus torres de popa. Pero a las 0601, y a una distancia inferior ya a 9 millas (18.236 yardas - 16.668 metros), la quinta salva del Bismarck alcanzó al Hood, atravesó su coraza vertical, y penetró en uno de los pañoles de municiones de las torres de popa haciéndolo saltar por los aires. Los observadores alemanes quedaron impresionados por la enorme explosión. El Hood, el mítico Hood, orgullo de la Royal Navy y durante veinte años el buque de guerra más grande del mundo, se partió por la mitad y se hundió en apenas dos minutos en posición 63º 22´ norte y 32º 17´ oeste. Primero la popa y luego la proa. Ni siquiera hubo tiempo para ordenar el abandono del buque. El vicealmirante Holland con todo su estado mayor, el comandante del Hood capitán de navío Ralph Kerr, todos perecieron, y es que de una dotación de 1.421 hombres sólo se salvaron tres que fueron recogidos horas después por el destructor Electra (capitán de fragata Cecil Wakeford May) y desembarcados más tarde en Reykjavik.2

    Una vez hundido el Hood, el Bismarck cayó a estribor y concentró su fuego sobre el Prince of Wales que ahora se encontraba en clara desventaja. El acorazado británico había tenido que maniobrar para evitar colisionar con los restos del Hood, lo que le acercó más a los alemanes. A las 0602, el Bismarck alcanzó al Prince of Wales en el puente, matando a todos los presentes menos al comandante, capitán de navío John Catterall Leach y otro hombre. El alcance había caído hasta los 14.000 metros, cuando a las 0603, el Prince of Wales lanzó una cortina de humo y se retiró del combate después de encajar tres impactos más del Bismarck y otros tres del Prinz Eugen. El Prince of Wales disparó tres salvas más con la torre "Y" cuádruple de popa mientras se retiraba. Pero tirando bajo fuego local, ya que el director de tiro no tenía visibilidad debido a la cortina de humo, no logró impacto alguno. A las 0609, cuando la distancia alcanzó los 22.000 metros, los alemanes cesaron de disparar y terminó la batalla. Para los británicos debió de resultar increíble, los alemanes mantenían el rumbo en lugar de perseguir al averiado Prince of Wales.3

    0601 horas. El Hood vuela por los aires visto desde el Prinz Eugen.

    Entre las 0602-0609 horas. The Bismarck con los cañones orientados hacia babor abre fuego contra el Prince of Wales.

    Esta foto es la más conocida del acorazado Bismarck y también una de las más famosas de la segunda guerra mundial. Fue tomada en la mañana del 24 de mayo desde el Prinz Eugen durante la batalla de Islandia, entre las 0602 y las 0609. En este momento el Hood ya ha sido hundido y el Bismarck ha sido alcanzado a proa. Las torres de popa del Bismarck "César" y "Dora" disparan sobre el Prince of Wales en una de las últimas salvas de la batalla. No nos engañemos, no es de noche, simplemente el fogonazo de los cañones ha oscurecido la foto.

    El Prince of Wales recibió cuatro impactos de 380 mm del Bismarck y tres de 203 mm del Prinz Eugen. Como ya sabemos un proyectil de 380 mm alcanzó el puente. Otro proyectil deshizo la dirección de tiro de la artillería secundaria, y otro la grúa del hidroavión. El último proyectil del Bismarck penetró bajo la línea de flotación sin hacer explosión. Dos proyectiles de 203 mm del Prinz Eugen penetraron por debajo de la línea de flotación a popa que embarcó unas 600 toneladas de agua. El otro de 203 mm alcanzó un cañón de 133 mm. En total murieron 13 hombres, y la velocidad del acorazado británico quedó reducida a 27 nudos.

    Del lado alemán, el Prinz Eugen no fue alcanzado durante la batalla, aunque varios proyectiles del Hood cayeron cerca del crucero pesado al comienzo del combate. Sin embargo el Bismarck había recibido tres impactos probablemente del Prince of Wales. El primer impacto alcanzó al Bismarck bajo la línea de flotación en la sección XIV, justo por debajo del cinturón acorazado, atravesó el casco y explotó contra el mamparo antitorpedos. El segundo impacto se produjo en el castillo de proa, en la sección XXI, por encima pero cerca de la línea de flotación. Un proyectil penetró por la banda de babor, atravesó el buque y salió por estribor sin explotar dejando un boquete de metro y medio de diámetro. El castillo embarcó 2.000 toneladas de agua, y las secciones XX y XXI quedaron inundadas. El tercer impacto no tuvo grandes consecuencias y simplemente se llevó la proa de un bote situado en la cubierta alta por la borda.

    Como consecuencia de los impactos recibidos, la velocidad máxima del Bismarck quedó reducida a 28 nudos y la proa se sumergía ligeramente bajo el agua. Los daños no eran especialmente graves, el buque mantenía intacta su capacidad de combate, una velocidad aceptable, y no había habido muertos, pero la pérdida de petróleo y el rastro delator que dejaba reduciría las posibilidades de hacer la guerra al tráfico durante tiempo prolongado además de ayudar a los británicos en su persecución.


    El Bismarck se escapa.

    El Bismarck a popa del Prinz Eugen en la mañana del 24 de mayo después de la batalla de Islandia.

    Una vez terminado el combate en el estrecho de Dinamarca, los dos buques alemanes siguieron hacia el sudoeste en línea de fila. A las 0801, el almirante Lütjens envió una serie de mensajes al "Grupo Norte" informando de su intención de dirigirse a Saint-Nazaire con el Bismarck para reparar. El Prinz Eugen, que no había sufrido daños podría permanecer en el Atlántico y hacer la guerra al tráfico. Sobre las 1000, Lütjens ordenó un nuevo cambio de posiciones, y situó al Prinz Eugen momentáneamente detrás para que observase visualmente e informara del rastro de petróleo que dejaba el Bismarck. Una hora después, el Prinz Eugen volvió a tomar su posición en vanguardia. Los buques británicos seguían manteniendo contacto por la popa de los alemanes; el Suffolk a estribor, y el Norfolk y el Prince of Wales a babor. Al mediodía, el control operativo de la Operación Rheinübung fue transferido del "Grupo Norte" al "Grupo Oeste", y a las 1240 el Bismarck y el Prinz Eugen fijaron un nuevo rumbo hacia el sur, 180º a 24 nudos.

    El Bismarck visto desde el Prinz Eugen en la mañana del 24 de mayo durante el cambio de posiciones..

    Por la tarde, a las 1814, el Bismarck cayó a estribor a 27 nudos describiendo un círculo en una maniobra de distracción, mientras que el Prinz Eugen mantenía el rumbo y abandonaba la formación. Seguidamente, a las 1840 el Bismarck abría fuego a unos 18.000 metros contra el Suffolk que se vio obligado a retirarse tras una cortina de humo. A las 1846, el Prince of Wales abrió fuego desde 28.000 metros contra el Bismarck que respondió inmediatamente, mientras comenzaba ya a recobrar su rumbo original. En el Bismarck trataban de distraer a los buques británicos para que el Prinz Eugen pudiese escapar. Después de esta acción, en la que no se lograron impactos directos por parte de ningún bando, el Suffolk se situó a babor del Bismarck junto con el Norfolk y el Prince of Wales, posiblemente para evitar ser sorprendido por el acorazado alemán en caso de que éste se revolviese de nuevo, pero dejando inexplicablemente la banda de estribor sin vigilancia alguna. Los británicos pagarían cara esta maniobra apenas unas horas después durante la madrugada. Pero antes todavía tendrían una oportunidad de atacar al Bismarck.

    Los Swordfish del portaaviones Victorius poco antes del ataque contra el Bismarck en la tarde del 24 de mayo de 1941.

    El portaaviones Victorius (capitán de navío Henry Cecil Bovell) ya había llegado a la zona, y a las 2210, despegaron nueve aviones torpederos Swordfish del 825.º Escuadrón al mando del capitán de corbeta Eugene Esmonde.4 A las 2300, les siguieron tres Fulmar, y a las 0100 dos más, que simplemente estarían encargados de mantener el contacto. A las 2330, los Swordfish obtuvieron contacto visual con el Bismarck y se lanzaron al ataque. A bordo del Bismarck aumentaron la velocidad a 27 nudos, y todas las baterías antiaéreas entraron en acción. Incluso las grandes piezas de 150 y 380 mm disparaban. El Bismarck recibió un único impacto a estribor a las 2338, en el centro, a la altura del cinturón acorazado que aguantó bien y no tuvo mayores consecuencias, si bien causó la muerte a Kurt Kirchberg (que sería la primera baja del acorazado alemán) e hirió a seis hombres.
    El Bismarck fotografiado por uno de los Swordfish del 825.º Escuadrón el 24 de Mayo de 1941.

    El Bismarck fotografiado por uno de los Swordfish del 825.º Escuadrón el 24 de Mayo de 1941.

    A pesar del intenso fuego antiaéreo, ninguno de los obsoletos Swordfish fue derribado por las baterías del Bismarck, y todos pudieron regresar al Victorius. Dos Fulmar sin embargo quedaron desorientados y tras quedarse sin combustible caerían al mar. Un barco mercante rescataría más tarde la tripulación de uno de ellos.

    Después del ataque aéreo de los Swordfish, en el Bismarck redujeron a 16 nudos para poder hacer reparaciones en el castillo. Las distancias entre ambas fuerzas se redujeron, y a las 0131 de la madrugada del 25 de mayo (52 cumpleaños de Lütjens), el Prince of Wales disparó dos salvas desde unos 15.000 metros contra el Bismarck, que respondió con otras dos salvas. No obstante la visibilidad escaseaba y no se lograron impactos.

    Los tres buques británicos que seguían al Bismarck por la aleta de babor habían comenzado a navegar en zigzag ante un posible ataque de los U-boote. A las 0306, aprovechando la oscuridad de la noche y coincidiendo con el último contacto por radar del Suffolk, Lütjens vio su oportunidad de romper el contacto. El Bismarck aumentó la velocidad a 27 nudos y cayó a estribor, en una maniobra muy parecida a la realizada la tarde anterior cuando el Prinz Eugen se marchó, pudiendo por fin romper contacto y establecer un nuevo rumbo al sudeste 130º, hacia Saint-Nazaire. Los cruceros británicos siguieron hacia el sur primero, y luego hacia el oeste intentando encontrar al Bismarck de nuevo sin éxito alguno. A las 0401, el Suffolk informó: "Perdido contacto con el enemigo".


    No obstante, a bordo del Bismarck no se dieron cuenta de que el contacto había sido roto, y a las 0700 Lütjens mandó el siguiente mensaje al "Grupo Oeste": "Un acorazado y dos cruceros pesados mantienen contacto". Sobre las 0900 Lütjens envió otro mensaje al "Grupo Oeste" bastante largo en el que informaba de toda la situación. Ambos mensajes no llegarían al "Grupo Oeste" hasta después de las 0900, y antes de recibir los mensajes de Lütjens, el "Grupo Oeste" ya le había enviado a las 0846 un mensaje advirtiéndole de que el enemigo había perdido contacto. Así que después de recibirlo, en el Bismarck se mantuvo el silencio radiofónico, aunque de poco sirvió pues los británicos ya habían interceptado las emisiones del Bismarck calculando su posición aproximada.

    A las 1125, Lütjens recibió un mensaje personal del almirante Raeder: "Calurosa felicitación en su cumpleaños. Tras el último gran hecho de armas, que su nuevo año le traiga muchos más éxitos como ése. Comandante en jefe de la Kriegsmarine". Poco después Lütjens se dirigió a la dotación con las siguientes palabras:
    ¡Marinos del acorazado Bismarck! ¡Os habéis cubierto de gloria! El hundimiento del crucero de combate Hood no sólo tiene valor militar, sino psicológico, ya que era el orgullo de Inglaterra....... El pueblo alemán está con vosotros, y lucharemos hasta que los cañones se pongan al rojo vivo y la última granada haya abandonado sus bocas. ¡Para nosotros, marinos, la cuestión es vencer o morir!
    A las 1625 llegó el mensaje de Hitler: "Mis mejores deseos en su cumpleaños. Adolf Hitler". Esa misma tarde a bordo del Bismarck, varios miembros de la dotación dirigidos por el jefe de máquinas, comandante Walter Lehmann, comenzaron a construir una chimenea postiza para en el caso de que fuesen nuevamente descubiertos intentar confundir al enemigo. Aunque al final la chimenea nunca llegaría a arbolarse. Durante la noche del 25 al 26 de mayo, el Bismarck mantuvo su rumbo y no hubo ninguna novedad a bordo.

    El Bismarck es localizado.

    A las 0300 de la madrugada del 26 de mayo, dos hidroaviones Catalina del Coastal Command despegaron desde Lough Erne en Irlanda del Norte en misión de reconocimiento. A las 1030, uno de los Catalina pilotado por Dennis Briggs, avistó al Bismarck e informó de su posición: "Un acorazado en demora 240º, a cinco millas, rumbo 150º. Mi posición es 49º 33´ norte, 21º 47´ oeste. Hora de transmisión, 1030/26." Los alemanes respondieron con fuego antiaéreo y el Catalina tuvo que alejarse rápidamente tras ser alcanzado por metralla.

    Después de más de 31 horas de haber roto el contacto, el Bismarck había sido descubierto de nuevo. No obstante, los buques del almirante Tovey estaban muy lejos del acorazado alemán. El King George V estaba a 135 millas al norte, y el Rodney (cuya velocidad máxima era de 21 nudos) a 125 por el nordeste. Aún forzando sus máquinas al máximo jamás alcanzarían al Bismarck. Sólo los buques de la Fuerza H al mando del vicealmirante Sir James F. Somerville, procedentes de Gibraltar podrían interceptarlo. El crucero de batalla Renown era el mejor situado, no obstante no se le permitió acercarse al Bismarck por temor a que se repitiese lo del Hood. El portaaviones Ark Royal, mediante un ataque aéreo, era el único que tenía alguna posibilidad. Nada más recibirse la noticia del avistamiento del Catalina, despegaron dos Swordfish del Ark Royal con depósitos extra de combustible para mantener contacto con el Bismarck. A las 1115, uno de los Swordfish localizó al acorazado alemán.

    A las 1450, quince Swordfish despegaron desde el Ark Royal (capitán de navío Loben E. Maund) para atacar al Bismarck. A las 1550 obtuvieron contacto por radar con un buque, pero confundieron el blanco, y cayeron sobre el crucero ligero Sheffield (capitán de navío Charles A. Larcom) al que se le había ordenado aproximarse al Bismarck. Afortunadamente para los británicos, el Sheffield no fue alcanzado por ninguno de los once torpedos lanzados contra el debido a fallos en las espoletas magnéticas. Dos torpedos explotaron al entrar en el agua, tres al cruzar la estela del crucero, y los seis restantes fueron esquivados con éxito. Los Swordfish regresaron al Ark Royal sobre el que no aterrizaron hasta después de las 1700. A las 1740 el Sheffield obtuvo contacto visual con el Bismarck.

    Los británicos lo apostaron todo a un último ataque. Pronto se haría de noche y era su última oportunidad de detener o al menos aminorar la marcha del Bismarck. Si no lo conseguían el Bismarck entraría en Brest al día siguiente. Así pues, a las 1915, otros quince Swordfish, en su mayoría los mismos que participaron en el ataque al Sheffield, despegaron de nuevo del Ark Royal, esta vez armados con torpedos con espoletas de contacto.

    Mientras tanto, el teniente de navío Herbert Wohlfarth, comandante del U-556 que ya había llegado a la zona de operaciones, escribía en su diario de guerra:
    1948. Alarma. Un acorazado de la clase King George y un portaaviones, probablemente el Ark Royal, salieron de la niebla a gran velocidad. Si sólo hubiera tenido algún torpedo. No hubiera tenido ni que maniobrar. Estaba perfectamente colocado para el ataque. Sin destructores, sin hacer zigzag. Podría haberme quedado donde estaba y alcanzarlos a los dos. Aviones torpederos observados operando desde el portaaviones. Podría haber sido capaz de ayudar al Bismarck.
    2039. En superficie. Señal radiada: "Enemigo a la vista, un acorazado, un portaaviones, rumbo 115º, a gran velocidad. Situación 48º 20´ norte, 16º 20´ oeste".
    Se trataba del Renown y del Ark Royal. Parece ser pues que si el U-556 hubiese dispuesto de torpedos probablemente hubiera hundido o al menos averiado a alguno de los buques británicos. Pero aún si ese fuese el caso, y a pesar de provocar una dura pérdida a la Royal Navy, el U-556 poco hubiera podido hacer para ayudar al Bismarck puesto que los Swordfish ya habían despegado del Ark Royal hacía media hora.

    A las 2047, los quince Swordfish del Ark Royal comenzaron el ataque. En el Bismarck el fuego antiaéreo era muy intenso. El Bismarck recibió dos impactos por la banda de babor, uno en el centro y otro a popa. El primero no revistió grandes consecuencias, pero el segundo dejó inutilizados los timones que quedaron agarrotados 12º a babor. El Bismarck describió un círculo en redondo y ahora se dirigía hacia el noroeste. Al igual que en el ataque del día 24, ninguno de los Swordfish fue derribado si bien varios fueron alcanzados.

    Entre las 2130 y las 2155, en el Bismarck dispararon seis salvas contra el Sheffield que estaba a nueve millas y había quedado dentro de su campo de tiro. El crucero ligero británico fue alcanzado por la metralla que dejó inutilizado su radar, mató a tres hombres e hirió a nueve. A las 2140, el almirante Lütjens envió el siguiente mensaje al "Grupo Oeste": "Buque incapaz de gobernar. Lucharemos hasta la última granada. Larga vida al Führer." A las 2238, el destructor polaco Piurun avistó al Bismarck que abrió fuego y le obligó a retirarse.

    El diario de guerra del U-556 sigue así:

    2330. Alarma. Un destructor apareció de repente de entre la niebla. Acababa de alcanzar los 30 metros de profundidad cuando nos pasó por encima. En el submarino pudimos oir el ruido de sus hélices. Pero la suerte estaba con nosotros. No hubo cargas de profundidad.
    0000. En superficie. ¿Que podría hacer ahora para ayudar al Bismarck? Proyectiles iluminantes observados y el Bismarck responde al fuego enemigo. Es un sentimiento horrible el estar tan cerca y no poder hacer nada. La única cosa que puedo hacer es observar y dirigir a esos U-boote que aún tienen torpedos a la zona de acción. Mantengo contacto en el límite de la visibilidad y radio señales para dirigir a otros U-boote a la zona.
    0352. Giré hacia el sur para mantener contacto con la batalla. Mis reservas de combustible están casi al límite y pronto tendré que romper contacto si quiero llegar a la base.
    0400. La mar esta ahora más fuerte que nunca. El Bismarck sigue luchando.
    Sobre las 0500 se intentó lanzar uno de los hidroaviones Arado Ar 196 con el diario de guerra que hoy tendría un valor incalculable para cualquier historiador, pero la catapulta estaba averiada y el Arado no pudo despegar. El Diario de Guerra se perdería pues con el Bismarck en apenas unas horas.

    La última batalla.

    Había amanecido ya, y en el Bismarck se esperaba el ataque de los acorazados británicos. La mar estaba brava, con un viento del noroeste de fuerza 8. En el puente del Bismarck la atmósfera era tensa, y reinaba la desolación y la impotencia. El acorazado alemán iba aproado al viento a siete nudos. Poco después de las 0830 se tocó zafarrancho de combate abordo. A las 0843, los acorazados británicos avistaron al Bismarck a 23.000 metros.


    A las 0847, el Rodney abrió fuego, y un minuto después le siguió el King George V. La distancia era de unos 20.000 metros. El Bismarck respondió abriendo fuego sobre el Rodney a las 0849 con sus dos torres proeles, ya que las de popa aún no podían orientarse hacia el enemigo. A las 0854 el Norfolk se unió al fuego artillero con sus ocho piezas de 203 mm, y a las 0858 entró en acción la artillería secundaría del Rodney.

    Ha comenzado la última batalla. Los primeros proyectiles británicos caen a popa del Bismarck.

    A las 0902, el Bismarck es alcanzado a proa por varios proyectiles que alcanzan el castillo, el mástil torre, e inutilizan la dirección de tiro de la cofa. A las 0904, abrió fuego el Dorsetshire. Dos acorazados y dos cruceros pesados disparaban contra el Bismarck. A las 0908, el puesto director de proa y las dos torres proeles quedan fuera de combate. En el Bismarck el control de tiro pasó entonces al puesto director de popa, donde el teniente de navío Müllenheim-Rechberg dirigió cuatro salvas contra el King George V, hasta que su estación quedó también fuera de servicio sobre las 0913, cuando un proyectil de 356 mm le arrancó la cúpula del telémetro. Las torres de popa pasaron entonces a fuego local tomando como blanco al Rodney que ya había lanzado seis torpedos contra el Bismarck desde unos 10.000 metros, ninguno de los cuales hizo impacto. A las 0921, la torre "Dora" quedaba fuera de combate después de que estallase un proyectil propio dentro del ánima del cañón derecho. A las 0927, la torre "Antón" o "Bruno" sorprendentemente disparó una última salva. Cuatro minutos después, a las 0931 la torre "César" disparaba su última salva, quedando así la batería principal del Bismarck silenciada. Sólo algunos cañones de la artillería secundaría quedaban todavía en servicio, pero pronto iban a ser silenciados por la enorme avalancha de fuego a la que el Bismarck estaba siendo sometido. El mando del buque había quedado incomunicado debido a los múltiples impactos, así que el segundo comandante, capitán de fragata Hans Oels, bajo la cubierta acorazada en la sección XIV asumió el mando, y dio la orden de hundir y abandonar el buque.

    Una vez que el Bismarck perdió su capacidad de combate, el Rodney se acercó, y a distancias que variaban entre los 2.500 y 4.000 metros siguió disparando con sus nueve piezas de 406 mm contra el acorazado alemán. Los impactos se sucedían, sobre las 0940 voló el escudo posterior de la torre "Bruno", y ésta se incendió. A las 0956, desde unos 2.700 metros, el Rodney lanzó dos torpedos más contra el Bismarck con un posible impacto a babor. A esa distancia era prácticamente imposible fallar, y salva tras salva alcanzaban al Bismarck que increíblemente y para asombro de los británicos seguía a flote. Poco después de las 1000, el Norfolk lanzaba cuatro torpedos más desde 3.600 metros, con otro posible impacto a estribor. La destrucción a bordo del Bismarck era total, una auténtica carnicería, hombres sin brazos ni piernas, muertos y heridos esparcidos por la cubierta. Los cañones apuntaban en direcciones absurdas después de haber quedado fuera de combate. La chimenea estaba llena de agujeros. El hangar proel de babor, demolido. El palo mayor todavía se mantenía en pie con la bandera de combate al viento. El Rodney disparó su última salva a las 1016, y Tovey escaso de combustible se retiró del combate.

    El Hundimiento del Bismarck.

    Entre las 1030-1038. El Bismarck hundiéndose de popa visto desde el Dorsetshire.

    A las 1020, el Dorsetshire lanzó dos torpedos a unos 3.000 metros de distancia contra la banda de estribor del Bismarck. Ambos artefactos hicieron blanco. Después a las 1036, lanzó otro más desde 2.200 metros contra la banda de babor que también hizo impacto. El Bismarck se fue escorando a babor poco a poco mientras se hundía de popa. Finalmente se hundió a las 1039 en posición 48º 10' norte y 16º 12' oeste.

    Habían transcurrido casi dos horas desde que se inició el combate, y el Bismarck había demostrado tener una formidable capacidad de resistencia. Desde que los británicos alcanzaron por primera vez al acorazado alemán a las 0902, hasta que el Rodney disparó su última salva a las 1016, o sea durante 74 minutos, el Bismarck sufrió un martilleo continuo que ningún otro buque podría resistir. No hay que olvidar que el Hood se hundió a los seis minutos de que las primeras salvas alemanas fuesen disparadas tres días antes en el estrecho de Dinamarca. Además, según los supervivientes, ni el cinturón acorazado ni la cubierta protectora del sólido acorazado alemán fueron perforados durante el combate, y tuvo que ser su propia dotación la que lo hundiese haciendo estallar cargas de demolición.

    En total fueron disparados 2.876 proyectiles británicos contra el Bismarck. Clasificados de la siguiente forma:

    380 de 406 mm del Rodney
    339 de 356 mm del King George V
    527 de 203 mm del Norfolk
    254 de 203 mm del Dorsetshire
    716 de 152 mm del Rodney
    660 de 133 mm del King George V

    Nunca se sabrá con exactitud cuantos hicieron impacto (400, 500, 600, quizá más), aunque por el estado en que quedó el buque, y teniendo en cuenta las cortas distancias en la última fase del combate puede asegurarse que muchos de ellos hicieron blanco.

    Supervivientes.

    Ceremonia a bordo del Canarias por los muertos del Bismarck.

    En la mar quedaron a la deriva alrededor de 800 marinos alemanes que habían logrado saltar del buque a tiempo. El resto, muchos de ellos todavía vivos se hundieron con el Bismarck. Aproximadamente una hora después, el Dorsetshire recogió a 85 hombres y el Maori a 25 más. A las 1140, el Dorsetshire avistó un periscopio y abandonó el lugar del rescate. Horas más tarde, el U-74 (teniente de navío Eitel-Friedrich Kentrat) rescató a tres marineros. Al día siguiente el buque meteorológico alemán Sachsenwald (alférez de navío Wilhelm Schütte) encontró a otros dos.5 Mientras tanto, el crucero pesado español Canarias (capitán de navío Benigno González-Aller), había salido a la mar a las 1140 del 27 de mayo desde el puerto de El Ferrol para rescatar supervivientes. El 30 de mayo, después de encontrarse con el Sachsenwald, encontró a dos cadáveres flotando que fueron izados a bordo, y más tarde devueltos a la mar con todos los honores tras una breve ceremonia.6 Al final, de una dotación de más 2.200 hombres sólo se salvaron 115 de los que 110 fueron hechos prisioneros.

    ****************************************

    1. Es posible que Lütjens tratase todavía de evitar el combate siguiendo las órdenes del Alto Mando. Por su parte von Müllenheim-Rechberg afirma en su libro, El Acorazado "Bismarck", Relato de un Superviviente, que oyó al capitán de navío Lindemann decir: "No voy a consentir que ejecuten al buque bajo mis plantas......¡Permiso para abrir el fuego!"
    2. Willian J. Dundas, Edward Briggs y Robert E. Tilburn.
    3. Parece ser que hubo un desacuerdo de opiniones entre el almirante Lütjens y el capitán de navío Lindemann. Este último era partidario de perseguir al averiado Prince of Wales y destruirlo..
    4. El capitán de corbeta Eugene Esmonde moriría el 12 de febrero de 1942 al ser derribado su Swordfish mientras atacaba a los buques alemanes que cruzaban el canal de la Mancha. Por esta acción fue condecorado a título postumo con la Cruz Victoria.
    5. El U-74 encontró a Herbert Manthey, Otto Höntzsch y Georg Herzog, el Sachsenwald a Otto Maus y Walter Lorenzen.
    6. Walter Grasczak y Heinrich Neuschwander.



    Un saludo ;)


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    Última edición por Elrohir; 27-01-07 a las 13:45
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  17. #96
    Cita Iniciado por Fortesque
    Lo siento Elrohir, tenía la intuición que podía ser ese, me sabe mal que ya tuvieras algo preparado. Seguro que el próximo tema que pongas, también será de nivel.

    Un saludo crack ;)

    Eso espero pero ahora mismo no dispongo del tiempo necesario para presentar uno a la altura que a mi me gusta. EL sabado pasado tenía que haber puesto el Bismark (era mi intención) pero las cosas se complican y no he sacado tiempo para prepararlo. Y ahora ando algo escaso de tiempo libre para meterme en otro. A ver si saco algo de tiempo y me curro uno.


    Por cierto, muy bueno el de ruburunbumbinging o como se diga eso



    Un saludo

    "Si los que hablan mal de mí supieran lo que pienso de ellos... hablarian aun peor"

    "Que gran vasallo si hubiere buen señor..."


    "Solo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro de la primera"

  18. #97
    Cita Iniciado por Elrohir
    Eso espero pero ahora mismo no dispongo del tiempo necesario para presentar uno a la altura que a mi me gusta. EL sabado pasado tenía que haber puesto el Bismark (era mi intención) pero las cosas se complican y no he sacado tiempo para prepararlo. Y ahora ando algo escaso de tiempo libre para meterme en otro. A ver si saco algo de tiempo y me curro uno.
    Miedo me dás, viendo el nivel de tus post, el próximo será de campeonato.xDD.

    Cita Iniciado por Elrohir
    Por cierto, muy bueno el de ruburunbumbinging o como se diga eso

    Un saludo
    la verdad que el nombrecito de la operación se las trae, como para decirlo con la boca llena de polvorón.xDDD.

    Muchas gracias, me alegro que te haya gustado el post, aunque superar los tuyos de Lepanto o Trafalgar, es dificil de mejorar.

    un saludo ;)
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  19. #98
    Hace tiempo que no posteaba nada en este hilo. Mucho curro y poco tiempo para preparar un post a la altura de mis compañeros de fatiga. De hoy no pasa. A reflotar el hilo!!!!



    Hoy no voy a hablar ni de grandes batallas ni de personajes. Voy a hablar del factor más importante a la hora de inclinar la balanza hacia uno u otro lado. Hablo de la "información". Es importante tener muchas tropas y bien preparadas, vehiculos poderosos, tecnología punta, etc. pero todo ello no sirve para nada si no cuentas con un buen Servicio de Inteligencia. El saber la capacidad del enemigo, sus movimientos, sus decisiones, etc. es lo más importante de cara a anticiparse y ganar.

    Centremonos ahora en la Segunda Guerra Mundial. Voy a hablar de dos grandes colosos: Bletchley Park (El gran Centro de Inteligencia Británico) y sus esfuerzos por descifrar la mayor máquina codificadora creada jamas: la máquina Enigma.


    BLETCHLEY PARK






    En el verano de 1938, una pequeña localidad del condado de Buckingham vio perturbada su tranquilidad por la llegada de unos estrafalarios visitantes. Se trataba de hombres de aspecto próspero pero descuidado, acompañados por chicas que los lugareños juzgaron sospechosamente guapas y alegres. Estaban dirigidos al parecer por un tal Capitán Ridley, y decían que el motivo de su presencia era la caza. Ninguna de las camareras que les servían la cena en los hotelitos de la zona les oyó comentar anécdota cinegética alguna, lo cual era congruente con el hecho de que faltaban meses para la temporada. Lo que sí les oyeron comentar eran los opíparos almuerzos con que se obsequiaban.

    Estos debían tener lugar en la propiedad llamada Bletchley Park, puesto que allí se dirigían todos en sus coches cada mañana y de allí volvían cada tarde. Todo el mundo en Bletchley conocía la finca, sin duda la mejor de la comarca. La había creado sesenta años antes un exitoso corredor de bolsa de Londres llamado Herbert Leon, deseoso de disfrutar de la vida rural de las clases altas victorianas.

    Presidía la finca una mansión cuya fachada lucía una grotesca mezcla de estilos, que imitaba los palacios de las grandes familias rurales que habían sido reformados varias veces durante centurias. En la parte trasera había un gran patio, separado del edificio principal, donde estaban las cuadras, una enorme despensa donde guardar fruta fresca para el invierno y varias edificaciones auxiliares que recreaban de manera muy fidedigna el centro de operaciones de una propiedad rural.

    El camino que conducía desde la entrada hasta la mansión cruzaba un jardín de estilo romántico inglés. Dentro del extenso parque había un lago, un gran jardín de rosas y un laberinto de setos para entretenimiento de los invitados. En aquel entorno, imbuido en su papel de terrateniente rural, había pasado sus últimos años Herbert Leon, elevado a la categoría de Sir como premio a toda una vida dedicada a ganar dinero.

    En 1937, los herederos de la viuda habían vendido la finca a un grupo de inversores que pretendían derribar la mansión para urbanizar toda la propiedad con pequeñas casas. Por motivos desconocidos para los habitantes de Bletchley, finalmente los promotores del proyecto decidieron venderla otra vez tal como estaba. Nadie en el pueblo sabía realmente quién era el nuevo propietario. Algunos decían que iba a servir como campo de entrenamiento para defensa aérea civil, pero el periódico local lo desmentía rotundamente sin ofrecer ninguna alternativa.

    Con la llegada de los "cazadores", se extendió el convencimiento que el Capitán Ridley era el verdadero propietario, y que deseaba utilizarla para su asueto y el de sus disolutos amigos. Pero el Capitán Ridley no era más propietario que cazadores sus acompañantes. El Capitán Ridley era un oficial de Inteligencia Naval, y la mansión había sido adquirida para establecer en ella los cuarteles de guerra del Servicio Secreto inglés.

    A medida que avanzaba el verano, el número de cazadores iba en aumento. Los ojos atentos de los lugareños aprendieron a distinguir dos tipologías bien determinadas. Una minoría eran claramente funcionarios del gobierno, algunos de ellos con un marcado porte militar y la mayoría con un fuerte acento escocés. Pero los más llamativos eran los otros: un grupo alegre y desenfadado de universitarios, que discutían entre ellos sobre poesía clásica y física de partículas. Los jóvenes, aunque algo desaliñados en el vestir, denotaban en su acento y en sus maneras su procedencia inequívoca de clase alta. Cómo se había formado aquel heterogéneo grupo de militares escoceses e intelectuales adinerados era un secreto que tardaría medio siglo en ser desvelado.

    Hoy sabemos que los escoceses eran veteranos de la Sala 40 y los universitarios procedían de Oxford. Todos habían sido reclutados porque eran muy inteligentes. No estaba realmente claro qué tipo de gente haría falta, pero el Almirante Sinclair, el superior del Capitán Ridley, sabía que la inteligencia nunca sobraba en estos casos.

    El más pintoresco de todos era un joven que se mordía siempre las pieles alrededor de las uñas, iba con ropa sin planchar y era más bien bajito. Este joven retraído se llamaba Turing, y había sido reclutado porque unos años antes había creado un computador binario. Probablemente poca gente en los servicios secretos ingleses sabía lo que era un computador -y mucho menos binario- pero a Sinclair no le cabía duda de que sólo alguien realmente inteligente podía inventar algo así, cualquier cosa que eso fuese.

    Sinclair había reunido aquel selecto grupo de genios para desafiar un monstruo de 159 cuatrillones de cabezas llamado Enigma. Con el tiempo, obtendrían en esa lucha una victoria legendaria. Pero si lo consiguieron fue porque cuando ellos trabaron combate, la máquina venía herida. Unos enemigos que la habían acosado desde su nacimiento, les dieron los secretos de su debilidad. Y aunque la máquina mutó y creció en la lucha, nunca pudo librarse de la vulnerabilidad de haber sido atacada cuando aún era débil.


    Aquí teneis una vista aérea de Bletchley Park. Tiene una serie de números y letras.




    Simplificando las cosas, en los números y en las letras A y B eran donde vivían y trabajaban. Os dejo algunas imágenes:












    LA MÁQUINA ENIGMA


    Qué hay dentro de esta cajita?...




    ORIGENES


    El principio en el que se basa la máquina Enigma es muy antiguo. Máquinas mecánicas para cifrar mensajes basadas en anillos y cilindros, el mismo principio que utiliza Enigma, ya fueron descritas por un romano llamado Aeneas Tacitus en el siglo 4º a.C. Thomas Jefferson también inventó una máquina basada en unos anillos que rotaban alrededor de un eje común.


    Pero la máquina Enigma fue patentada por un inventor alemán llamado Arthur Scherbius en 1918. Era una máquina electromecánica que tenía como finalidad facilitar la comunicación de documentos entre comerciantes y hombres de negocios de forma secreta. Su fácil utilización, pues era como la de una máquina de escribir, y la seguridad que suponía el cifrado con ella, la pusieron muy por delante de los métodos utilizados hasta entonces tanto civiles como militares.



    Arthur Scherbius

    Pero a pesar de su gran idea Scherbius no tuvo un gran éxito comercial y decidió ofrecer su idea a los militares. El ejército al principio desestimó el invento de Scherbius, que les ofreció distintas versiones de la máquina, una con siete rotores (6 billones de combinaciones) o una con treinta rotores (100 trillones de combinaciones). Scherbius hizo cálculos aproximados de que incluso si el enemigo llegara a poseer máquinas de ocho rotores y también mensajes originales y sus equivalentes cifrados, requeriría del trabajo de 1000 operadores trabajando 24 horas al día durante 14 años y medio para encontrar la clave.

    Scherbius y sus asociados continuaron mejorando su invento. Los rotores fueron modificados de manera que podían extraerse de la máquina y podían cambiarse de orden. También añadieron un nuevo anillo a cada rotor que se podía ponerse en cualquiera de las 26 posiciones (una por cada letra) y que estaban marcados con números del 1 al 26 (en el modelo utilizado por la marina alemana) o las 26 letras del alfabeto.

    Con estas modificaciones el ejército cambió su primera idea de rechazar la nueva máquina de Scherbius y Enigma se convirtió, a partir de 1923, en el canal de comunicación de las informaciones secretas y el espionaje del ejército alemán, con gran importancia sobretodo durante la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo, tuvo gran importancia en la Batalla del Atlántico, en la que los submarinos alemanes iban equipados con una Enigma para comunicarse información sobre la posición de los barcos con destino a Gran Bretaña y que hundían con facilidad.

    La máquina Enigma supuso un gran avance en las comunicaciones del ejército alemán, que dejó atrás otros métodos de comunicaciones secretas como la utilización de libros de claves, que eran secretas hasta que el libro en el que se encontraban, y que tenían que tener tanto el que enviaba el mensaje y como el que lo recibía, era capturado por los enemigos, algo que les ocurrió a los alemanes cuando su barco de guerra “Magdeburg” fue capturado en el Báltico durante la Primera Guerra Mundial. Por eso vieron en Enigma un código indescifrable aunque el enemigo fuera capaz de capturar una máquina y conocer su funcionamiento.

    Hubo diversas variaciones en las máquinas Enigma y en los procedimientos de utilización a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, se introdujo la utilización de 2 rotores más a los tres que eran ya posibles y también ,la marina alemana, introdujo una versión de la máquina con cuatro rotores en 1942.


    FUNCIONAMIENTO



    Si bien existieron diferentes modelos de Enigma, el principio de funcionamiento era el mismo. El texto era cifrado y descifrado usando la misma máquina, que era ,en apariencia, como una máquina de escribir. En principio la máquina Enigma comercial de Scherbius constaba de 3 rotores. Esto hacía que para cifrar y descifrar se utilizasen claves diferentes, dificultando así su utilización. Por eso se añadió un denominado reflector, que lo que hacía era convertir el cifrado y el descifrado en simétricos, de forma que la misma clave se utilizaba para cifrar y para descifrar. Otra modificación importante fue el denominado “Steckerboard”, mediante el cual se aumentaban enormemente las combinaciones posibles.



    Diagráma de una Enigma comercial



    Diagráma de un modelo militar de tres rotores


    La máquina Enigma constaba de:

    1.Un teclado de 26 letras (como el de una máquina de escribir)

    2.”Lamp board” o Tablero Luminoso. Un frontal con 26 bombillas, una para cada letra.

    3.”Scrambler” donde se encuentran los rotores en un eje común.

    4.”Steckerboard” o panel de permutación, un frontal donde se podían hacer hasta 13 conexiones para emparejar letras mediante unas clavijas.

    5.Reflector


    La utilización era sencilla, después de que el operador dispusiera la configuración inicial (posición inicial y orden de los rotores, conexiones del steckerboard, rotores y reflector utilizado), tecleaba el texto a cifrar y cada vez que una tecla era pulsada se iluminaba su equivalente letra en el texto cifrado. Entonces lo único que había que hacer era apuntar las letras que se iban iluminando y transmitir el mensaje.


    Veamos ahora una breve descripción de cada una de las partes:


    EL TECLADO

    Solamente era un teclado en apariencia convencional, conectado a una serie de cables que hacían que una vez la máquina se conectaba al flujo eléctrico y se pulsaba una de las teclas se conectaba la corriente con uno de los cables de la entrada de la parte derecha del primer rotor.

    TABLERO LUMINOSO

    El Tablero Luminoso era donde aparecían las letras una vez cifradas, estaba formado por unas bombillas que se encendían cada vez que se pulsaba una tecla. La corriente, después de pasar por las posibles conexiones del steckerboard y el scrambler (rotores en ambas direcciones y reflector) llegaba al Tablero Luminoso formado por 26 bombillas y en el que se encendía una, que era la correspondiente cifrada.



    Vista superior del Teclado y el panel de luces en el que aparecía la sustitución que había que transmitir, cada vez que se pulsaba una tecla al transcribir tanto el texto en claro (operación de cifrado) como el criptograma (operación de descifrado)


    LOS ROTORES

    Los rotores eran unos discos circulares idénticos por fuera pero diferentes en su conexionado interior. Cada uno tenía 26 contactos (uno por cada letra) en cada lado y ambos lados estaban conectados mediante un cableado que era lo que los distinguía, ya que no era el mismo y no seguía un orden concreto, sino al azar. En la máquina comercial solo había tres rotores que se podían intercambiar de posición.

    Los rotores estaban numerados del I al III (más tarde los militares añadieron más, llegaron a existir 8, aunque solo se utilizaban 3 a la vez).

    Cada rotor tenía además unos discos o aros exteriores que servían para indicar la posición en la que se encontraba el rotor en ese momento mediante letras, o números en el caso de la Enigma utilizada por la marina. Variando la posición de estos se cambiaba la relación entre el cableado interior y la posición del rotor. La posición de los rotores no era siempre la misma, cambiaba cada vez que se pulsaba una tecla. También tenían unas muescas en los discos exteriores que servían para determinar el giro de los rotores.



    Tapa superior de la que sobresalen las muescas de los tres rotores que componen esta versión de la máquina ENIGMA y que, a través de las tres ventanas asociadas, permitian definir la posición inicial de los rotores al comienzo de una operación de cifrado o descifrado


    Imágen de los tres rotores


    Detalles sobre la estructura lateral de los rotores en los que se pueden ver claramente los contactos eléctricos en forma de agujas de punta roma, así como el tope que marca el acarreo de un cilindro al siguiente.


    SCRAMBLER


    Era la parte de la máquina donde estaban contenidos los rotores y el reflector, que quedaban en el interior y que solo se podían ver los discos exteriores de los rotores que indicaban la posición en la que se encontraban a través de un visor. Existía también una tapa que se abría para poder extraer los rotores e intercambiarlos de posición, o ser reemplazados por otro cuando se crearon los rotores IV y V.



    Scrambler "vacio". Detalle de las uñas mecánicas que se encargan de hacer girar( con acarreo) una posición el rotor más a la izquierda despues de cada pulsación de una letra.


    Los tres rotores una vez colocados entre el circuito de reflexión y el conector de entrada.


    STECKERBOARD

    Esta parte no existía en la máquina comercial diseñada por Scherbius, sino que fue añadida más tarde por los militares para hacer más complejo el cifrado y complicar aún más su lectura por parte del enemigo.

    Se encontraba en la parte frontal de la máquina y consistía en una serie de 26 enchufes, uno para cada letra, que se podían conectar entre ellos hasta un máximo de 13 (habitualmente 6) conexiones posibles mediante unas clavijas. Se unían dos letras en cada conexión, entre el teclado y los rotores. Conectando esas letras antes de llegar al scrambler el número de posibles combinaciones de la máquina aumentó de forma considerable, dificultando el posible descifrado de los mensajes. El conexionado del steckerboard funcionaba en los dos sentidos, es decir, si por ejemplo se realizaba una conexión entre A y J la A pasaría a J, pero a su vez la J pasaría a A.





    REFLECTOR

    El reflector tampoco formaba parte de la máquina original. Se añadió para solucionar un problema como era la necesidad de tener dos claves diferentes para cifrar y descifrar el mismo mensaje, es decir diferentes configuraciones iniciales para cada función. Esto complicaba su uso y hacia que hubiera más posibles errores.





    Lo que hacía era recibir la señal del último rotor después de haber pasado por todos y devolvérsela o reflejarla para que hiciera el camino contrario empezando por un contacto diferente de la cara izquierda del último rotor por el cual había llegado la corriente. Existían dos reflectores diferentes entre los que se podía elegir.

    La invención del reflector lo que aportó fue que convirtió el cifrado y el descifrado en simétricos, de forma que tanto una como otra función se realizaban con la misma clave.

    Pero el reflector fue, en gran medida, un error, porque, si bien hizo la utilización de la máquina más sencilla, también supuso que una letra no se pudiera cifrar en si misma, reduciendo el número de posibilidades y haciendo más fácil el trabajo del enemigo que quería descifrar el mensaje.


    Todo junto forma esta preciosidad...




    PRINCIPIO DE FUNCIONAMIENTO



    Ahora explicaré el camino que seguía una letra cuando era pulsada en el teclado hasta que llegaba a su correspondiente letra en el texto cifrado en la Enigma que fue la más habitualmente utilizada con tres rotores, steckerboard y reflector.

    Cuando se pulsaba una letra la corriente pasaba primero por el steckerboard , supongamos que se pulsa la B y esta está conectada con la A, la corriente pasaba de la B a la A y llegaba al primer rotor por el contacto correspondiente a esta letra en el lado derecho y su cableado interno la llevaba hasta un contacto diferente de su lado izquierdo, por ejemplo G. La corriente entonces pasaba de G a un contacto del lado derecho del segundo rotor y éste la llevaba de nuevo mediante el cableado interno hasta el otro lado ,dando la señal W. Desde este contacto pasaba hasta la cara derecha del tercer rotor y se volvía a repetir el proceso. Supongamos que llega hasta C. Cuando la corriente salía por el lado izquierdo del último rotor entraba en lo que llamamos reflector, que nos la retornaba también al lado izquierdo del tercer rotor pero en un contacto diferente, por ejemplo S. Fácil verdad? xDDDD

    Entonces se repetía el mismo proceso pero de forma contraria, de izquierda a derecha y siguiendo un camino a través del cableado de los rotores diferente al anterior obteniendo en el lado derecho del primer rotor una T. Finalmente la corriente llegaba de nuevo al steckerboard, que podía tener o no conexionada esa letra con otra. En nuestro ejemplo pongamos que la T estaba conectada con la O. En este caso la corriente llegaría a la bombilla del Tablero Luminoso correspondiente a la O, que sería la letra cifrada.

    El operador de nuestro ejemplo solo tendría que apuntar la letra de la bombilla que se había encendido y seguir tecleando el resto del mensaje e ir apuntando las letras equivalentes en el texto cifrado para después poder transmitir el mensaje. En la práctica, normalmente, había un operador que tecleaba y otro que iba tomando nota de las letras que se iluminaban en el Tablero Luminoso. Además, hay que mencionar que los rotores no estaban siempre en la misma posición, si no que iban girando cada vez que se pulsaba una letra, de manera que si pulsábamos una misma letra varias veces seguidas, las letras equivalentes del texto cifrado no tendrían porque ser las mismas. El giro de los rotores estaba normalmente determinado de forma que cada vez que se pulsaba una tecla el rotor situado más a la derecha (llamado rotor rápido) avanzaba una posición. Cuando este rotor había dado una vuelta completa giraba entonces el segundo rotor (rotor medio) una posición. Habiendo realizado el rotor rápido una nueva vuelta completa el rotor medio volvía a avanzar una posición y así sucesivamente. De esta manera el rotor medio iba avanzando y cuando éste completaba una vuelta el rotor situado más a la izquierda (rotor lento) avanzaba una posición. Finalmente si se llegaba a escribir un mensaje tan largo que ya hubiera realizado el rotor lento un giro completo avanzaban los tres rotores una posición, de manera que se situaban en una nueva posición inicial y se seguía el mismo proceso.

    No obstante, este tipo de giro aunque era el que se utilizaba habitualmente podía ser modificado. El momento de giro de cada rotor estaba determinado por unas muescas que se encontraban en el disco exterior de cada uno y que indicaban el momento en le que tenían que girar. Modificando la situación de estas muescas se podía cambiar cada cuantas teclas pulsadas tenían que girar los rotores.

    También cabe decir que nuestro operador debería haber apuntado la configuración inicial de la máquina antes de empezar (posición inicial y orden de los rotores, conexiones del steckerboard, rotores y reflector utilizado).


    Combinaciones


    Las posibles combinaciones que ofrecía la máquina Enigma original eran bastante importantes. Como cada rotor tenía 26 posiciones y había tres rotores las combinaciones posibles serían 26 x 26 x 26 =17.576 posiciones iniciales. Scherbius también sugirió unos posibles modelos con 8 rotores y 6 billones de combinaciones. Y aún otro con 13 rotores y 100 trillones de combinaciones.

    Cuando se hizo que los rotores se pudieran intercambiar de posición (en la Enigma militar de 3 rotores), estas 17.576 posiciones iniciales aumentaban, 17.576 x 6 (posibles combinaciones en la situación de los rotores) dando 105.456 posiciones posibles.

    El 15 de Diciembre de 1938 los alemanes añadieron dos rotores más a los tres rotores disponibles, aunque solo se utilizaban tres a la vez. Las posibles combinaciones en la posición de los rotores aumentaban de 6 hasta 60, como se observa en esta sencilla operación:

    C5,3 x P3 = [(5·4)/2] x 6 = 10 x 6 = 60


    Es decir, el número de combinaciones de 5 elementos cogidos de 3 en 3 multiplicado por numero de permutaciones de 3 elementos.

    Dando un resultado de 17.576 x 60 = 1.054.560. Y si a esto le añadimos la utilización del steckerboard, que podía soportar hasta un máximo de 13 conexiones entre el teclado y los rotores, la cifra de posibles combinaciones podía llegar desde 2 o 3 billones hasta unos asombrosos 10 cuatrillones según el número de conexiones utilizadas. Esto quiere decir que si 1000 operadores con máquinas que hubieran sido capturadas probaban 4 claves por minuto 24 horas al día, les hubiera llevado 900 millones de años probarlas todas. Todo esto fue lo que convenció a los alemanes de que su código Enigma era totalmente indescifrable. Pero se equivocaron.

    A finales de 1942 introdujeron una máquina que utilizaba cuatro rotores a la vez, que aumentaba, lógicamente, el número de combinaciones posibles, pero aún así no les fue posible mantener su código en secreto, ya era demasiado tarde, los aliados ya habían avanzado mucho sus conocimientos de cómo descifrar la máquina Enigma.


    Mensaje original

    Ahora vamos a ver un ejemplo de un mensaje cifrado con Enigma. En este caso se trata de un mensaje real que data del 21 de Septiembre de 1938. Es una comunicación codificada entre el alto mando militar alemán y sus tropas situadas en el frente. En la orden se recuerda la necesidad de defender y conservar las posiciones a toda costa, aunque el enemigo (los franceses) atacara con fuerzas mayores en número. Este mensaje fue interceptado y descifrado por los servicios de inteligencia polacos, que una vez obtenido el texto en claro en alemán lo debieron traducir a su idioma.

    La traducción original sería, entonces, en polaco, pero mejor nos ahorramos ese indescriptible paso y tan sólo incluiré el original en alemán descifrado y su traducción al español.

    Este es la comunicación original tal como la interceptaron los polacos:


    Fernschreiben H.F.M.No. 563


    + HRKM 13617 1807 -

    AN HEERESGRUPPENKOMMANDO 2= 06 18 24 (FRX)

    2109 -1750 - 3 TLE - FRX FRX - 1TL -172=


    01 07 09 (en lápiz; AGI)

    HCALN UQKRQ AXPWT WUQTZ KFXZO MJFOY RHYZW VBXYS IWMMV WBLEB
    DMWUW BTVHM RFLKS DCCEX IYPAH RMPZI OVBBR VLNHZ UPOSY EIPWJ
    TUGYO SLAOX RHKVC HQOSV DTRBP DJEUK SBBXH TYGVH GFICA CVGUV
    OQFAQ WBKXZ JSQJF ZPEVJ RO -


    2TL - 166 - 25 02 05 (en lápiz; YBE)

    ZZWTV SYBDO YDTEC DMVWQ KWJPZ OCZJW XOFWP XWGAR KLRLX TOFCD
    SZHEV INQWI NRMBS QPTCK LKCQR MTYVG UQODM EIEUT VSQFI MWORP
    RPLHG XKMCM PASOM YRORP CVICA HUEAF BZNVR VZWXX MTWOE GIEBS
    ZZQIU JAPGN FJXDK I -


    3TL - 176 - 12 21 14 (en lápiz; LUN)


    DHHAO FWQQM EIHBF BMHTT YFBHK YYXJK IXKDF RTSHB HLUEJ MFLAC
    ZRJDL CJZVK HFBYL GFSEW NRSGS KHLFW JKLLZ TFMWD QDQQV JUTJS
    VPRDE MUVPM BPBXX USOPG IVHFC ISGPY IYKST VQUIO CAVCW AKEQQ
    EFRVM XSLQC FPFTF SPIIU ENLUW O =

    1 ABT GEN ST D H NR. 2050/38 G KDOS +





    Nota: Las posiciones de inicio de los rotores, 01 07 09 en el caso de la parte 1, no formaban parte del mensaje original, pero fueron añadidas en lápiz como una forma de ayudar en el proceso de desciframiento del mensaje. He añadido además las correspondencias en letras a estas posiciones de inicio, 01 07 09 corresponde a AGI.


    Descifrado


    Parte I:

    AUF BEFEHL DES OBERSTEN BEFEHLSHABERS SIND IM
    FALLE X Z X ZT X UNWAHRSCHEINLICHEN X FRANZOESISQEN
    ANGRIFFS DIE WESTBEFESTIGUNGEN JEDER ZAHLENMAESSIGEN
    UEBERLEGENHEIT ZUM TROTZ ZU HALTEN X

    Parte II:

    FUEHRUNG UND TRUPPE MUESSEN VON DIESER EHRENPFLIQT
    DURQDRUNGEN SEIN X ABS X DEM GEMAESS BEHALTE IQ
    MIR DIE ERMAEQTIGUNG ZUR PUFGABE DER BEFESTIGUNGEN
    ODER AUQ VON TEILEN AUSDRUECKLIQ

    Parte III:

    PERSOENLIQ VOR X ABS X AENDERUNG DER ANWEISUNG
    X OKH X GEN X ST X D X H X ERSTE ABT X NR X DREI DREI
    ZWO EINS X DREI AQT G X KDOS X VOM JULI EINS NEUN DREI AQT
    BLEIBT VORBEHALTEN X DER OBERBEFEHLSHABER DES HEERES

    MENSAJE ORIGINAL COMPLETO:

    AUF BEFEHL DES OBERSTEN BEFEHLSHABERS SIND IM
    FALLE X Z X ZT X UNWAHRSCHEINLICHEN X FRANZOESISQEN
    ANGRIFFS DIE WESTBEFESTIGUNGEN JEDER ZAHLENMAESSIGEN
    UEBERLEGENHEIT ZUM TROTZ ZU HALTEN X
    FUEHRUNG UND TRUPPE MUESSEN VON DIESER EHRENPFLIQT
    DURQDRUNGEN SEIN X

    ABS X DEM GEMAESS BEHALTE IQ MIR DIE ERMAEQTIGUNG
    ZUR PUFGABE DER BEFESTIGUNGEN ODER AUQ VON TEILEN
    AUSDRUECKLIQ PERSOENLIQ VOR X

    ABS X AENDERUNG DER ANWEISUNG X OKH X GEN X ST
    X D X H X ERSTE ABT X NR X DREI DREI ZWO EINS
    X DREI AQT G X KDOS X VOM JULI EINS NEUN DREI AQT
    BLEIBT VORBEHALTEN X

    DER OBERBEFEHLSHABER DES HEERES


    MENSAJE ALEMÁN REESCRITO:

    Auf Befehl des Obersten Befehlshabers sind im Falle,
    (z.Zt =) zur Zeit unwahrscheinlichen, Franzoesischen Angriffs
    die Westbefestigungen jeder zahlenmaessigen Ueberlegenheit
    zum trotz zu halten.


    Fuehrung und Truppe muessen von dieser Ehrenpflicht
    durchdrungen sein.

    Dem gemaess behalte ich mir die Ermaechtigung zur Aufgabe
    der Befestigungen oder auch von Teilen ausdruecklich
    persoenlich vor.

    Aenderungen der Anweisung OKH/Gen/St/D/H Erste Abt Nr. 3321/38

    G/KDos vom Juli 1938 bleibt vorbehalten.

    Der Oberbefehlshaber des Heeres.


    TEXTO DESCIFRADO ORIGINAL EN POLACO, TRADUCCIÓN AL CASTELLANO:

    Por orden del Comandante en Jefe:


    En el caso de ataques franceses, improbables en estos momentos, a las fortificaciones del oeste, éstas deben defenderse a toda costa, aún cuando las fuerzas del enemigo sean numéricamente superiores.

    Comandantes y tropas deben estar imbuidos del honor de esta tarea.

    De acuerdo con lo anterior, sólo yo tengo el derecho a autorizar que las fortificaciones se abandonen parcial o totalmente.

    Me reservo el derecho de hacer cambios a la orden OKH/Gen/St/D/h

    1. Abt. Nr. 3321/38 GKDos de Julio de 1938.


    El Comandante en Jefe del Ejército.




    DESCIFRADO DE LA MÁQUINA ENIGMA



    Los polacos


    Los polacos ya vigilaban a sus vecinos alemanes durante los años que hubo entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial. En estos años ambas partes podían, más o menos regularmente, interceptar y descifrar los mensajes de los otros. Pero, súbitamente, a partir de 1926 los mensajes de la marina alemana (la Kriegsmarine) cambiaron y se volvieron totalmente indescifrables para los polacos. Por aquella época la marina alemana estaba muy activa cerca de las costas de Polonia y el espionaje polaco controlaba sus comunicaciones, pero en ese momento dejó de hacerlo por la imposibilidad de “leer” los mensajes, que se cifraban con un sistema mucho más complicado que el utilizado hasta ese momento. Además para desesperación del servicio de espionaje polaco el ejército alemán siguió el ejemplo y empezó a cifrar los mensajes con ese mismo sistema en 1928. Desde entonces y durante los cuatro años siguientes no lograron ningún adelanto en descifrar los mensajes secretos alemanes.

    Entonces la “Agencia de Códigos de Polonia” que formaba parte de la 2ª Sección (Inteligencia militar) de la Administración General decidió reclutar a tres jóvenes matemáticos, todos ellos licenciados en matemáticas en la Universidad de Poznan, en donde se impartió a los estudiantes un rudimentario curso sobre criptografía cuya principal intención era descubrir posibles talentos en el campo de la descodificación de mensajes. El considerado más prometedor de estos jóvenes fue Marian Rejewski.



    Marian Rejewski


    Los espías polacos, mientras, consiguieron descubrir por qué habían dejado de “entender” los mensajes secretos alemanes, éstos utilizaban una máquina para codificar sus mensajes. Esta máquina era la máquina Enigma.


    En Septiembre de 1932 Rejewski y dos jóvenes colegas suyos, Jerzy Rozycki y Henryk Zygalski comenzaron a trabajar como empleados en la Agencia de Códigos Polaca en Varsovia. Durante las primeras semanas trabajaron en unos simples códigos de la marina alemana, pero en Octubre de ese mismo año se le adjudicó a Rejewski un departamento separado para la investigación sobre la máquina Enigma. Incluso se le proporcionó una máquina Enigma comercial comprada en Alemania, aunque no le sirvió de mucho debido a la falta de elementos básicos que tenía la Enigma militar, especialmente el Steckerboard.

    Hans Thilo-Schmidt, miembro de una familia aristocrática alemana en malos momentos, trabajaba, gracias a su hermano Teniente Coronel del ejército alemán, en el servicio secreto. Uno de sus trabajos era destruir las listas de códigos o claves de mensaje que ya no eran válidas. Este trabajo le permitía tener acceso a valiosa información que decidió vender a los franceses. Suministró a Gustave Bertrand, del Servicio de Inteligencia Francés, un manual detallado de cómo estaba configurada la máquina Enigma, aunque no se mencionaba nada del cableado interior de los rotores, ni de las claves de los mensajes.

    Los franceses consultaron con el Servicio Secreto Inglés, que dijo que esa información era insuficiente para que tuviera utilidad. Así que Bertrand ofreció esta información a Marian Rejewski en Polonia, que se volvió loco de contento. Rejewski preguntó a Bertrand si podía conseguir también algunas claves de mensajes, aunque ya estuvieran fuera de servicio y éste transmitió la petición a Schmidt, que les pudo conseguir la información requerida.

    De esta manera los polacos tenían ya:
    -Mensajes sin cifrar.
    -Los equivalentes cifrados.
    -Las claves para cifrar estos mensajes.

    Lo único que no conocían era el cableado interior de los rotores. Marian Rejewski estableció una serie de ecuaciones de 4 incógnitas donde tres ya eran conocidas. No eran ecuaciones de simples expresiones matemáticas sino basadas en combinatoria. Usando la teoría de combinatoria y un teorema original suyo considerando el producto de transposiciones, 5 sucesivas letras de un mensaje y sus correspondientes en el texto cifrado fueron sustituídas en las ecuaciones. Asumiendo que el rotor medio y el llamado rotor lento no se movían en la mayoría de los casos (21 de 26) pudo determinar el cableado interior del rotor situado a la derecha, llamado rotor rápido.

    Como la posición de los rotores se cambiaba cada tres meses todos los rotores fueron pasando por la situada más a la derecha. De esta manera aplicando el mismo análisis se llegó a conocer el cableado interior de los tres rotores.

    Con estos conocimientos los polacos pudieron construir una réplica de la máquina Enigma, basada en el modelo comercial pero con los cables interiores de los rotores conexionados de manera diferente. Entonces probaron su “obra”, dispusieron la configuración inicial pertinente y utilizando las claves de mensaje que les había pasado Schmidt. Teclearon un mensaje cifrado del cual ya conocían su equivalente en el texto original con la intención de comprobar que su réplica funcionaba correctamente. Pero no fue así, en lugar de conseguir el mensaje original consiguieron un galimatías considerable.

    Rejewski rehizo sus ecuaciones una y otra vez sin encontrar la solución, hasta que pensó que el cableado que iba desde el teclado hasta los rotores podía ser diferente en la Enigma militar al de la máquina comercial que ellos tenían. Entonces rehizo las conexiones de la máquina entre el teclado y la entrada del primer rotor, dispuso A->A, B->B, C->C... , al contrario que en la máquina comercial en la cual las conexiones eran Q->A, W->B, y así sucesivamente en el orden del teclado. Con las nuevas conexiones realizaron la misma prueba, introdujeron el texto cifrado y obtuvieron el texto en claro. De esta manera ya tenían una réplica funcional de la máquina Enigma. Esto ocurría en 1933.


    Aunque hay que decir que a lo largo del tiempo el cableado interno de los rotores fue modificado, convirtiendo algunos de los avances polacos en obsoletos, que tenían que volver a empezar su investigación desde el principio. Pero también hay que reconocer que los investigadores polacos recibieron “ayudas” involuntarias por parte de los propios alemanes. Algunas de ellas despistes muy grandes. Por ejemplo, una máquina Enigma comercial fue mandada a Polonia por correo ordinario de manera accidental. De forma que el servicio de inteligencia polaco tuvo un fin de semana de tiempo para inspeccionar la máquina antes de que esta fuera devuelta como si no hubiera pasado nada. Aunque al ser una Enigma comercial no les sirvió de mucho de manera directa, debido a las diferencias con la máquina militar, pero sí les sirvió para adquirir importantes conocimientos sobre cual era su principio de funcionamiento. Otras ayudas fueron la elección, muchas veces, de claves de mensaje como AAA , ZZZ, QAY (la diagonal más a la izquierda del teclado) por parte de los operadores. Tenemos que observar que el teclado estaba ordenado de una forma diferente a como lo están actualmente.


    Volvamos de nuevo hasta donde estábamos. Rejewski y sus ayudantes ya tenían una réplica exacta de una máquina Enigma y que, además habían comprobado que funcionaba bien. Pues a pesar de todo esto, los polacos solo tenían la mitad de lo que necesitaban, puesto que la Enigma había sido diseñada para que aunque el enemigo capturara una, ésta no le sirviera de nada sin las claves de los mensajes. Así es que idearon métodos para encontrar las claves. Aunque existían 17.576 posibles posiciones iniciales de los rotores, el comportamiento del scrambler, es decir, la transformación que sufriría una letra desde su entrada hasta su salida, era en parte predecible. Por ejemplo,¿ podría introducirse “abcdefg” y obtener una salida de “ZNRQXML” en todas las posiciones iniciales de los rotores ?. Obviamente no, pero esto podía ser posible en una, muchas o por lo menos algunas posiciones iniciales de los rotores.

    Rejewski recogió una lista de las seis primeras letras de los mensajes enviados cada día. Sabía que la primera y la cuarta (1,4), la segunda y la quinta (2,5), y la tercera y la sexta (3,6) letras del mensaje eran idénticas. Y con eso fue capaz de construir un modelo de cómo el scrambler movía cada letra cuando ésta era pulsada en el teclado, es decir, el camino que hacia a través de los rotores. Con eso descubrió un ciclo característico que era diferente para cada posición del scrambler.

    En 1934 se invento el “ciclómetro”, un aparato que consistía en dos juegos de rotores y cilindros opuestos desfasados tres letras entre ellos e interconectados mediante interruptores y bombillas, y de funcionamiento manual.

    Les llevó un año pero consiguieron completar un catálogo o lista con los ciclos característicos de cada 6 x 17576 posiciones de los rotores (las 6 posibles combinaciones de la situación de los tres rotores por el numero de posiciones posibles del scrambler). Con esta lista les llevaba sólo 20 minutos buscar y descubrir la clave del día. Pero el 1 de Noviembre de 1937 los alemanes cambiaron todo el cableado de los rotores, haciendo inútil la utilización de la lista de ciclos.

    Esta vez tardaron menos de un año en realizar todo el proceso de nuevo, hasta que hicieron de nuevo una lista mediante la cual se podía descubrir la clave fácilmente. Pero tenían mala suerte y el 15 de Septiembre de 1938 los alemanes cambiaron su método de cifrar las claves volviendo de nuevo inútil la lista que los polacos habían preparado y también el ciclómetro. Sólo en el caso de que, por casualidad, los pares de letras 1,4 o 2,5 o 3,6 fuesen idénticos se podía ya aplicar este análisis. Las posibilidades de que apareciera un par 1,4 idéntico (a estos pares les llamaban “hembras”), era de 1 cada 25 mensajes. Que aparecieran los otros pares (2,5 y 3,6) también era posible 1 vez cada 25 mensajes. De manera que la posibilidad de que en un mensaje aparecieran una hembra 1,4 o 2,5 o 3,6 era de 1 vez cada 8 mensajes. En 60 mensajes de la misma clave había posibilidades de que cada hembra apareciera al menos una vez. Como esto solo ocurría en ciertas posiciones del scrambler, si esas posiciones podían ser identificadas, el mensaje podía ser descifrado.

    Esta identificación se hacía con las llamadas “láminas de Zygalski”, cada juego consistía de 26 grandes láminas de papel (una por cada posición del rotor rápido) divididas en cuadrículas en las que estaban escritas las letras del alfabeto. Las filas representaban la posición del rotor medio y las columnas la posición del rotor lento. Y existía un juego de 26 láminas para cada posible situación de los rotores del scrambler. En esa época podían ser 6 diferentes, ya que solo existían tres rotores.

    Si una hembra era posible en una posición de los rotores, por ejemplo con el rotor rápido en A, el medio en M y el lento en R, se hacia un agujero en la intersección de la fila M y la columna R en la lámina A del rotor rápido.

    Finalmente se situaban los juegos de láminas unos encima de otros, de acuerdo con 12 hembras encontradas los mensajes. Si pasaba la luz a través de todas las láminas por uno de los agujeros indicaba que esa posición de los rotores podía ser una clave. Si esto no ocurría se cambiaba una lámina o un juego diferente de láminas hasta que otra vez volvía a pasar la luz a través de todas ellas. Las posibles claves que se encontraban gracias a este método, tenían que ser probadas una a una en una réplica de una máquina Enigma. Esto hacía que los operadores polacos se pasasen todo el día tecleando posibles claves hasta encontrar la correcta, con la consiguiente pérdida de tiempo. Este método lo único que hacía era reducir las posibilidades en gran medida, pero lo que se necesitaba era una máquina que probase todas esas claves de manera automática.

    El scrambler de la máquina Enigma tenía solamente una terminal de entrada y salida. Es decir, que cuando se tecleaba una letra, la corriente eléctrica entraba por uno de los contactos del lado derecho del primer rotor y después de hacer todo su camino a través del scrambler (los tres rotores y el reflector) volvía otra vez hasta el lado derecho del primer rotor, de forma que no podía llegar al mismo contacto por el que había entrado. Así que lo que necesitaban los polacos era una máquina capaz de suministrar corriente a través de ciertas terminales de entrada (contactos) y que pudiera controlar la salida que se obtenía, pasando por todas las posiciones de inicio posibles de los rotores. Por ejemplo, si sabían que las tres primeras letras de un mensaje codificado eran HJQ y que éstas equivalían en texto sin cifrar a ANX, la máquina lo que hacía era suministrar corriente a los contactos H, J y Q, y también estaba conectada a A, N y X. El aparato iba probando todos los ciclos posibles y se paraba cuando encontraba una clave.

    La máquina consistía en tres scramblers en paralelo. En cada uno se conectaba en una de las letras del mensaje cifrado, H, J y Q en nuestro ejemplo, y también las letras equivalentes en el texto plano. Los tres scramblers giraban a la vez gracias a un motor, para ir pasando por todas las posiciones, y cuando la corriente llegaba a los tres contactos de salida, A, N, y X en el ejemplo, paraba de girar, se había encontrado una clave.

    Para cada test, se necesitaba trabajar con 6 máquinas a la vez, una por cada orden posible de los rotores dentro del scrambler. Éstas máquinas hacían un ruido parecido al tic-tac de una bomba justo antes de explotar y se paraban cuando encontraban una solución, por eso los polacos la llamaron “Bomby” (Bombas).

    De esta manera, con las claves proporcionadas por los franceses, las réplicas de Enigma que habían fabricado y esta nueva máquina, el equipo formado por Marian Rejewski, Jerzy Rozycki y Henryk Zygalski pudo descifrar muchos de los mensajes alemanes. Sin embargo, nunca contaron nada de esto a los franceses, probablemente por miedo a que los alemanes se pudieran enterar de que se había roto su código Enigma, de que la confidencialidad de sus mensajes no era tal y cambiasen los métodos o códigos de cifrado, haciendo inútiles todos sus avances hasta el momento. Los franceses, por otra parte, aunque estaban desconcertados por no recibir noticias de la inteligencia polaca les siguieron pasando claves de mensajes fuera de servicio.


    El 15 de Diciembre de 1938 los alemanes crearon dos rotores más. De forma que aumentaron hasta cinco el número de rotores que se podían elegir Aunque solo se podían utilizar tres a la vez. Las reservas de dinero de los polacos eran escasas y no podían hacer frente a los gastos que este cambio en la codificación de los mensajes alemanes suponía, si querían seguir siendo capaces de descifrarlos. Se necesitarían 60 Bomby y 60 juegos de Láminas de Zygalski, una por cada posible orden de los rotores, que ahora eran cinco. Esto les hubiera supuesto un gasto de 1.500.000 zloty, equivalentes a unos 350.000$. Así que, esto unido al conocimiento que tenían, fruto de los mensajes interceptados, de que Polonia iba a ser invadida hizo que decidieran compartir toda su información con los franceses y los británicos.


    Los británicos ya habían decidido intentar descifrar los códigos alemanes, pero ya era demasiado tarde, los alemanes habían complicado mucho su cifrado, haciéndolo casi imposible de romper. Pero los polacos llevaban 10 años descifrando los códigos alemanes, llevaban ventaja de los días en que los códigos de cifrado eran simples, y los operadores encargados de hacerlos servir, al tener que utilizar un código nuevo y más complicado, cometían muchos errores. El 25 de Julio de 1939, en un encuentro secreto en el Bosque de Kabackie, los polacos entregaron toda su información sobre el descifrado de la máquina Enigma, junto con las réplicas, las Láminas de Zygalski y las máquinas Bomby a los británicos, dejándolos asombrados con la gran cantidad de información de la que ellos desconocían su existencia.


    El 1 de Septiembre Hitler invadió Polonia, y el 5 de ese mismo mes, los investigadores empaquetaron las réplicas de Enigma, las Láminas de Zygalski y las máquinas Bomby que aún tenían y huyeron a Francia desesperadamente en un viaje lleno de contratiempos, durante el cual tuvieron que destruir todo su equipo de investigación y descifrado. Pero finalmente pudieron continuar su trabajo en Francia, compartiendo sus avances con los británicos, que les proporcionaron un equipo como el que habían perdido en su apresurada huida de Polonia.

    Cuando los alemanes ocuparon Francia algunos investigadores Polacos volaron hasta Inglaterra, pero la mayoría fueron capturados mientras intentaban llegar a España a través de los Pirineos. Desde que entregaron su información a los británicos, los investigadores polacos fueron apartados de la investigación más importante, la del cableado de los nuevos rotores que empezó a utilizar la marina alemana ( VI, VII y VIII ) y que no se conoció hasta que estos rotores fueron capturados.

    ¿Por qué a Rejewski no le fue permitido utilizar el mismo método que había utilizado con éxito anteriormente para conocer el cableado interior de los rotores?. Tal vez fue arrogancia o tal vez solo la necesidad de mantener en secreto la operación, tanto que la mayoría de los investigadores británicos que estaban en Enigma no sabían que su trabajo era posible gracias a las investigaciones hechas por los polacos anteriormente. Seguramente los códigos no hubieran sido descifrados nunca sin su ayuda.

    Finalmente estos tres hombres, que hicieron la Segunda Guerra Mundial mucho más corta, solo recibieron una pequeña compensación económica, muy escasa comparada con la importancia que tuvo su trabajo, y una condecoración de bajo rango en Polonia, cuando hubieran merecido el más alto reconocimiento por parte de todos los países aliados.

    Los tres, sin embargo, tuvieron suertes dispares, Jerzy Rozycki se perdió en el mar, durante un viaje que hacía de Francia a Argelia en 1942. Henryk Zygalski permaneció en Inglaterra después de la guerra, hasta su muerte en 1978. Marian Rejewski regresó a Polonia donde murió a la edad de 74 años.


    Los británicos. El proyecto ULTRA y Bletchley Park


    Durante la Primera Guerra Mundial el descifrado de los códigos enemigos por parte de los británicos se llevaba a cabo en la “Habitación 40”, uno de los departamentos del Almirantazgo. En 1920 esta función se traspasó desde la marina hasta el Ministerio de Asuntos Exteriores.

    Al principio sin ninguna máquina Enigma, las esperanzas de romper el código eran muy pequeñas. En particular, el cableado de los rotores no se conocía, hasta que los polacos les pasaron toda esa información durante el encuentro secreto de 1939. En Agosto de 1939, la investigación de los códigos secretos se trasladó físicamente a Bletchley Park (conocido como BP), a unas 40 millas de Londres, bajo la dirección del comandante de la marina Alaistair Denniston.

    En Bletchley Park convivían maestros de ajedrez, matemáticos y lingüistas de toda Gran Bretaña, aunque la mayoría eran de la Universidad de Cambridge. Uno de los que trabajaron en BP fue Ian Fleming, que después se hizo famoso como escritor con las novelas sobre James Bond.

    Gordon Welchman, que trabajaba en Bletchley Park analizando frecuencias de radio, considerando el doble cifrado de las claves ideó un sistema para eliminar algunas de ellas mediante un sistema que consistía en unas láminas que se perforaban en lugares concretos y luego se apilaban unas encima de otras. Si la luz pasaba a través de uno delos agujeros esto podía indicar una posible clave. Cuando le comunicó su idea a su superior recibió con sorpresa que su idea ya la habían tenido hace tiempo los investigadores polacos. Había inventado independientemente las Láminas de Zygalski.


    Las posibles claves obtenidas en las Láminas de Zygalski se probaban en unas máquinas llamadas Bombas, basadas en el diseño de la Bomby de los polacos. Cuando Hitler invadió Dinamarca y Noruega, el 9 de Abril de 1940 se empezaron a descifrar parte de las comunicaciones alemanas.





    En Mayo, durante la batalla de Francia, los británicos ya eran capaces de leer la mayoría de los mensajes de la Luftwaffe (la aviación alemana). A esta operación de la Inteligencia Británica se le llamó ULTRA.

    Pronto fue evidente que ULTRA podía ser de vital importancia para los aliados. Sin embargo, si los alemanes se daban cuenta de que sus códigos secretos eran como libros abiertos para los aliados, inmediatamente cambiarían todas las claves y probablemente sustituirían la máquina Enigma por otro sistema mucho más complicado.

    ¿Cómo transmitir los mensajes descifrados de ULTRA sin que los alemanes se dieran cuenta de que lo estaban haciendo? La solución fue crear una pequeña división de jóvenes oficiales llamada SLU (Unidades Especiales de Enlace) y que eran los encargados de transmitir y recibir estos mensajes. Ellos serían los únicos en contacto directo con Bletchley Park y eran los únicos que podían mandar y recibir mensajes de ULTRA, es decir la información de los mensajes alemanes descifrados.

    Esta información se transmitía con una máquina similar a Enigma, pero ésta tenía muchos más rotores. Los aliados tuvieron la ventaja en el diseño de esta máquina de que conocían los puntos débiles del sistema alemán. Además se establecieron unas normas para la transmisión de información referente a ULTRA.

    1.El número de personas que podían recibir mensajes era limitado (Solo oficiales SLU)

    2. El oficial SLU que recibía el mensaje lo llevaba en persona hasta su comandante y lo destruía cuando éste lo había leído.

    3.Los mensajes ULTRA recibidos no podían ser transmitidos o repetidos de nuevo.

    4.ULTRA no debía utilizarse en cualquier situación de modo que el enemigo pudiera enterarse de la situación. Todos los mensajes deberían de adjuntar información falsa o ya conocida, de modo que sirviera de excusa para mandar los mensajes.

    5. Ningún aparato referente a la operación ULTRA podía encontrarse en ningún lugar en el que tuviera posibilidades de ser capturado.


    Aunque los británicos leían regularmente los mensajes de la Luftwaffe, los importantes mensajes de la Kriegsmarine (la marina alemana) continuaban siendo un misterio. Pero el submarino alemán U-33, que se encontraba sembrando minas en el estuario de Clyde el 12 de Febrero de 1940, fue forzado a salir a la superficie por las cargas de profundidad del HMS Gleaner, que lo capturó. Los rotores de la Enigma que llevaba el U-33 en su interior fueron entregados a los oficiales de mando del submarino para que los lanzaran al océano nada más abandonarlo. Uno de ellos con las prisas olvidó hacerlo y cuando fueron atrapados por los británicos encontraron 3 rotores en el bolsillo de su pantalón.

    Ocho rotores (desde el I hasta el VIII) se podían ser utilizados en la Enigma, pero tres de ellos, VI, VII y VIII solo eran utilizados por la Kriegsmarine. VI y VII fueron recuperados en esta operación, pero sin el VIII los mensajes de la marina alemana seguían siendo un misterio.


    A pesar de que los mensajes de la Kriegsmarine no podían ser descifrados, BP fue capaz de leer regularmente los de la Luftwaffe. La aviación alemana era particularmente negligente en aplicar los procedimientos de utilización de Enigma. Así que los británicos pudieron tener conocimiento de los planes de Hitler para invadir las islas, la que fue llamada operación Seelöwe. Antes de que esta invasión pudiera llevarse a cabo, la RAF (aviación británica) tenía que ser neutralizada, así como las pistas de aterrizaje. Gracias al conocimiento de estos planes, la RAF no estaba desprevenida y no los bombardearon antes de que pudieran despegar, como era la intención de los alemanes. Tan seguros estaban los alemanes de la victoria de su Luftwaffe que uno de los generales llegó a comunicar a Hitler que una invasión no era necesaria, cuando sólo con la aviación serían capaces de hacer capitular a Gran Bretaña.

    Muchos mensajes, descodificados por BP, revelaban la existencia de 1300 bombarderos alemanes repartidos entre Bélgica, Holanda y Francia, preparados para iniciar el ataque. Y también la existencia de cuerpos especiales de paracaidistas esperando el comienzo de la invasión. El día elegido para el gran ataque era el 15 de Agosto de 1940, llamado Adler Tag (Día del águila). Los británicos, que ya estaban advertidos fueron capaces de organizarse y finalmente la batalla se saldó con 75 aviones alemanes perdidos, por solo 34 británicos. Los ataques se sucedieron pero todos se saldaron con resultados parecidos, los alemanes se preguntaban como era posible que nunca cogieran desprevenidos a los británicos. Finalmente, el día 15 de Septiembre se canceló la operación Seelöwe.

    A pesar de la existencia de ULTRA, una ciudad como Coventry debió de ser sacrificada para mantener el secreto sobre la codificación de Enigma. Esto sucedió cuando el 14 de Noviembre de 1940 un operador alemán cometió el error de escribir en su Enigma el nombre completo de la ciudad que se iba a bombardear, en lugar de referirse a ella por un código preestablecido que era desconocido para los ingleses. Los ingleses al descodificar el mensaje se quedaron sorprendidos, pero también contrariados. Si ordenaban la evacuación de Coventry los alemanes se darían cuenta de que sus mensajes podían ser interceptados y leídos, y seguramente harían cambios en Enigma para convertir en verdaderamente indescifrables sus mensajes. Esta falta de información era algo que no podía permitir el Servicio de Inteligencia Británico, así que Coventry fue sacrificada por mantener el secreto de ULTRA.

    El 9 de Mayo de 1941, un submarino U-110 alemán atacó a un convoy con destino a Gran Bretaña. El destructor británico Aubretia, que actuaba como escolta del convoy, fue capaz de forzar al submarino a salir a la superficie mediante cargas de profundidad. Una vez allí los británicos fueron capaces de abordarlo.

    El operador alemán encargado de la radio y de transmitir los mensajes, Heinz Wilde, según la doctrina que le habían enseñado creía que Enigma era indescifrable aún cuando una de las máquinas pudiera ser capturada. Por eso, como pensaba que el submarino estaba apunto de hundirse, no se preocupó de destruir la máquina Enigma o las claves del submarino. Pero el submarino no se hundió y los británicos fueron capaces de recuperar todo, la máquina Enigma con sus rotores, las claves que se utilizarían hasta Junio y los mapas de posiciones del resto de submarinos. El capitán del submarino alemán se dio cuenta del error que había cometido al atacar ese convoy y revelar a los británicos todos los secretos de las comunicaciones secretas de la Kriegsmarine y se suicidó tirándose al agua en medio del Océano Atlántico.

    Gracias a las claves obtenidas y a también a que ahora conocían el cableado de todos los rotores, incluidos los VI, VII y VIII que utilizaba solo la Kriegsmarine, los británicos fueron capaces de descifrar la mayoría de los mensajes alemanes, pudiendo hundir muchos barcos de apoyo camuflados o submarinos, vitales para los alemanes.

    Pero a pesar de que los británicos conocían todos los detalles sobre los planes del enemigo, estuvieron muchas veces al borde de la derrota, no tenían suficientes hombres, máquinas y provisiones para afrontar la guerra. Solamente a partir de la entrada de los Estados Unidos en la guerra de parte de los aliados pudieron empezar a coger ventaja a los nazis.


    LA BOMBA DE TURING


    Esta máquina fue la utilizada por los británicos en Bletchley Park para descifrar los mensajes que los alemanes cifraban con la máquina Enigma. Sin la existencia de la Bomba de Turing hubiera sido imposible la desencriptación de los mismos, porque la máquina Enigma, a pesar de ser un mecanismo electromecánico, llegó a tener un número superior al trillón de claves posibles para cifrar cada mensaje. Y este número era demasiado grande como para intentar deducir o por lo menos descartar muchas de las claves sin la ayuda de una máquina.

    La Bomba de Turing se basó en el diseño de una máquina llamada Bomby creada anteriormente por los polacos, aunque era mucho más potente que su antecesora, alrededor de unas 15 veces más. La invención de esta máquina se atribuye a dos grandes matemáticos: Alan Turing y Gordon Welchman.



    Alan Turing


    Gordon Welchman


    Una vez se comenzaron a poder descifrar los mensajes alemanes se pudo observar que éstos guardaban una cierta forma que era siempre igual. Después los alemanes complicaron más el cifrado añadiendo más rotores y cambiando el doble enciframiento de la clave como se ha explicado antes, haciendo de esta manera el descifrado más difícil. Por lo que se empezó la búsqueda de nuevos métodos o sistemas para descifrar los mensajes. La máquina Bomby inventada por los polacos no era suficiente. Pero aún así, los mensajes alemanes seguían teniendo muchas veces una forma estereotipada de manera que se podían encontrar equivalencias entre una parte del texto cifrado y sus respectivas letras en el texto original, ya que éstas se conocían. A estas frases cifradas de las que se conocía el texto original del que provenían se denominaban “cribs”(chuletas). Estas cribs fueron el medio por el que los británicos, mediante la Bomba de Turing, pudieran descifrar los mensajes alemanes.


    Pongamos un ejemplo, muchos mensajes comenzaban diciendo: “Al general ...” Nuestro ejemplo será: “ Su general Slarz” y su equivalente en cifrado será BEJYKTNRYTUULV.


    SUGENERALSLARZ

    BEJYKTNRYTUULV


    Turing fue el primero en pensar que ciertas cribs eran circularidades lógicas que se podían dar sólo en unas cuantas posiciones del scrambler de la máquina Enigma. Esto se basaba en el hecho de que ciertas letras eran equivalentes en el texto original y en el cifrado. En nuestro ejemplo se pueden unir así los diferentes pares de letras.


    SUGENERALSLARZ

    BEJYKTNRYTUULV

    El segundo par que encontramos es U con E, el cuarto E con Y, el noveno Y con L y el undécimo L con U. Esto se llamaba bucle, porque empieza por una U y termina con la misma letra. Turing se dio cuenta de que sólo en unas cuantas posiciones del scrambler era posible que un bucle como ese se produjese y que era posible construir una máquina que pudiera buscar esas secuencias.

    Después de la invasión de Polonia los investigadores polacos, con Marian Rejewski al frente, tuvieron que huir y pasaron a los británicos toda la información sobre la desencriptación de Enigma que tenían, además de la máquina Bomby. La máquina inventada por los polacos y la Bomba inventada por Turing utilizaban diferentes algoritmos, pero mecánicamente eran similares. Una Bomba era algo parecido a una serie de Enigmas trabajando a la vez. Antes os he puesto una vista desde fuera. Estas son sus tripas:





    Según Welchman las Bombas tenían solamente doce juegos de rotores de Enigma, aunque existen evidencias de que existieron otras Bombas de mayor tamaño. Aunque es difícil estar seguro porque todas fueron destruidas al terminar la guerra. Sin embargo, para la crib de nuestro ejemplo solamente se necesitaban 4 juegos de rotores. Aunque según la técnica de Turing se necesitaban más bucles para eliminar un número mayor de posibilidades y reducirlas hasta una cantidad que pudiera ser probada. Pero nosotros utilizaremos solo una crib para hacer más sencilla la explicación.

    Hasta ahora hemos dicho que existe un bucle entre una crib y su equivalente en el texto cifrado. El mecanismo que Turing ideó usaba un teorema matemático muy común que es la reducción al absurdo. Él comenzaba asumiendo la hipótesis de que todas las posibles posiciones de inicio de los rotores ( 26x26x26x60 )eran la correcta y entonces intentaba probar lo contrario.

    Si con este procedimiento conseguía demostrar que una posición no era la correcta, la máquina pasaba automáticamente a la siguiente para hacer la misma prueba.

    Sigamos con nuestro ejemplo, vamos a suponer que no existe conexión en el steckerboard para la letra U.

    Stecker (U) = U

    Si esto es verdad la letra que se ha tecleado en la Enigma en segundo lugar es la U. Esta va a través del scrambler y vuelve como otra letra que debe ser (de acuerdo con la hipótesis que queremos demostrar) Stecker (E). Recordemos que la señal pasaba después de por el scrambler por el steckerboard antes de llegar a la bombilla E. Así que obtenemos la letra o también le podríamos llamar letra virtual Stecker (E). Como el steckerboard no se cambiaba durante una transmisión después de establecer su configuración inicial y además el cambio de letra del steckerboard era en los dos sentidos, podemos ya saber que la letra que obtendremos después de cifrar la letra que se encuentra en segunda posición y la que obtenemos a la salida del steckerboard después de pulsar la E en la cuarta posición es la misma. En esa misma cuarta posición la letra que obtenemos después de pasar por el scrambler y el steckerboard de nuevo es la letra virtual Stecker (Y), que nos lleva hasta la novena posición, en donde la secuencia es al contrario, L está cifrada en Y, que es el camino opuesto que nosotros deseamos para la secuencia de nuestro bucle. Pero esto no es muy importante al fin y al cabo porque nosotros sabemos que la señal de entrada y la de salida de una máquina Enigma serán recíprocas para la misma posición de los rotores. Si pulsamos la L obtendremos una Y y si tecleamos una Y obtendremos una L (en este ejemplo). Por el mismo proceso nosotros podemos pensar que la salida que obtendremos en la novena posición es Stecker (L), la cual es la entrada de la undécima posición, de la que obtendríamos una salida que nos cerraría el bucle Stecker (U), que si nuestra hipótesis es correcta será U

    Ahora probaremos nuestro teorema usando un carácter conocido U y tres caracteres virtuales Stecker (E), Stecker (Y) y Stecker (L). Lo bueno de nuestro teorema es que nos da igual las conexiones que existan en el steckerboard en ese momento, ya que no utilizamos ninguna transformación excepto U para probarlo. De modo que los trillones de posibles enciframientos diferentes ahora se reducen a 26x26x26x60, posibles posiciones de los rotores que tendrían que ser probadas. Puede que este sea un número demasiado grande para ser probado a mano pero no para ser probado con una máquina.

    La pregunta sería: ¿Cómo transformaría a la letra U el steckerboard?. Después hablaré de una característica en la construcción de la Bomba indicada para este caso. antes debemos recordar que la corriente pasaba dos veces a través de los rotores de la Enigma por cada letra cifrada y debido al reflector las transformaciones del scrambler eran también recíprocas (gracias a esto no se necesitaban claves diferentes para cifrar y descifrar). Así que dejando de lado los movimientos de los rotores, las transformaciones al pulsar una letra eran las siguientes:

    - Se pulsa una tecla
    - Transformación en el steckerboard
    - Transformación en el rotor rápido de derecha a izquierda
    - Transformación en el rotor medio de derecha a izquierda
    - Transformación en el rotor lento de derecha a izquierda
    - Transformación en el reflector
    - Transformación en el rotor lento de izquierda a derecha
    - Transformación en el rotor medio de izquierda a derecha
    - Transformación en el rotor rápido de izquierda a derecha
    - Transformación en el steckerboard
    - La bombilla de la letra correspondiente se enciende


    Los elementos de la Bomba solamente hacían el camino contrario de la parte del scrambler:

    - Transformación del rotor rápido de derecha a izquierda
    - Transformación del rotor medio de derecha a izquierda
    - Transformación del rotor lento de derecha a izquierda
    - Transformación del reflector
    - Transformación del rotor lento de izquierda a derecha
    - Transformación del rotor medio de izquierda a derecha
    - Transformación del rotor rápido de izquierda a derecha


    Existía una gran diferencia en como estaban cableados los rotores. Turing necesitaba lo que se llamaba un doble scrambler en el que había dos rotores rápidos, dos medios y dos lentos con un reflector en el medio. En este caso las señales se originaban desde la derecha pero pasaban a través de siete elementos de transformaciones y solamente una vez por cada uno de ellos.

    Físicamente no había 6 rotores, sino tan solo 3. Cada uno de ellos formado por dos discos. Uno interior para las transformaciones de izquierda a derecha y otro exterior par las transformaciones de derecha a izquierda. Cada Bomba tenía doce juegos de tres rotores, cada uno de ellos tenía contactos de entrada y salida cada uno de ellos con 26 cables, que se podían conectar de diversas maneras.

    El símbolo utilizado para representar el doble scrambler y sus siete elementos de transformaciones con sus contactos de entrada y de salida este:



    Los términos Output e Input significan salida y entrada respectivamente.

    Para probar nuestra crib los contactos de entrada y de salida del scrambler deberían estar conectados para probar el bucle que hemos planteado antes, que sería U-E-Y-L-U. La Bomba trabajaría como una serie de máquinas Enigma operando en paralelo, cifrando simultáneamente cada una de ellas una parte diferente de nuestra crib.



    El contacto (bus) U estaba conectado a un aparato llamado comparador, que examinaría los 26 cables y pararía a la Bomba cuando se dieran ciertas condiciones. Antes de conectar la bomba los rotores deberían de ser llevados hasta las posiciones adecuadas según los pares de letras de nuestra crib. En este caso las posiciones adecuadas serían AAB la primera, AAD la siguiente, AAI la tercera y AAK la última.

    Para suponer nuestra hipótesis de Stecker (U) = U, el cable U de la entrada U y la salida U deberían estar conectados a la corriente. Si después de esto otro cable de los contactos U (entrada o salida) tenía corriente esto indicaba que no era la posición correcta para nuestro bucle y la Bomba giraría. Ahora la posición de los rotores sería AAC, AAE, AAJ y AAL. Se produciría el mismo test para esta posición y si no era la correcta (llegaba corriente algún cable de los contactos de salida U) volvería a girar. Cuando el rotor rápido hubiese hecho una vuelta completa, el medio giraría un lugar, y cuando, poco a poco, el medio hubiese dado una vuelta completa el lento giraría un lugar. Así hasta que las 26x26x26 combinaciones fueran probadas.

    Si en una posición particular de los rotores solamente llegaba corriente al cable U, la Bomba pararía. Entonces un operador anotaría la posición de la Bomba y la pondría en funcionamiento de nuevo en la siguiente. Esto era lo que se conocía como “drop”(gota). No todas las gotas eran válidas y el número de gotas no válidas era proporcional a la simplicidad de la crib utilizada. En nuestro ejemplo habría aparecido un gran número de gotas falsas, un número tan grande que no nos habrían servido de nada. En realidad se necesitaban tres o cuatro bucles en la crib para obtener un número de gotas falsas razonablemente pequeño.

    El esquema necesitado hubiera resultado algo así:



    En un trabajo en red como este (donde los bucles se encontraban unos dentro de otros) cuando se estaba probando una posición incorrecta de los rotores era muy común que llegara corriente a todos los cables conectados a la salida del comparador. Si, como en el caso de antes, el comparador estaba conectado al contacto U y la corriente estaba inicialmente aplicada al cable U de ese contacto y el comparador detectaba corriente en todos los cables de la salida menos en el X esto indicaría una situación muy especial, la Bomba había alcanzado una clave válida de Enigma. Pero en la que las letras U y X deberían estar conexionadas entre sí en el steckerboard.

    Para demostrar esto nos podemos imaginar el caso en el que nosotros hemos comenzado, pero con la hipótesis de que Stecker (U) = X. Para probar esto hubiéramos aplicado corriente al cable X del contacto U y si se probaba con la posición correcta de los rotores el comparador solamente podría detectar corriente en el cable X del contacto de salida U. Lo opuesto por lo tanto es que, si en esa situación, la corriente se aplicaba a un cable diferente en el contacto de entrada U y el comparador detectaba corriente en todos los cables del contacto de salida menos en el X, entonces los rotores deberían estar en una situación en donde el cable de la X estuviera eléctricamente aislado. Esto implicaría que U y X estaban conexionados en el steckerboard.

    Encontrar cribs con tres o más bucles no era fácil y con este problema Gordon Welchman hizo una observación extremadamente importante para solucionarlo y que incrementó notablemente el rendimiento de la Bomba de Turing y al mismo tiempo redujo su dependencia de la existencia de bucles en las cribs.

    Welchman se dio cuenta de que si por ejemplo el cable U era llevado por el scrambler en la posición 2 a, por ejemplo T, con la posición correcta de los rotores, esto querría decir que Stecker (E) = T, pero también implicaría que Stecker (T) = E, y cuando esto pasaba podía ser utilizado para formar un nuevo bucle.

    En este ejemplo donde habíamos alcanzado la situación de Stecker (E) = T, si aumentamos nuestra red con otro scrambler que represente la sexta posición de nuestra crib y aplicamos corriente en el cable E del contacto Stecker (T) nos quedaría una cosa así:



    La ventaja de esto sería que haríamos desaparecer algunas de las gotas falsas, pero solamente en el caso en que la condición Stecker (E) = T sea verdad. Welchman añadió un pequeño cambio al diseño de la Bomba realizado por Turing.

    Este cambio fue llamado Tabla Diagonal (Diagonal board) y consistía en una matriz cuadrada de 26x26 terminales. Cada fila eran 26 enchufes correspondientes a cada uno de los cables de los contactos (buses) de la A a la Z. No todos se usaban a la vez . Por ejemplo el cable A del contacto B podía estar conectado al cable B del contacto A, el cable A del contacto C podía estar conectado al cable C del contacto A, y así el cable T del contacto E estaría conectado al cable E del contacto T. Cuando Welchman ideó esta mejora todas las Bombas de Turing construidas hasta ese momento fueron cambiadas inmediatamente y la Tabla Diagonal cobró una gran importancia y se convirtió en el elemento central al que estaban conectados todos los cables del scrambler. Pudiendo ampliar de esta manera el número de bucles que se podían formar. Esta modificación tuvo dos efectos. Las cribs no tenían porque contener bucles y podían ser cortas. Esto último fue particularmente importante debido a que los rotores de la máquina Enigma se iban moviendo.

    La Bomba poseía 36 rotores, que formaban 12 juegos de 3 rotores, así que había un total de 12 rotores rápidos, 12 rotores medios y 12 rotores lentos. Todos los rotores rápidos giraban juntos y cuando habían completado un giro completo todos los rotores medios avanzaban a su siguiente posición y cuando éstos también habían llegado a completar un giro avanzaban una posición los 12 rotores lentos, así que las 17576 posiciones eran probadas.

    Así funcionaba la máquina Enigma, en realidad tenía un ciclo básico de 16900 posiciones, aunque como se desconocía la configuración de los rotores era imposible desestimar las 676 (26x26) posiciones en las que giraban y en las que, por lo tanto, no se podía cifrar el mensaje.

    También era imposible saber o predecir en que lugar la crib iban a girar los rotores. La solución solía ser cortar la crib en dos mitades y una de ellas se probaría libre de los movimientos del rotor medio y el rápido. Todo esto hubiera sido mucho más difícil sin la ayuda de la Tabla Diagonal.

    Pero a pesar de todas estas dificultades los investigadores de Bletchley Park fueron capaces de superarlas gracias a una gran organización en escala, en la que a finales de la Segunda Guerra Mundial llegaron a estar trabajando 10.000 personas en la desencriptación de mensajes.

    A efectos de la guerra esto tuvo una gran importancia para los aliados, que podían tomar ventaja a sus enemigos (todos los países del Eje utilizaron la Enigma, incluso España también utilizó unas cuantas regaladas por Hitler, para regocijo de los espías británicos). De esta manera el gran mérito de la operación ULTRA fue la disminución de la duración de la guerra y el gran ahorro de vidas que eso supuso.
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    Espero que os haya gustado. Salu2


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    Última edición por Elrohir; 27-01-07 a las 13:47

    "Si los que hablan mal de mí supieran lo que pienso de ellos... hablarian aun peor"

    "Que gran vasallo si hubiere buen señor..."


    "Solo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro de la primera"

  20. #99

    El Cuerpo Militar de Enfermeras de EEUU.

    Igual que el compañero Elrohir, también voy a dar nueva aportación diferente al Hilo de Historia Militar, dándole un toque femenino al mismo.
    Como en otras guerras, la aportación del Cuerpo Militar de Enfermeras en el frente de batalla, ha jugado un importante papel en el soporte y desarrollo de las mismas, realizando labores médicas y de apoyo en los hospitales de campaña casi siempre en situaciones muy precarias y con medios muy limitados.
    Además de dar cobertura sanitaria de urgencia a los heridos en las contiendas, elevar su moral, y supongo que alegrando también la vista a los maltrechos soldados. xDDD.


    *********************************



    El Cuerpo de Enfermeras del Ejército de los EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial



    Más de 59.000 enfermeras estadounidenses prestaron sus servicios en el Cuerpo de Enfermeras del Ejército de los EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial (II GM). Las enfermeras trabajaron más cerca que nunca del frente de batalla. Como parte de la cadena de evacuación establecida por el Departamento Médico del Ejército de los EE.UU. durante la guerra, las enfermeras desempeñaron sus servicios bajo fuego en hospitales de campaña y en hospitales de evacuación, en hospitales en trenes o en buques, y como enfermeras en transportes médicos aéreos. La habilidad y dedicación de éstas enfermeras contribuyeron a disminuir enormemente el índice de mortalidad entre los soldados en cada teatro de operaciones durante la guerra. Menos del cuatro por ciento de los soldados estadounidenses que recibieron tratamiento médico o fueron evacuados, murieron posteriormente debido a sus heridas o enfermedades.

    La tremenda necesidad de mano de obra que enfrentaba los EE.UU. durante la II GM creó numerosas oportunidades sociales y económicas para la mujer estadounidense. Tanto la sociedad como los militares en los EE.UU. rápidamente ofrecieron a las mujeres la posibilidad de desempeñar varios papeles. Debido a que un gran número de mujeres entraron a formar parte de las industrias y muchas de las profesiones por primera vez, la carencia de enfermeras y la importancia de las mismas estableció claramente el estatus de la profesión. El ejército reflejó un cambio de actitud al otorgar en junio de 1944 grados de oficiales, privilegios de jubilación completa, pensiones para los dependientes, e igual salario a las enfermeras. Más aún, el Gobierno ofreció a los estudiantes de enfermería educación gratuita durante los años 1943 a 1948.

    Mujeres y hombres estadounidenses provenientes tanto de pueblos pequeños y grandes ciudades se integraron al servicio militar y fueron trasladados a través del mundo. Sus experiencias adquiridas durante la guerra ampliaron sus vidas así como también sus expectativas. Después de la guerra muchos veteranos, incluyendo enfermeras, aprovecharon las crecientes oportunidades educacionales ofrecidas por el Gobierno. La II GM cambió la sociedad estadounidense de manera irrevocable y nuevamente definió el estatus y las oportunidades de la enfermera profesional.

    Operaciones Iniciales en el Pacífico

    El Cuerpo de Enfermeras del Ejército de los EE.UU. estaba integrado por menos de 1.000 enfermeras el 7 de diciembre de 1941, el día que los japoneses atacaron sorpresivamente Pearl Harbor. Ése infame día 82 enfermeras del Ejército estaban en Hawaii desempeñando sus servicios en tres centros médicos. El Hospital del Ejército Tripler fue avasallado por víctimas de quemaduras extremas y conmoción. Las escaleras de la entrada estaban cubiertas de sangre y los pasillos estaban llenos de hombres heridos acostados sobre el suelo esperando sus turnos para ser operados. Enfermeras tanto de la Marina como del Ejército y sus ayudantes trabajaron hombro a hombro con enfermeras y doctores civiles. A medida que las víctimas continuaron llegando en forma constante, el hospital enfrentó una carencia espantosa de abastecimientos médicos. La doctrina del Ejército establecía que se debía mantener los abastecimientos médicos bajo llave, y además los atrasos burocráticos impedían que las enfermeras y médicos pudiesen tener acceso a los abastecimientos rápidamente. El personal médico, trabajando bajo enorme presión enfrentó la carencia de instrumentos médicos, materiales estériles y para sutura. Los cirujanos pasaban las tijeras de una mesa a otra, y tanto los doctores como las enfermeras usaron trapos para limpiar cómo máscaras quirúrgicas y operaron sin usar guantes.



    Las enfermeras en los hospitales Schofield y Hickam Field enfrentaron circunstancias similares e igualmente difíciles. La enfermera directora de Hickam Field, Teniente Primera Annie G. Fox, fue la primera de muchas enfermeras a la cual se le otorgó la medalla de Corazón Púrpura (Purple Heart) creada por el presidente George Washington durante la guerra revolucionaria, para premiar el "desempeño sobresaliente en sus tareas y actos meritorios de extraordinaria lealtad."

    Durante 1941 los EE.UU. respondieron a las crecientes tensiones en el Oriente y en Asia del sur este con el despliegue de tropas en las Islas Filipinas. El número de enfermeras del Ejército desempeñando sus funciones en las islas creció proporcionalmente a más de cien. La mayoría de las enfermeras trabajaban en el Hospital General Sternberg en Manila y en el Fuerte McKinley, siete millas fuera de la ciudad. No obstante, unas cuantas enfermeras estaban en el Fuerte Stotsenberg, 75 millas al norte de Manila, y dos trabajaban en el Campamento John Hay, ubicado a 200 millas al norte en las montañas. Varias enfermeras trabajaban en la Isla de Corregidor.

    Los japoneses atacaron las Filipinas el 8 de diciembre de 1941. La pista aérea Clark, adyacente al hospital del Ejército en el Fuerte Stotsenberg, sufrió un ataque aéreo que duró tres horas, durante el cual aeronaves, cuarteles y talleres fueron bombardeados. El hospital no fue dañado, pero el gran número de víctimas del ataque aéreo abrumó al personal hospitalario, que no era numeroso. La enfermera directora del Hospital Sternberg envió varias de sus enfermeras a Stotsenberg para ayudar. Permanecieron allí hasta el 27 de diciembre día que recibieron órdenes de evacuar a Manila. Cuando las tropas japonesas llegaron a la isla principal de Luzón y estaban acercándose a la ciudad de Manila desde el norte, todas las enfermeras que estaban trabajando fuera de la capital habían podido llegar a la misma sanas y salvas, con excepción de dos que se quedaron desamparadas en el Campamento John Hay y fueron hechas prisioneras.


    El General Douglas MacArthur, comandante de las Fuerzas Armadas de los EE.UU. en el Oriente, declaró a Manila una ciudad abierta y ordenó que las enfermeras se trasladasen a la Isla de Corregidor, y envió 45 de ellas a la península de Bataan, para preparar dos hospitales de emergencia para ser utilizados por fuerzas estadounidenses y de las Filipinas, que estaban en ese entonces luchando en la mencionada península. El hospital general , cerca de Limay, recibió bajas directamente de las líneas delanteras. El hospital consistía de 16 edificios de madera y originalmente bien abastecidos. Más de 1.200 víctimas necesitando cirugía (amputaciones traumáticas, heridas a la cabeza, pecho y abdomen) fueron admitidas durante un período de un mes.

    Aquellos pacientes suficientemente fuertes fueron trasladados al Hospital General 2, ubicado cerca de Cabcabin en el Río Real. El hospital no tenía ni carpas, ni edificios, sólo un toldo de árboles protegía a los pacientes de la fuerza aérea japonesa.

    Los japoneses bombardearon el Hospital 1 el 29 de marzo de 1942, acertando directamente en los pabellones e hiriendo a más de cien pacientes. Una enfermera recuerda la fuerza del ataque. "El sargento me tiró debajo del escritorio, pero el escritorio voló en el aire con el impacto del bombardeo, cómo así también él y yo. Me escuché a mí misma jadeando. Mis ojos fueron arrancados de sus cuencas, mi cuerpo entero parecía hinchado y despedazado por la presión violenta. Luego caí al suelo y el escritorio cayó encima mío y rebotó. El sargento echó el escritorio a un lado, y jadeando, llena de moretones, adolorida, y sintiéndome enferma debido a que había tragado el humo de los explosivos, me paré lentamente". Lo que vio fue horripilante. Los pacientes habían sido arrancados violentamente de sus camas. Cuerpos y miembros de los mismos se encontraban colgados en las ramas de los árboles. No obstante, las enfermeras aún sabiendo que no podían hacer gran cosa, continuaron su arduo trabajo.


    Cada semana que transcurría, el número de los pacientes en ambos hospitales aumentaba, y los abastecimientos disminuían. La carencia de comida y vestimenta hacían que las tropas estadounidenses y filipinas fuesen susceptibles de contraer malaria, disentería, beriberi y fiebre dengue. Un número creciente de tropas sufrieron malnutrición, y a fines de marzo del mismo año, cada hospital destinado inicialmente para servir a 1.000 personas, estaba atendiendo 5.000.

    Un día antes que las tropas estadounidenses y filipinas en Bataan se rindieran a los japoneses, las enfermeras, fueron trasladadas al Hospital Malinta Tunnel en la Isla de Corregidor.

    La isla fue bombardeada fuertemente por los japoneses causando terribles daños. El General de División Jonathan M.Wainwright comandante de las fuerzas estadounidenses en Corregidor, decidió que la rendición era inevitable y ordenó que la mayor cantidad posible de enfermeras fuesen trasladadas a Australia. El 29 de abril, 20 enfermeras abandonaron la isla en aeronaves de la Marina. Sólo una de las aeronaves llegó a Australia, la otra fue obligada a aterrizar en el Lago Mindanao. Todas las enfermeras a bordo de la aeronave fueron apresadas por los japoneses. El tres de mayo de 1942 un submarino recogió a diez enfermeras del Ejército, una de la Marina y a la esposa de uno de los oficiales de la marina y las llevó a Australia. Cuando el Ejército de los EE.UU. en Corregidor se rindió tres días mas tarde a los japoneses, aún habían 55 enfermeras trabajando en el Hospital Malinta.

    En julio los japoneses llevaron a éstas enfermeras al campamento Santo Tomás en Manila dónde se reunieron con aquellas enfermeras de la aeronave que fue obligada a aterrizar en el lago Mindanao, y todas permanecieron prisioneras de guerra hasta que las tropas estadounidenses las liberaron en febrero de 1945.

    Reclutamiento y Entrenamiento


    Seis meses después del bombardeo de Pearl Harbor por los japoneses, habían 12.000 enfermeras en el cuerpo de enfermeras del Ejército de los EE.UU. Muy pocas de ellas tenían experiencia militar previa, y la mayoría iba al trabajo ignorando los métodos y protocolos del Ejército. En julio de 1943 el Teniente General Brehon B. Somervell, Comandante General de las fuerzas de Servicio del Ejército aprobó un período de cuatro semanas de entrenamiento para cada nueva enfermera. Éste programa de entrenamiento consistía en informar a las nuevas reclutas acerca de la organización del Ejército, así como también de sus costumbre y cortesías; La higiene en campaña; defensa contra ataques aéreos, ataques químicos y mecánicos; administración de personal; correspondencia, requisición militar y responsabilidades sobre la propiedad militar. Desde julio de 1943 hasta septiembre de 1945 aproximadamente 27.330 nuevas enfermeras se graduaron de 15 centros de entrenamiento del Ejército.


    Existía una carencia de enfermeras anestesistas, por lo tanto el ejército desarrolló un programa especial de entrenamiento para aquellas enfermeras interesadas en ésa especialidad. Más de 2.000 enfermeras se entrenaron en un curso de seis meses de duración para poder suministrar distintas formas de anestesia.

    Enfermeras especializadas en el cuidado de pacientes con problemas psiquiátricos tenían también una alta demanda. Uno de cada 12 pacientes en los hospitales militares era admitido para recibir tratamiento psiquiátrico, y el Ejército rebajó aproximadamente a unos 400.000 soldados debido a razones de índole psiquiátrica. El Departamento de Cirugía General de los EE.UU. desarrolló un programa de 12 semanas para entrenar enfermeras en el cuidado y medicación de dichos pacientes.

    En junio de 1943, el Congreso de los EE.UU. aprobó el Acta Bolton, que estableció el programa del Cuerpo de Enfermeras Cadetes. El Gobierno de los EE.UU. subvencionó el costo de la educación de futuras enfermeras que hacían la promesa de, al graduarse ejercer la profesión, ya sea como enfermera militar o civil durante el transcurso de la guerra. El Gobierno así mismo subvencionó escuelas de enfermería que ofrecían en los primeros dos años y medio los cursos básicos y necesarios, de tal manera de acelerar la graduación de las enfermeras. Las enfermeras cadetes trabajaban durante seis meses en hospitales militares o civiles para de ésa manera aliviar la carencia de enfermeras. El programa de entrenamiento del cuerpo de enfermeras cadetes fue extremadamente exitoso y recibió apoyo público, sin embargo en 1948 fue suspendido a pesar de que más de 150.000 enfermeras ofrecieron testimonios para apoyar su continuación.

    En diciembre de 1943 el Departamento de Guerra decidió que existía suficiente cantidad de enfermeras y por lo tanto se podía interrumpir los esfuerzos de reclutamiento. La Cruz Roja envió telegramas a todas sus agencias para informarles que no se necesitaban más enfermeras.



    Durante la primavera de 1944, la planificación intensiva de la invasión de los Aliados en Francia, provocó un cambio de opinión, ya que además se pronosticaba un número bastante grande de bajas. Se aumentó el número de enfermeras de 40.000 que ya estaban registradas en el Cuerpo de Enfermeras del Ejército a 50.000. Se necesitaba reclutar por ende 10.000 enfermeras. Aunque el público inicialmente culpó a las enfermeras de no querer asumir sus responsabilidades, existía un gran número de ellas que habían intentado alistarse en el Cuerpo, pero debido a que la Cruz Roja había interrumpido sus esfuerzos de reclutamiento se vieron forzadas a desistir.

    En enero de 1945 el presidente Franklin D. Roosevelt durante su alocución a la nación resaltó el hecho de que existía una carencia crítica de enfermeras y las unidades médicas en los teatros de operaciones en Europa estaban a punto de derrumbarse. Propuso por ende la conscripción de enfermeras. Una propuesta legal referente a la conscripción fue aprobada por la cámara de representantes y salvo por un voto casi fue aprobada por unanimidad en el senado antes de que Alemania se rindiera. Mientras tanto, el alistamiento de más de 10.000 enfermeras en el Cuerpo de Enfermeras del Ejército a comienzos del año de 1945, hizo que ésta resolución resultare innecesaria.

    Negras Norteamericanas Como Enfermeras del Ejército.

    El Cuerpo de Enfermeras del Ejército admitió sólo una cantidad pequeña de enfermeras negras durante la II GM. Al terminar la guerra en 1945 existían solamente 479 enfermeras negras en un cuerpo de 50.000. Un sistema de cuotas establecido por un ejército segregado fue la causa que el alistamiento al cuerpo por parte de enfermeras negras fuese muy poco numeroso. En 1943, por ejemplo, el Ejército limitó el número de enfermeras negras en el Cuerpo de Enfermeras a 160. Las autoridades del ejército justificaban éstos números explicando que debido al hecho de que el Ejército era segregado las enfermeras negras sólo podían servir a soldados negros en pabellones u hospitales para negros. La reacción del público y la presión política forzaron al Ejército a suspender el sistema de cuotas en 1944. A continuación 2.000 estudiantes negras se alistaron en el programa de Cuerpo de Enfermeras Cadetes y escuelas de enfermería para negras y recibieron ayuda financiera del Gobierno.


    La primera unidad médica negra en ser trasladada al extranjero fue la Unidad 25 de Hospital Estación, integrada por 30 enfermeras. La unidad fue a Liberia en 1943 para cuidar a las tropas que estaban defendiendo pistas aéreas estratégicas y plantaciones de goma. La malaria fue el problema médico más serio que tuvieron que enfrentar. A pesar de que los pacientes que sufrían de malaria requerían un cuidado intensivo, gran parte del trabajo era de índole rutinaria y podía ser desempeñado por soldados entrenados. Las enfermeras se sintieron superfluas y el ánimo entre las misma decayó. Las enfermeras regresaron a los EE.UU. debido al bajo estado de salud y de ánimo de la unidad. Algunas de ellas fueron enviadas a hospitales generales y de estación en los EE.UU. otras se unieron a unidades médicas cerca de Tagap, Burma, donde estaban encargadas de proveer cuidado a las tropas negras. Otro grupo de 15 enfermeras fueron trasladadas a la zona del Pacífico Sudoeste en el verano de 1943 y el siguiente año en junio de 1944 un grupo de 63 enfermeras fueron a Inglaterra a ocuparse de los prisioneros de guerra alemanes. A fines de la guerra, las enfermeras negras habían servido en África, Inglaterra, Burma y el Pacífico Sudoeste.

    En El Frente

    Las enfermeras que participaron en la invasión en África del Norte el 8 de noviembre de 1942 al comienzo tenían una concepción casi nula y errónea de las realidades de la batalla y no estaban familiarizadas con los procedimientos militares. Una enfermera en el Hospital Arzew estaba tan molesta debido a los tiros incesantes de los francotiradores a las ventanas del hospital, que al querer salir afuera y a increpar a los enemigos tuvo que ser retenida a la fuerza. Varias semanas más tarde en el Hospital Quirúrgico en los montes cerca de Tebessa, las enfermeras cocieron varias sábanas juntas para formar una cruz blanca enorme para hacerles saber al enemigo en el aire que esa instalación era un hospital. La cruz sólo duró pocos minutos, ya que el oficial de la Fuerza Aérea les hizo saber que la cruz, "el orgullo y alegría de nuestros corazones, que estaba convencido el enemigo respetaría," identificaba a la unidad como una pista aérea en construcción, haciendo que la misma se convierta en un blanco importante. Las enfermeras continuaron trabajando duramente cociendo más sábanas juntas para crear un enorme cuadrado blanco y luego pintaron una cruz roja para identificar apropiadamente al hospital. Episodios parecidos a éste ultimo causaron que en 1943 el Ejército estableciera un programa de entrenamiento para sus enfermeras.

    Las enfermeras desempeñando sus servicios en África del Norte se convirtieron en expertas rápidamente, en enfrentar los desafíos del combate y al mismo tiempo cuidar a los pacientes. En febrero de 1943, la noticia de que el Ejército alemán había cruzado victorioso el Kasserine Pass fue comunicada al personal que estaba trabajando en el Hospital de Evacuación 77 situado cerca de Tebessa. Las enfermeras y los demás miembros del personal trasladaron a sus 150 pacientes 60 millas hacia un sitio más seguro. 12 horas más tarde un nuevo hospital se hallaba totalmente en estado operacional y recibiendo unos 500 pacientes adicionales. Durante el contraataque de los aliados desde mediados de abril a mayo de 1943, que significó la captura de Túnez, el Hospital 77 ofreció sus servicios médicos a 4.577 soldados durante un período de 45 días.

    En el Teatro Europeo

    En junio de 1945, la cantidad de enfermeras del Ejército en el teatro de operaciones europeo alcanzó un número de 17.345. Las primeras enfermeras en llegar a Normandía eran integrantes de los Hospitales de Campaña 42 y 45 y de los Hospitales de Evacuación 91 y 128. Desembarcaron en la cabeza de la playa cuatro días después de la invasión inicial en junio de 1944.

    Las experiencias de cada enfermera en el teatro de operaciones europeo variaba ampliamente, dependiendo en gran medida del puesto al cual estaban asignadas. Las experiencias de aquellas asignadas al Hospital de Evacuación 12 es un buen ejemplo de ésto. Los miembros de la unidad viajaron en veleros a Inglaterra, partiendo en enero de 1943 y llegaron a destino en mayo de 1945. Al llegar a destino, prepararon un hospital empleando carpas, para la futura invasión del continente por parte de los Aliados y previendo el incremento de bajas. En junio de 1944 observaron mientras que cientos de aviones de las fuerzas Aliadas que sobrevolaban para preparar la invasión del continente el 6 de junio de 1944. Las primeras bajas de la batalla llegaron al Hospital de Evacuación 12 al día siguiente, incluyendo miembros de la 101ª División Aérotransportada y de la 90ª División de Infantería. El Hospital admitió a 1.309 pacientes y llevo a cabo 596 operaciones quirúrgicas antes de ser desplazado al otro lado del canal.


    El Hospital de Evacuación 12 fue desplazado a Francia en julio, llegando a Normandía el primero de agosto. En ése entonces la mayoría de las bajas ocurridas durante las primeras semanas de la invasión ya habían sido evacuadas a Inglaterra. Durante el mes de agosto las Fuerzas Aliadas presionaron y desplazaron a los alemanes hacia el este a través de Francia hacia la línea Siegfried. El frente se desplazó rápidamente; altas cantidades de bajas se produjeron en los puestos esporádicos de resistencia, recibiendo tratamiento médico en otros hospitales de evacuación. Las instalaciones dedicadas al transporte fueron exigidas hasta el límite, y las unidades en general lidiaron con atrasos frecuentes, lo cual causó mucha frustración entre las enfermeras. Muchas veces, ellas dormían al aire libre, sin carpas, además de tener que intentar encontrar sus instrumentos y equipo.

    Las enfermeras pertenecientes al Hospital de Evacuación 12 se trasladaron 11 veces en el transcurso de dos años. Después de cada traslado debían preparar un hospital salubre y cómodo con una capacidad para tratar a grandes cantidades de heridos y enfermos. Las enfermeras debían vivir períodos de intensa y agotadora actividad y otros de absoluto aburrimiento. Debían ser flexibles, innovadoras, de pensamiento rápido, pacientes, adaptables y altamente hábiles. Sus experiencias eran similares a aquellas de otras en hospitales de evacuación y de campaña en Europa.

    Frecuentemente las enfermeras demostraban sus habilidades para permanecer calmadas en situaciones impredecibles y peligrosas. La aeronave C-47 en la cual volaba la enfermera Reba Z. Whittle fue alcanzada por el fuego antiaéreo y se estrelló en una zona enemiga. Todos los miembros de la tripulación fueron heridos incluyendo a Whittle. Los alemanes ofrecieron tratamiento médico a los prisioneros y una vez recuperados de sus heridas fueron encarcelados en Stalag IXC.

    Mientras estaba encarcelada Whittle ayudó a los demás prisioneros de guerra hasta enero de 1945, fecha en la cual fue puesta en libertad.


    A pesar de que la cadena de evacuación necesitaba frecuentes rotaciones de los pacientes, las enfermeras en terreno proveían un cuidado intensivo y más prolongado si era necesario. Desde septiembre hasta diciembre de 1944 el Hospital de Evacuación 77 recibió numerosas bajas de las tropas que intentaban eliminar a las fuerzas alemanas del bosque Huertgen. Cuatro divisiones de infantería estadounidenses fueron enviadas al bosque rugoso y todas sufrieron bajas espantosas. El área consistía en colinas muy inclinadas cubiertas por densas capas de hojas perennes y cercadas con alambre de púa y minas. Los hombres llegaron al hospital sufriendo casos de pie de trinchera, agotamiento y exposición diaria a los elementos difíciles. En diciembre el pie de trinchera era la condición que causaba más bajas que cualquier otra. Dicha enfermedad era la consecuencia de estar por más de 48 horas en pozos de tiro con los pies mojados, fríos e inmóviles. Los pacientes llegaban al hospital muchas veces incapaces de caminar. La condición era extremadamente dolorosa y demandaba un alto nivel de cuidado por parte de las enfermeras.

    La presión final hacia Alemania central le significó a las Fuerzas Aliadas un sinnúmero de bajas y exigió que las unidades médicas trabajasen bajo una enorme presión. El Hospital de Evacuación 44 permitió el ingreso de 1.348 pacientes miembros de la 3ª División Blindada en un período de 56 horas a mediados de abril de 1945.

    Las enfermeras del Ejército de los Hospitales de Evacuación 116 y 127 cuidaron a las víctimas liberadas de los campos de concentración en Dachau. Éstos pacientes necesitaban atención constante tanto físico cómo psicológico. Muchos de ellos dependían de las enfermeras cómo si éstas fuesen sus salvadoras y no permitían que ellas se fuesen. Muchas de éstas víctimas estaban hambrientas, tenían heridas provenientes de torturas sistemáticas, sufrían de tifoidea, pies helados, gangrena, dermatitis aguda y ampollas. Ocho de cada diez prisioneros tenían tuberculosis. A pesar el cuidado intensivo, muchos fallecieron por su debilidad, desnutrición y enfermedad.

    En El Teatro Del Pacífico

    Las enfermeras del Ejército de los EE.UU. trabajaron cerca de las líneas avanzadas bajo fuego en los teatros de Europa y de la zona del Mediterráneo. La valentía de ellas durante las situaciones más adversas en Anzio, la adaptabilidad en los Balcanes y el profesionalismo en Alemania demostraron que ellas debían ser consideradas elementos esenciales del Ejército estadounidense en cualquier teatro de operaciones. No obstante, los comandantes en el teatro del pacífico limitaron el papel de apoyo de combate de las enfermeras a uno más bien de retaguardia, debido a que dichos comandantes se sentían incómodos de asignar a mujeres a áreas de selvas dónde ellas podrían ser más vulnerables a los ataques de la guerrilla japonesa. Dicha decisión impopular desde el comienzo hasta el final, trajo consigo problemas de moral tanto para las enfermeras como para los soldados.


    El número de enfermeras sirviendo en la zona del pacífico aumentó considerablemente entre el siete de diciembre de 1941 (ataque a Pearl Harbor) y el final de la guerra. Las enfermeras en muchas ocasiones eran asignadas a hospitales lejos del área de combate dónde cuidaban a soldados que habían sido evacuados de las líneas avanzadas. Debido a la naturaleza movible en las islas de la campaña en la zona del pacífico, las enfermeras estaban acantonadas en las islas de Hawaii, Australia, Nueva Zelanda, Fiji, Nueva Caledonia y las de Nueva Hebrides en 1942 pero sólo llegaban a las zonas de combate cuando este había terminado. Siempre estaban un paso atrás de las tropas estadounidenses, llegando a una isla después que las Fuerzas Aliadas aseguraban el control sobre la misma. Las enfermeras estaban acantonadas fuera del área de la posible amenaza de un ataque terrestre japonés.

    La isla de Nueva Caledonia se convirtió en la base central de siete hospitales de acantonamiento y de dos hospitales generales debido a que el clima era templado y no existían casos de malaria. Más enfermeras sirvieron en Nueva Caledonia y permanecieron allí más tiempo que en cualquier otra isla del pacífico salvo Australia y Hawaii. Las primeras enfermeras en ver la isla fueron aquellas que pertenecían a los Hospitales de Acantonamiento 9 y 109 y el Hospital de Evacuación 52, quienes llegaron a Nueva Caledonia en marzo de 1942.

    Los hospitales en Nueva Caledonia permitían la entrada a pacientes con malaria provenientes de Guadalcanal, las Islas Salomón, y las de Nueva Hebrides. Más de 50 por ciento de los casos de enfermedad fueron de pacientes con malaria entre 1942 y 1944. Las bajas provenientes de Nueva Guinea, Nueva Bretaña, Guadalcanal y Saipan eran predominantemente casos de heridas al abdomen o al pecho.

    En 1944 cerraron los hospitales en las islas de Nueva Zelanda, Fiji y Nueva Hebrides, y las enfermeras se trasladaron a las Islas Salomón, Marshall, y Marianas. Una vez más ofrecían tratamiento médico a aquéllos soldados que habían sido evacuados por aire desde las primeras líneas de combate.

    Miembros del cuerpo médico que servían en lugar de las enfermeras en las zonas de combate a veces se resentían cuando las enfermeras llegaban. "Una vez que llegaban las enfermeras la moral de los miembros del cuerpo médico decaía," mencionó un observador. Las enfermeras comenzaban a tomar el control de la situación relegando a los miembros del cuerpo a ejecutar tareas fútiles. Las enfermeras debido al hecho que eran las profesionales en la materia, se convertían en comandantes de los miembros del cuerpo médico, ya que éstos tenían una mínima preparación. La tensión entre las enfermeras y los miembros del cuerpo médico no había existido en el teatro europeo y en África del Norte porque las enfermeras estaban presentes en la zona de combate. En el teatro del pacífico los comandantes asumieron el papel de proteger a las enfermeras de las vicisitudes de la guerra y se oponían a que ellas estuviesen cerca de la zona de combate.


    Las enfermeras acantonadas en las islas de Guadalcanal, Nueva Guinea, Saipan, Guam, y Tinian residían en dormitorios cercados y bajo vigilancia de guardias armados durante las 24 horas del día. Los guardias las acompañaban al hospital y de vuelta a sus dormitorios, y aún en los días libres no podían salir a menos que formaran parte de un grupo bajo vigilancia. Los comandantes establecieron un toque de queda y exigían que las enfermeras fuesen acompañadas por guardias armados después de las 18.00 horas (6.00 pm). Dos guardias acompañaban a cada enfermera que salía del puesto o acantonamiento.

    La política oficial era que las mujeres debían ser acompañadas por guardias armados para protegerlas de las patrullas de guerrilleros japoneses, pero en realidad los líderes del Ejército tenían la esperanza de reducir considerablemente incidentes de acoso sexual y de compañerismo.

    Las primeras enfermeras que llegaron a Nueva Guinea en octubre de 1942 eran parte del Hospital de Campaña 153. El Hospital de Evacuación 10 y el Hospital de Campaña 171 llegaron a la isla en diciembre del mismo año. Estos hospitales se encargaron de las bajas de la campaña Buna-Gona de noviembre 1942 a enero 1943.

    Las enfermeras pertenecientes al Hospital de Campaña 20 llegaron a Guadalcanal en junio 1944. Los miembros masculinos de la Unidad habían estado en la isla desde enero 1943.

    En enero de 1943 habían 14.646 tropas estadounidenses en Nueva Guinea, 8.659 de ellos había contraído algún tipo de enfermedad, siendo la malaria la más común. Los líderes del ejército instituyeron métodos estrictos de control de malaria en Nueva Guinea, Guadalcanal, y en las islas de Nueva Hebrides. El personal debía usar vestimenta protectora después de la entrada del sol. Todas las instalaciones debían tener pantallas, y las unidades médicas encargadas del control de la malaria pulverizaban DDT a través de las islas. En el año 1945 los casos de malaria habían sido reducidos de 172 casos de cada mil a 5 casos de cada mil.

    Los ataques aéreos repentinos eran comunes en Nueva Guinea pero el bombardeo era cosa rara. El 24 de noviembre de 1943, una aeronave japonesa bombardeó las islas empleando cuatro bombas incendiarias y cuatro bombas de alto explosivo. Dos carpas del hospital de campaña fueron dañadas y dos fueron destruidas, pero sólo hubieron tres mínimas bajas entre el personal. El hospital fue una vez más atacado por aeronaves el 8 de diciembre de 1943 supuestamente celebrando el aniversario del ataque en Pearl Harbor. Una vez más sólo hubieron mínimas bajas.

    La enfermeras del Ejército en el teatro del Pacífico desempeñaban sus tareas eficientemente, con compasión y valentía ya sea cuidando a las bajas en la campaña o los pacientes que habían sido evacuados desde las líneas avanzadas. Estas enfermeras superaron peligros y dificultades que enfermeras en otros teatros de la II GM no experimentaron. Ellas contrajeron malaria y fiebre dengue, experimentaron los rigores del clima tropical, toleraron la falta de agua; arriesgaron los ataques de los kamikazes; se adaptaron a los toques de queda, viviendas cercadas, y guardias armados; y tuvieron que resolver la hostilidad por parte de los miembros del cuerpo médico. Las enfermeras sirviendo en el pacífico demostraron habilidad para sobreponerse a la adversidad y llegaron a las líneas avanzadas en condiciones únicas de peligro antes del final de la guerra.

    En el teatro de la China-Burma-India .

    Un número pequeño de enfermeras estaban acantonadas en hospitales militares en la China, Burma e India durante los años de 1943 y 1944, dónde se dedicaban a cuidar a las tropas estadounidenses y chinas quienes estaban penetrando el sur de la China por la Ruta Ledo, la cual en ese momento era la única via de comunicación terrestre para hacer llegar abastecimientos militares al Ejército de China Nacionalista de Chiang Kai-shek, quien estaba combatiendo una guerra de supervivencia contra el Japón.

    Las enfermeras estadounidenses y los pacientes chinos tuvieron varios problemas de entendimiento debido a las diferentes culturas lo cual causó que el trabajo de las enfermeras fuese aún más difícil. Para los pacientes chinos era muy difícil aceptar y entender a las mujeres en papel de autoridad y por ende no respetaban las órdenes del las enfermeras, lo cual causaba varios problemas disciplinarios en los pabellones. Varios pacientes rehusaban tomar sus tabletas de atabrine y por lo tanto contraían malaria. El más serio de los problemas consistía en que los pacientes que estaban contagiados rehusaban mantenerse aislados de sus compatriotas y consecuentemente contagiaban a más personas siendo difícil contener la enfermedad.

    Por cada soldado aliado herido en la batalla en Burma en 1943, 120 se enfermaban. El índice de malaria era altísimo afectando a 84 por ciento de la mano de obra. La enfermedad requería un nivel intensivo de cuidado por parte de las enfermeras y tenía un 30 por ciento de índice de mortandad y aunque el ejército intentó emplear el insecticida DDT para controlar la enfermedad, tuvo un éxito mínimo. Las tropas además sufrieron de agotamiento, malnutrición, y disentería amebiana. Accidentes aéreos y terrestres eran comunes en un terreno tan difícil como éste.

    Las enfermeras acantonadas en hospitales aislados en las selvas del teatro Burma-India trabajaban en condiciones primitivas en un clima extremadamente desafiante. Muchas sirvieron en este teatro más tiempo que el promedio común de dos años y sufrieron una baja de moral. Desempeñaban una tarea necesaria pero muchas veces sin ser reconocidas en éste exigente teatro de guerra

    Conclusión

    Las enfermeras recibieron 1.619 medallas, menciones honoríficas y elogios durante la guerra, reflejando el coraje y dedicación de todos aquéllos que sirvieron. 16 medallas póstumas fueron otorgadas a enfermeras que habían fallecido como resultado de fuego del enemigo. Estas incluyeron a seis enfermeras que fallecieron en Anzio, seis que fallecieron en el Buque-Hospital Comfort al ser atacado por una aeronave suicida y cuatro enfermeras aéreas. Otras 13 enfermeras aéreas fallecieron en accidentes relacionados con situaciones climáticas desempeñando sus deberes. En total, 201 enfermeras fallecieron sirviendo al Ejército durante la guerra.


    Las enfermeras que retornaban a la vida civil descubrieron una sociedad de pos-guerra cambiada. El lugar de la mujer en la sociedad había sido irrevocablemente alterado y se había ampliado debido al ingreso de mujeres a profesiones e industrias anteriormente reservadas para hombres. Más importante aún para las enfermeras era el respeto y la percepción de ellas que tenía la sociedad después de la guerra. La crítica necesidad de enfermeras y el programa del Cuerpo de Enfermeras Cadetes solventado por el gobierno federal habían sido bien publicitados durante la guerra. Al regresar a los EE.UU. las enfermeras podían recibir fondos para continuar sus estudios avanzados bajo lo que se denominaba el GI Bill of Rights (una ley que establecía todos los derechos y beneficios disponibles a veteranos y miembros de las FF.AA. de los EE.UU.).

    Las enfermeras veteranas traían consigo además habilidades y experiencias de un valor tremendo, elevando de esta forma su estatus profesional y auto estima. El Ejército había entrenado a un suficiente número de enfermeras en especialidades como anestesia y cuidado psiquiátrico, además las experiencias adquiridas en el extranjero hubiesen sido de otra manera, inalcanzables. Aquellas asignadas a hospitales de evacuación y de campaña se habían acostumbrado a tomar decisiones rápidas, tener iniciativa propia y adoptar soluciones innovadoras para solucionar un amplio campo de problemas médicos. Habían adquirido habilidades de organización, de supervisión y educación. El tremendo papeleo no las asustaba, ya que las circunstancias de la guerra les había forzado a solucionar complejos problemas administrativos.

    Las experiencias como enfermeras del ejército las obligó a crecer profesionalmente y les dio la confianza en sí misma además de la oportunidad de continuar creciendo y mejorando en sus carreras al regresar a los EE.UU. Ellas regresaron a una sociedad que estaba lista a aceptar a las enfermeras como miembros profesionales del sistema de salud estadounidense. La II GM había cambiado para siempre el rostro y papel de la enfermera militar.



    Un saludo ;)


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    Última edición por Fortesque; 02-01-07 a las 08:47
    Pryrates - Duende / Descansen en Paz.
    Siempre en el recuerdo.


  21. #100
    FRANCOTIRADORES


    Pocos gritos hay tan electrizantes como el de ¡francotiradores!. Se han dado y se siguen dando en practicamente todas las lenguas. Quienes lo escuchan, por lo general lo hacen despues de haber oido un disparo y haber visto como caía malherido alguno de sus compañeros, a la vez que intuyen que un peligro mortal, invisible y momentaneamente inidentificable en su origen, les acecha paralizándoles de terror...”





    Francotiradores. Trayectoria historica

    Francotirador: Combatiente que no pertenece al Ejercito regular. Persona aislada que, apostada, ataca sin ser vista con armas de fuego. Aunque popularmente conocido como Sniper, en España se le suele llamar Paco (por extensión del nombre que se le daba al moro de las posesiones españolas de Africa, que disparaba tal como la definición anterior). La palabra Paco deriva de la onomatopeya del disparo: el ruido seco al pasar la bala sobre el observador, seguido de la detonación del disparo en la boca de fuego (que se produce antes pero llega al observador despúes), con un notable parecido a pac...o. Además de la palabra paco se emplean paquear, paqueo, contrapaco, contrapaquear y contrapaqueo.

    El francotirador tiene tres facetas definidas. La primera es la de tirador selecto (Sniper o Paco), la segunda en cuanto a su forma de actuar: al acecho, selectiva y precisa, cual cazador, que es como se denomina en árabe: qunnaas; y la tercera, la de combatir aislado que lo distingue de los tiradores selectos encuadrados en las secciones con una instruccion no diferenciada y un fusil igual al resto de sus compañeros que, ligeramente mejorado con un alza telescópica, no tienen un alcance eficaz a 400 m.
    Por tanto, francotirador o paco, es todo fusilero especialmente adiestrado y equipado, que por lo general combate al acecho y aislado, para hacer fuego selectivo y preciso de largo alcance sobre el adversario. Deberá ser un excelente tirador, dotado de fortaleza fisica y psíquica que le permitan moverse por toda clase de terrenos y condiciones ambientales, resistir el aislamiento y ocultamiento durante largos periodos de tiempo, con iniciativa para seleccionar sus objetivos y decidir cambiar de posición o replegarse. Tambien dominará las tecnicas de ocultación y camuflaje, orientación, observación, identificación y designación de objetivos, asi como las tecnicas de infiltración y exfiltración.





    Los matices de empleo de un soldado dotado de un fusil de alta precisión varian progresivamente desde ser un tirador selecto, normalmente encuadrado y con escasa iniciativa, pasando por los francotiradores propiamente dichos, que actuan generalmente aislados con mayor iniciativa para elegir las posiciones de tiro y replegarse, infiltrarse o exfiltrarse, seleccionar el objetivo y disparar; hasta terminar en misiones tipicas de Operaciones Especiales.
    Los francotiradores son un medio eficaz para aumentar la potencia de fuego (alcance y precisión) de las pequeñas unidades de Infantería ligera, alcanzar reputación y ser temidas por sus adversarios en detrimento de la moral de éstos, aún antes del choque, y por el contrario conseguir seguridad en si mismas; todo ello conservando su movilidad y sin que economicamente sea gravoso.


    Las leyes de la Guerra.

    Los últimos conflictos como la Guerra de Bosnía, y por la difusión de los medios de comunicación, ha producido un instintivo rechazo hacia la figura del francotirador por el uso que de ellos hacian sobre la población civil y no ateniendose a la Leyes de la Guerra. Y es que el francotirador, como cualquier otro combatiente debe atenerse a las leyes y usos de la guerra de los que resaltan, entre los principales puntos que le afectan, los siguientes:

    1.) Tiene la consideración de combatiente legitimo, porque es miembro de las Fuerzas Armadas o de milicias o cuerpos de voluntarios que forman parte de esas Fuerzas Armadas (Reglamento de la Haya sobre leyes y costumbres de la guerra terrestre 1907, anexo IV, art.2

    2.) No se considerará que realiza actividades de espionaje si, como miembro de las Fuerzas Armadas recoge o intenta recoger información dentro del territorio controlado por el adversario siempre que, al hacerlo vista el uniforme de las Fuerzas Armadas a las que pertenezca (Reglamento de la Haya 1907, protocolo I, art.46.

    3.) No empleará medios barbaros, es decir todos aquellos que causen daños o sufrimientos innecesarios e inútiles (Reg. H. 1907, art. 23), como por ejemplo: Proyectiles envenenados (art. 23d) Balas explosivas, con un peso inferior a 400 gr. (Declaración de San Petesburgo 1868) Balas expansivas o que se deformen, abran o aplasten con facilidad en el cuerpo humano, tales como balas de envoltura dura que no cubran enteramente el nucleo o que esten provistas de incisiones (Decl. de la Haya 1899) Balas cuyo efecto principal sea lesionar mediante fragmentos que no se puedan localizar por Rayos X en el cuerpo humano (Protoc. I del Conv. de Ginebra1980)





    4.) No utilizar medios pérfidos o desleales, que prohiben matar, herir o capturar a un adversario apelando a su buena fé para traicionarla (Regl. de la Haya 1907), como: Simular el estauto de persona civil, no combatiente. El uso de signos, emblemas o uniformes de las Naciones Unidas u Organizaciones medicas, Estados neutrales o no beligerantes o del enemigo. Simular la intención de negociar bajo bandera de parlamento o de rendición. Sin embargo, no estan prohibidas las estratagemas, entendiendo como tales los actos que tienen por objeto inducir a error al enemigo o hacerle cometer imprudencias, ni las añagazas, informaciones falsas o el uso de enmascaramiento o indumentarias para tal fin.

    5.) Herir o matar a traición, o al adversario que, habiendo depuesto las armas o estando indefenso, se ha rendido a discreción. Atacar al enemigo ya fuera de combate (prisionero, herido o enfermo) y que sea capaz de defenderse o tenga clara intencion de rendirse, siempre que se abstenga de todo acto hostil o no trate de evadirse (Regl. de la Haya 1907, protocolo I, art. 23 y 41).

    6.) Se encuentra prohibido todo ataque dirigido expresamente contra la población civil o bienes de caracter civil (R H-51 y 52).

    En el campo de batalla y futuro, donde los frentes son fluidos y no lineales, y con unos Ejercitos reducidos pero compuestos por unidades profesionalizadas, altamente adiestradas y potentes, dotadas de y apoyadas con medios tecnológicamente avanzados, en detrimento de la movilización masiva con un nivel de adiestramiento bajo y deficiente, donde como antaño impera la calidad sobre la cantidad y vuelve a recuperar protagonismo el combate individual, es el terreno apropiado para que este fusilero especializado se mueva y deprede como un autentico cazador, denominación que tanta raigambre y connotaciones tiene en la Infanteria española.





    Antecedentes Historicos

    Parece ser que el nombre de francotirador procede de Alemanía donde desde antiguo existian, en casi todas las ciudades, asociaciones de francotiradores (frey-schütz), pero su empleo es seguro que data de tiempos remotos. Nuestro romancero medieval recoge un hecho significativo:

    “Alora la bien cerrada
    tú que estás a la par del río
    cercote el Adelantado
    una mañana en domingo...”

    ...año 1434, y el Adelantado de Castilla cercó con un poderoso ejercito la fortaleza granadina de Alora, que apenas contaba con un centenar de defensores. Se acercó el Adelantado a la muralla para conminarla a la rendición, pero imprudentemente se quió la babera de la celada, lo que fue advertido por el alcaide de la fortaleza, que estaba en el adarve, y aprovechó para dispararle una flecha con la ballesta, tan certera que le dío en la boca, matándole. Con la muerte del Adelantado terminó la expedición, se levantó el campamento y el asedio.

    Dos siglos mas tarde un calderero británico adaptó un telescopio a su mosquete, en 1640, con buenos resultados.





    En Francia los francotiradores (franc-tireur) eran ya conocidos en 1792, cuando al ser invadido el pais, la Asamblea Nacional hizo un llamamiento general pidiendo voluntarios a los Departamentos, pudiendo organizarse, en los Vogos, 15 batallones de tropas ligeras que, con la misión de atacar a los grupos de exploración y convoyes, y hostigar a los campamentos enemigos, poseian una completa libertad de acción y operaban en terreno quebrado y montañoso. Tambien los ingleses recurrierón a este tipo de fuerzas durante el siglo XVIII, armados con fusiles Baker. Y actuarón contra los franceses en nuestra Guerra de la Independencia y, luego, en la Batalla de Waterloo. Pero fue en la Guerra de Secesión estadounidense, en la segunda mitad del siglo XIX, donde el francotirador experimentó un gran desarrollo gracias a los fusiles “Kentchuky”.





    Veamos algunos aspectos de la historia reciente:

    * Campaña de Marruecos
    La palabra paco comenzo a emplearse, en los primeros meses del año 1909, para designar a los tiradores rifeños que, situados en excelentes puestos de observación, disparaban con gran puntetia sobre las tropas españolas. Su actuación se extendio a todas las campañas del Norte de Africa, y generalmente consistió en hostigar a los convoyes y destacamentos.

    * Primera Guerra Mundial
    La guerra de trincheras, con las lineas de defensa situadas dentro del alcance eficaz del fusil, es muy adecuada para el paqueo. Así lo entendieron ambos bandos, destacando a los mejores tiradores en posiciones cuidadosamente elegidas, para hacer fuego principalmente de hostigamiento y mientras tanto vigilaban el terreno con prismaticos. El capitán español Casajús, observador en el frente, da testimonio de su eficacia:

    “Algunos de estos tiradores disparan con alza telescopica para asegurar su presa. Es un refinamiento del paqueo que da buenos resultados. Así ocurre, que vistas las trincheras durante el día desde el frente enemigo, no ofrecen señales de vida no obstante estan cuajadas de hombres...”

    Al fuego de los pacos se contesto con el de los contrapacos, tiradores tambien escogidos y apostados que disparaban sobre el fogonazo del paco.

    Durante esta contienda, el ejercito del Kaiser hizo ya un abundante uso de fusiles dotados de mira telescopica. Sin embargo a los reglamentarios Gewer-98 habrian de sumarse multitud de rifles de caza con visor que fueron requisados a los cazadores por la premura de su empleo y la necesidad de la guerra. Muchas de estas armas no fueron empleadas por francotiradores propiamente dichos, sino por expertos que desde su trinchera hostigaban la de enfrente para “impedir el aburrimiento” entre la tropa enemiga y abatiendo a cualquier enemigo que asomara la cabeza. Se diseñaron medidas y contramedidas frente a aquellos mortales y desmoralizadores disparos: escudos de acero sujetos al casco del francotirador con la mision de proteger su rostro, maniquies con el fin de engañar al enemigo y que descubrieran su posición, etc...

    Los fusiles con visor se emplearon por parte de todos los bandos, siendo los alemanes quienes destacaron en variedad, calidad y cantidad de material, pues ya su industria óptica era de las mejores del mundo.





    *Segunda Guerra Mundial
    A lo largo de esta confrontación los francotiradores tuvieron un gran desarrollo, tanto por la profusion de su empleo como por laBinomio aleman especialización de sus fusiles, equipos y tecnicas. Los británicos utilizaron para este cometido fusiles de alata precisión Lee Enfield P14 con alzas telescopicas Aldis. Los alemanes y los sovieticos emplearon francotiradores especialmente en el combate en las ciudades de Stalingrado y Berlín. El ejercito aleman creo una insignia para los mismos (la insignia del aguila) con distintivos de honor al que hubiera batido 20, 40 ó 60 enemigos. Vasili Zaitsev, cazador siberiano, recibio la Orden de Lenin y fue declarado “Heroe de la Unión Sovietica”. Se le atribuye haber causado él solo 400 bajas. Actualmente se ha llevado su vida al cine en la pelicula “Enemigo a las Puertas”.

    Tras el Tratado de Versalles, que la sumio en una miseria armamentistica, y despues de la llegada del Partido Nazi al poder, Alemania inicio a partir de 1935 un espectacular rearme que trajo consigo el restablecimiento del servicio militar, la Lufwaffe, ignorando las limitaciones que hasta la fecha tenian impuestas. Justo en ese año se hizo reglamentario una nueva arma basica que ellos denominaban carabina y que aqui llamariamos mosquetón, el Kar 98K (K de kurzt, corto). Posteriormente habria mas versiones siendo la primera la más popular. Este despertar de la nueva Alemania, tambien incluia a la juventud, pues era iniciada en el tiro bien con armas de aire comprimido o con calibres 22, consiguiendo un numero muy elevado de tiradores selectos. A la par que la industria armamentistica, la industría óptica desarrollaban fenomenales visores: Carl Zeiss, Swarovski, etc.





    La respuesta roja no se hizo esperar. Alemania inicio la guerra con multitud de buenos tiradores, pero que no eran mas que simple coleccionista de dieces en las dianas. No eran autenticos francotiradores. Ante la invasion relampago, Rusia tuvo que improvisar progresivamente la respuesta: comenzando por combates y replegandose sobre el terreno propio, para pasar a constituir un numerosisimo contingente bien instruido y siendo muy eficaz en sus operaciones, estableciendo los equipos de “binomios” que se complementaban en todo momento. Los sovieticos emplearon el fusil reglamentario de su infanteria, el Mosin Nagant para dotarlo de visores opticos (Pu de 3,5 aumentos, generalmente). Con calibre 7, 62 x 54, este fusil de cerrojo, algo incomodo y largo, era perfectamente comparable en potencia y precision al K98 K. Tambien se empleo el Samorzaryadnaya Vintonvka Tokarev (Fusil semeautomatico Tokarev-SVT), aunque su precision no era como la de un fusil de cerrojo, tenia mayor cadencia de tiro y doble capacidad de municion.
    Los francotiradores japonese consiguieron clavar en el terreno el ataque de una compañia estadounidense, hasta que la Artilleria arraso la zona y contó con el apoyo de carros de combate utilizados como escudos (atolón de Kwajalein, enero-febrero de 1944).

    *Guerra Fría
    Despues de la SGM, y la llegada de la Guerra Fria, el papel del francotirador se desdibujo a favor de grandes masas acorazadas y la potencia de fuego. No obstante, los britanicos continuaron concediendo gran importancia a la formacion de tiradores de precisión. Por otro lado la llama se mantuvo viva en muchos paises, auspiciando una extensa y experta masa de aficionados al tiro deportivo en sus diversas modalidades, como fue el caso de Suiza y de Yugoslavia.

    *Revolución Cubana
    La guerrilla de fidel Castro, en sus enfrentamientos con las columnas regulares, tuvo durante mucho tiempo un solo objetivo: matar al primer hombre en punta de vanguardia. Al cabo del tiempo, la desmoralizacion paralizo al Ejército, proliferando los consejos de guerra y las ejecuciones contra quienes se negaban a marchar primeros.

    *Guerra de Vietnam
    Este recurso fue empleado por las fuerzas regulares del Vietnam del Norte. Un solo francotirador vietnamita consiguio infiltrarse dentro de la zona de aterrizaje de un grupo de Caballería estadounidense heliotransportado, y con un certero disparo batio al jefe de Carlos Hathcoockun escuadrón, introduciendo la inseguridad incluso dentro del perimetro defensivo. El francotirador no fue descubierto (combate del Valle Drang, Noviembre de 1965). Los estadounidense los utilizaron tambien para hostigamiento y como francotiradores.

    Carlos Hathcoock, fue sin dua el de mayor prestigio, con 93 muerte confirmadas por el U.S.M.C., alguna de ellas a mas de 800 m. de distancia.

    *La invasión de la isla de Granada
    La ctuación de francotiradores del regimiento de Rangers fue directamente responsable de reducir la voluntad de lucha de los defensores.





    *Guerra de las Malvinas
    Francotiradores argentinos hicieron fuego preciso de día y de noche con aparatos de visión nocturna. La actuación de un solo francotirador argentino detuvo, durante horas, el ataque de la compañia paracaidista britanica (Monte Longdon, Junio 1982). Además utilizaron misiles contracarro Milan de contrapaqueo, con la ventaja de destruirlos aunque estuviesen en posiciones fortificadas.

    *Guerra de AfganistánVigilante afgano
    Guerrilleros afganos, armados con fusiles de alta precision británicos Lee-Enfield, hostigaron a los sovieticos a distancias superiores a 800 m., siendo contestados por los tiradores selectos de las compañias de fusileros con fusiless Dragunov SVD y SVP.

    *Guerra del Golfo Persico
    Los Marines de los EEUU emplearon, en la Operación Tormenta del Desierto, francotiradores con fusiles Barrett de calibre 50, consiguiendo destruir vehiculos blindados de mando y de reconocimiento iraquies, a una distancia de 1600 m. Igualmente desplegaron unos 600 fusiles Remington M24, de 7,62mm, con buenos resultados confirmados a una distancia de 1200 m.





    *Conflicto de la antigua Yugoslavia
    Soldado ONU en BosniaTodos los bandos han recurrido al empleo de francotiradores, aprovechando la base civil existente previa a la movilizacion, generalmente en cometidos de hostigamiento, interdiccion y contrafrancotiradores. Su empleo revistio especial importancia en la lucha en las ciudades (Sarajevo, Mostar) y no siempre fueron respetadas las leyes y los usos de la guerra. Fue aqui, donde cualquier “soldado” provisto de un arma suficientemente precisa dotada con mira telescopica, hostigaba a la población civi. En los Balcanes, este tipo de combatiente se ha multiplicado por el hecho de que los yugoslavos amaban la caza, por lo que son buenos tiradores. Los primeros combates en Bosnia, en especial en Sarajevo, estuvieron caracterizados por la guerra de francotiradores. Cada bando habia trazado su linea de frente en la capital bosnia a base de disparos de fusiles de precisión, obuses, morteros y carros de combate. Asi, en los edificios del centro de la ciudad habia un poco de todo, desde el francotirador improvisado hasta el Sniper profesional.sin palabras

    “Muchos de mis amigos murieron en este enorme duelo, es un trabajo agotador y hay que tener nervios de acero y sobre todo mucha paciencia para conseguir localizar y eliminar al francotirador enemigo. Hace unos meses un francotirador enemigo mató a un amigo cruzando una calle. La bala podia proceder desde distintos edificios de tres pisos. Durante cinco días busque algún indicio en cada ventana. No cometia ningún error, cambiaba de sitio sin parar. Sin embargo, una tarde vislumbré una sombra en mi mira telescopica. Por fin habia descubierto una de sus posiciones de tiro. Al día siguiente, aprovechando el estrépito de un tiroteo cercano, se descubrió demasiado creyendo pasar desapercibido. Un disparo, fue suficiente para acabar con él”
    (Un lugarteniente del Coronel Vikic)

    *Conflicto en Chechenia
    Batalla de Grozni. El Ejército ruso empleó francotiradores en tareas de interdicción sobre los accesos al aeropuerto y la capital, y para el combate callejero. Uno de los procedimientos de infiltración consistia en dejarse rebasar en los repliegues de las unidades rusas para atacarlas a continuación. Los chechenos hicieron objetivo preferente de sus francotiradores a los oficiales rusos.




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    Última edición por Elrohir; 27-01-07 a las 13:50

    "Si los que hablan mal de mí supieran lo que pienso de ellos... hablarian aun peor"

    "Que gran vasallo si hubiere buen señor..."


    "Solo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro de la primera"

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